Economía
España encabeza a los emisores de deuda de Europa
Los gobiernos de las economías desarrolladas colocaron 177 mil millones de dólares en los mercados internacionales
FRANKFORT, ALEMANIA (14/JUN/2010).- España encabeza la lista internacional de países emisores de deuda pública, con 24 mil millones de dólares en el primer trimestre de este año, sobre todo por las emisiones de los gobiernos regionales.
Así lo dice el Banco de Pagos Internacionales (PBI, por sus siglas en inglés), el banco de los bancos centrales, en su último informe trimestral, publicado ayer y en el que analiza las turbulencias financieras.
Los gobiernos de las economías desarrolladas colocaron 177 mil millones de dólares en los mercados internacionales, una cifra récord. Este récord se debe, sobre todo, a los elevados déficit presupuestarios y, en menor medida, a factores técnicos estadísticos.
Los mayores prestatarios en el mercado internacional fueron España (24 mil millones de dólares), Grecia (16 mil millones de dólares), Bélgica (12 mil millones de dólares), Reino Unido (11 mil millones de dólares) y Francia (10 mil millones de dólares).
Los bonos de los gobiernos regionales contabilizaron una tercera parte de la emisión española, según el BPI.
En otros países, fueron principalmente los gobiernos centrales los que emitieron la deuda en el mercado internacional.
Sin embargo, en la región de América Latina y el Caribe la emisión de deuda cayó 61%, hasta 10 mil millones de dólares.
Bancos franceses y alemanes, los más expuestos a España
Los bancos franceses y alemanes son los más expuestos a España, con 248 mil y 202 mil millones de dólares respectivamente, de los cuales la deuda pública representa menos de la mitad, de acuerdo con el Banco de Pagos Internacionales.
La exposición total de los bancos de la zona del euro a España es de 727 mil millones de dólares, según cifras del BPI del 31 de diciembre del pasado año.
A su vez, la exposición de los bancos de la zona del euro a Irlanda es de 402 mil millones de dólares, a Portugal de 244 mil millones de dólares y a Grecia de 206 mil millones de dólares.
Los bancos franceses y alemanes son los más expuestos a España, si bien la composición sectorial de sus activos es muy diferente.
Los bancos franceses están especialmente expuestos al sector privado no bancario español con 97 mil millones de dólares, pero más de la mitad de los activos en el extranjero de bancos alemanes estaban en bancos españoles (109 mil millones de dólares).
Los bancos alemanes también tienen una gran exposición a Irlanda de 177 mil millones de dólares, más de dos terceras partes de ellos al sector privado no bancario.
La exposición del Reino Unido a España es considerable con 140 mil millones de dólares, también al sector privado no bancario.
A finales de diciembre de 2009 los bancos de la zona del euro tenían casi dos terceras partes (62%) de las exposiciones bancarias internacionales a los países que afrontaban presiones en los mercados (Grecia, Irlanda, Portugal y España).
Dentro de la zona del euro, la banca francesa y la alemana acumulan la mayor exposición a estos países, con 493 mil y 465 mil millones de dólares respectivamente (total, 958 mil millones de dólares).
La deuda pública representa una parte más pequeña de la exposición de los bancos de la zona del euro.
El BPI está formado por 55 bancos centrales con derecho a voto y representación en las asambleas generales. La sede central se encuentra en la ciudad suiza de Basilea y cuenta con dos oficinas de representación en Hong Kong y la ciudad de México.
EFE
Temen que la deuda trunque la recuperación
FRANKFORT.- Los inversores temen que la deuda pública pueda truncar la recuperación económica, lo que ha desencadenado una pérdida de confianza y una elevada volatilidad, desde finales de abril hasta comienzos de junio, acentuada con los problemas de Corea y España.
Ésta es una de las conclusiones del informe trimestral de junio del Banco de Pagos Internacionales (BPI), que atribuye “el reciente repunte de la volatilidad en los mercados financieros a la pérdida de confianza de los inversores ante los problemas fiscales y al riesgo de debilidad del crecimiento”.
