Economía
Empresas limitan su productividad al desaprovechar trabajo desde casa
Según expertos, esta modalidad logra una mayor productividad
GUADALAJARA, JALISCO (10/ENE/2015).- Nada de tráfico ni prisas: levantarse unos cuantos minutos antes de su hora de entrada es suficiente para José Guzmán, quien al menos una vez a la semana trabaja desde su casa por medio del teléfono y una computadora.
En Jalisco no se conoce cuántos profesionales laboran en sus hogares auxiliados por las tecnologías de la información y la comunicación, una modalidad conocida como teletrabajo, pues falta difusión sobre el tema entre los empleadores y, sobre todo, afinar la regulación al respecto.
José Guzmán es empleado de una empresa internacional de soluciones tecnológicas y tiene este tipo de flexibilidad laboral: desde su casa discute proyectos con programadores de Norteamérica, India, Rusia e Israel.
En Europa y Norteamérica inició esta modalidad. El teletrabajador evita gastos en movilidad, gana tiempo y disminuye estrés. La empresa no dispone de espacios físicos, ahorra en renta y equipamiento, energía eléctrica, agua e internet. Así, con medición de indicadores y metas se logra una mayor productividad, coinciden expertos.
Francisco Valderrama, director del Trabajo en el Gobierno de Jalisco, dice que ante la ley, no está registrado ni un solo contrato de teletrabajo. La Ley Federal del Trabajo no menciona explícitamente este concepto, pero con la última reforma de 2012 se anexó un párrafo al Artículo 311, en el capítulo de “Trabajo a domicilio”, para considerar también aquel “que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación”.
Por ello Valderrama considera que hace falta “reglamentar correctamente ese capítulo” para garantizar que los teletrabajadores estén protegidos y no queden lagunas legales.
El economista Enrique Cuevas coincide en que hay demasiados huecos en la ley. Y lamenta que, pese a las ventajas que ofrece esta modalidad, no se tomen cartas en el asunto: “Si queremos que el teletrabajo sea considerado como un modelo serio para elevar la producción de las empresas y del trabajador, se debe legislar”.
En Jalisco no se conoce cuántos profesionales laboran en sus hogares auxiliados por las tecnologías de la información y la comunicación, una modalidad conocida como teletrabajo, pues falta difusión sobre el tema entre los empleadores y, sobre todo, afinar la regulación al respecto.
José Guzmán es empleado de una empresa internacional de soluciones tecnológicas y tiene este tipo de flexibilidad laboral: desde su casa discute proyectos con programadores de Norteamérica, India, Rusia e Israel.
En Europa y Norteamérica inició esta modalidad. El teletrabajador evita gastos en movilidad, gana tiempo y disminuye estrés. La empresa no dispone de espacios físicos, ahorra en renta y equipamiento, energía eléctrica, agua e internet. Así, con medición de indicadores y metas se logra una mayor productividad, coinciden expertos.
Francisco Valderrama, director del Trabajo en el Gobierno de Jalisco, dice que ante la ley, no está registrado ni un solo contrato de teletrabajo. La Ley Federal del Trabajo no menciona explícitamente este concepto, pero con la última reforma de 2012 se anexó un párrafo al Artículo 311, en el capítulo de “Trabajo a domicilio”, para considerar también aquel “que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación”.
Por ello Valderrama considera que hace falta “reglamentar correctamente ese capítulo” para garantizar que los teletrabajadores estén protegidos y no queden lagunas legales.
El economista Enrique Cuevas coincide en que hay demasiados huecos en la ley. Y lamenta que, pese a las ventajas que ofrece esta modalidad, no se tomen cartas en el asunto: “Si queremos que el teletrabajo sea considerado como un modelo serio para elevar la producción de las empresas y del trabajador, se debe legislar”.