El paquete europeo de ayuda financiera alejó, por un tiempo, el temor al contagio en los mercados de deuda soberana en euros pero persiste la inquietud en torno a las perspectivas económicas.
El ministro francés del Presupuesto, François Baroin, se pronunció en favor de “una mayor coordinación” de las políticas económicas de los países del euro porque “no se puede vivir de forma permanente con la amenaza de los mercados”.
Baroin consideró que “probablemente” habrá que reformar el Pacto de Estabilidad para fijar unas reglas más estrictas.
Agencias
Análisis
Crisis en la UE, mensaje a México
José Luis de la Cruz Gallegos
Durante las últimas semanas la Unión Europea ha mostrado una debilidad que plantea múltiples interrogantes sobre el impacto que habrá en el mundo. Los problemas de endeudamiento, de bajo crecimiento y de desempleo ya recorren aquel continente.
Lejos han quedado los momentos en donde el euro despuntaba como una moneda fuerte que desbancaba al dólar y que era el reflejo del aparente éxito alcanzado por la unión de Europa. La crisis de 2009 vino a desnudar los desequilibrios bajo los cuales países como España, Grecia, Italia y Portugal cimentaron su dinamismo económico: burbujas hipotecarias, endeudamiento público que no generó crecimiento y un elevado gasto privado que no era sustentable por su nivel de producción.
Con la crisis del año pasado se detuvo abruptamente el financiamiento que le daba viabilidad a un patrón de consumo público y privado bajo el cual avanzó la Unión Europea, obligándola a realizar una serie de modificaciones que en los próximos años la llevarán a reducir considerablemente su nivel de bienestar social.
El llamado proceso de ajuste estructural esconde en sus entrañas una serie de fuertes recortes al gasto público y privado europeo, lo cual afectará tanto a los países que constituyen a la unión como a aquellos que dependen de ella, principalmente por los recursos financieros que en años previos habían permitido que países como Hungría avanzaran a la sombra de la Unión Europea.
El resultado del ajuste estructural será el de un menor crecimiento económico, y si bien no se espera que el retroceso sea tan caótico como el sufrido por América Latina en los años ochenta y noventa sí se debe tener en consideración que los cambios se traducirán en recortes a los salarios, al consumo y a la inversión.
De inicio, Alemania e Italia ya dieron los primeros pasos en ese sentido, situación que se agrega a la discusión económica y laboral que se sostiene en España y que en un extremo podría provocar que la presidencia de Zapatero termine antes de lo previsto.
El proceso europeo tendrá implicaciones para todo el mundo, en donde la incógnita se encuentra sobre qué tan rápido la economía de Estados Unidos estará en capacidad de recuperarse y con ello poder compensar la caída de la Unión Europea.
La solución no será fácil, ya que los estadounidenses aún exhiben una marcada debilidad en su mercado laboral y en elementos tan básicos como lo son su consumo y la inversión en construcción. De igual manera debe recordarse que en el pasado reciente su endeudamiento creció de manera significativa por lo que en los siguientes meses el gasto del Gobierno no será tan elevado como en el pasado reciente.
Ante el contexto descrito México debe prepararse para desarrollar alternativas que permitan disminuir la afectación que la menor dinámica global tendrá sobre la economía nacional.
Sin lugar a dudas, el fortalecimiento del mercado interno deberá de ser el núcleo bajo el cual se instrumente un nuevo modelo económico. En este sentido, el crecimiento de la inversión y producción es algo necesario pero que es insuficiente si no está vinculado con el correspondiente aumento en salarios.
En un país de 23 millones de personas pobres que no tienen para comer diariamente, la única manera de que el crecimiento se traduzca en bienestar, y en fortalecimiento del mercado interno, es mediante mejores salarios, situación que impone una nueva perspectiva de responsabilidad social.
Aumentar la productividad, competitividad y dar sustento a otorgar mayores incrementos salariales debe ser parte de la estrategia a seguir en los próximos meses, todo ello enfocado a producir los bienes que necesita la población, particularmente la más marginada y a la que es urgente sacar de su situación de pobreza.
José Luis de la Cruz Gallegos, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tec de Monterrey
La Frase:
“La crisis de 2009 vino a desnudar los desequilibrios bajo los cuales países como España, Grecia, Italia y Portugal cimentaron su dinamismo económico”
Así lo dice el Banco de Pagos Internacionales (PBI, por sus siglas en inglés), el banco de los bancos centrales, en su último informe trimestral, publicado ayer y en el que analiza las turbulencias financieras.
Los gobiernos de las economías desarrolladas colocaron 177 mil millones de dólares en los mercados internacionales, una cifra récord. Este récord se debe, sobre todo, a los elevados déficit presupuestarios y, en menor medida, a factores técnicos estadísticos.
Los mayores prestatarios en el mercado internacional fueron España (24 mil millones de dólares), Grecia (16 mil millones de dólares), Bélgica (12 mil millones de dólares), Reino Unido (11 mil millones de dólares) y Francia (10 mil millones de dólares).
Los bonos de los gobiernos regionales contabilizaron una tercera parte de la emisión española, según el BPI.
En otros países, fueron principalmente los gobiernos centrales los que emitieron la deuda en el mercado internacional.
Sin embargo, en la región de América Latina y el Caribe la emisión de deuda cayó 61%, hasta 10 mil millones de dólares.
Bancos franceses y alemanes, los más expuestos a España
Los bancos franceses y alemanes son los más expuestos a España, con 248 mil y 202 mil millones de dólares respectivamente, de los cuales la deuda pública representa menos de la mitad, de acuerdo con el Banco de Pagos Internacionales.
La exposición total de los bancos de la zona del euro a España es de 727 mil millones de dólares, según cifras del BPI del 31 de diciembre del pasado año.
A su vez, la exposición de los bancos de la zona del euro a Irlanda es de 402 mil millones de dólares, a Portugal de 244 mil millones de dólares y a Grecia de 206 mil millones de dólares.
Los bancos franceses y alemanes son los más expuestos a España, si bien la composición sectorial de sus activos es muy diferente.
Los bancos franceses están especialmente expuestos al sector privado no bancario español con 97 mil millones de dólares, pero más de la mitad de los activos en el extranjero de bancos alemanes estaban en bancos españoles (109 mil millones de dólares).
Los bancos alemanes también tienen una gran exposición a Irlanda de 177 mil millones de dólares, más de dos terceras partes de ellos al sector privado no bancario.
La exposición del Reino Unido a España es considerable con 140 mil millones de dólares, también al sector privado no bancario.
A finales de diciembre de 2009 los bancos de la zona del euro tenían casi dos terceras partes (62%) de las exposiciones bancarias internacionales a los países que afrontaban presiones en los mercados (Grecia, Irlanda, Portugal y España).
Dentro de la zona del euro, la banca francesa y la alemana acumulan la mayor exposición a estos países, con 493 mil y 465 mil millones de dólares respectivamente (total, 958 mil millones de dólares).
La deuda pública representa una parte más pequeña de la exposición de los bancos de la zona del euro.
El BPI está formado por 55 bancos centrales con derecho a voto y representación en las asambleas generales. La sede central se encuentra en la ciudad suiza de Basilea y cuenta con dos oficinas de representación en Hong Kong y la ciudad de México.
EFE
Temen que la deuda trunque la recuperación
FRANKFORT.- Los inversores temen que la deuda pública pueda truncar la recuperación económica, lo que ha desencadenado una pérdida de confianza y una elevada volatilidad, desde finales de abril hasta comienzos de junio, acentuada con los problemas de Corea y España.
Ésta es una de las conclusiones del informe trimestral de junio del Banco de Pagos Internacionales (BPI), que atribuye “el reciente repunte de la volatilidad en los mercados financieros a la pérdida de confianza de los inversores ante los problemas fiscales y al riesgo de debilidad del crecimiento”.
El paquete europeo de ayuda financiera alejó, por un tiempo, el temor al contagio en los mercados de deuda soberana en euros pero persiste la inquietud en torno a las perspectivas económicas.
El ministro francés del Presupuesto, François Baroin, se pronunció en favor de “una mayor coordinación” de las políticas económicas de los países del euro porque “no se puede vivir de forma permanente con la amenaza de los mercados”.
Baroin consideró que “probablemente” habrá que reformar el Pacto de Estabilidad para fijar unas reglas más estrictas.
Agencias
Análisis
Crisis en la UE, mensaje a México
José Luis de la Cruz Gallegos
Durante las últimas semanas la Unión Europea ha mostrado una debilidad que plantea múltiples interrogantes sobre el impacto que habrá en el mundo. Los problemas de endeudamiento, de bajo crecimiento y de desempleo ya recorren aquel continente.
Lejos han quedado los momentos en donde el euro despuntaba como una moneda fuerte que desbancaba al dólar y que era el reflejo del aparente éxito alcanzado por la unión de Europa. La crisis de 2009 vino a desnudar los desequilibrios bajo los cuales países como España, Grecia, Italia y Portugal cimentaron su dinamismo económico: burbujas hipotecarias, endeudamiento público que no generó crecimiento y un elevado gasto privado que no era sustentable por su nivel de producción.
Con la crisis del año pasado se detuvo abruptamente el financiamiento que le daba viabilidad a un patrón de consumo público y privado bajo el cual avanzó la Unión Europea, obligándola a realizar una serie de modificaciones que en los próximos años la llevarán a reducir considerablemente su nivel de bienestar social.
El llamado proceso de ajuste estructural esconde en sus entrañas una serie de fuertes recortes al gasto público y privado europeo, lo cual afectará tanto a los países que constituyen a la unión como a aquellos que dependen de ella, principalmente por los recursos financieros que en años previos habían permitido que países como Hungría avanzaran a la sombra de la Unión Europea.
El resultado del ajuste estructural será el de un menor crecimiento económico, y si bien no se espera que el retroceso sea tan caótico como el sufrido por América Latina en los años ochenta y noventa sí se debe tener en consideración que los cambios se traducirán en recortes a los salarios, al consumo y a la inversión.
De inicio, Alemania e Italia ya dieron los primeros pasos en ese sentido, situación que se agrega a la discusión económica y laboral que se sostiene en España y que en un extremo podría provocar que la presidencia de Zapatero termine antes de lo previsto.
El proceso europeo tendrá implicaciones para todo el mundo, en donde la incógnita se encuentra sobre qué tan rápido la economía de Estados Unidos estará en capacidad de recuperarse y con ello poder compensar la caída de la Unión Europea.
La solución no será fácil, ya que los estadounidenses aún exhiben una marcada debilidad en su mercado laboral y en elementos tan básicos como lo son su consumo y la inversión en construcción. De igual manera debe recordarse que en el pasado reciente su endeudamiento creció de manera significativa por lo que en los siguientes meses el gasto del Gobierno no será tan elevado como en el pasado reciente.
Ante el contexto descrito México debe prepararse para desarrollar alternativas que permitan disminuir la afectación que la menor dinámica global tendrá sobre la economía nacional.
Sin lugar a dudas, el fortalecimiento del mercado interno deberá de ser el núcleo bajo el cual se instrumente un nuevo modelo económico. En este sentido, el crecimiento de la inversión y producción es algo necesario pero que es insuficiente si no está vinculado con el correspondiente aumento en salarios.
En un país de 23 millones de personas pobres que no tienen para comer diariamente, la única manera de que el crecimiento se traduzca en bienestar, y en fortalecimiento del mercado interno, es mediante mejores salarios, situación que impone una nueva perspectiva de responsabilidad social.
Aumentar la productividad, competitividad y dar sustento a otorgar mayores incrementos salariales debe ser parte de la estrategia a seguir en los próximos meses, todo ello enfocado a producir los bienes que necesita la población, particularmente la más marginada y a la que es urgente sacar de su situación de pobreza.
José Luis de la Cruz Gallegos, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tec de Monterrey
La Frase:
“La crisis de 2009 vino a desnudar los desequilibrios bajo los cuales países como España, Grecia, Italia y Portugal cimentaron su dinamismo económico”