Economía
El Pan de Muerto se niega a perecer
El 2 de noviembre se mantiene como la tercera fecha del año más importante para el sector
GUADALAJARA, JALISCO (01/NOV/2014).- El Pan de Muerto sigue vivo. Tradicionalmente es redondo con relieves que simulan huesos, pero también ha tomado vida en nuevas formas e ingredientes. Lo puede encontrar en tira con membrillo, nuez, crema pastelera y hasta queso crema. Así como se diversificaron los estilos y sabores, también se multiplicaron los puntos de venta.
Las panaderías establecidas ahora tienen que compartir las ventas del Día de Muertos con las cadenas de supermercados y los panaderos informales, que cada día son más, señala Carlos González, presidente de la sección de Panificación de la Cámara de la Industria Alimenticia en Jalisco (CIAJ).
“La competencia está en los supermercados, en la economía formal, pero también en otro tipo de productos que son muy variados. Hay mucha oferta en el mercado y hay muchas personas que se dedican al pan de temporada, ya sea que busquen que un informal o formal se lo haga, o ellos mismos se ponen a fabricar en su casa y salen a vender”.
Este año es más crítico que otros. Además de la creciente competencia, los panaderos sortean también el nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 8 % en alimentos de alta densidad calórica, lamenta Andrés Gómez Hernández, quien ofrece su pan de muerto en el Parque Morelos desde 1978.
Para poder atraer la clientela, el panadero de Tlaxcala mantiene el mismo precio del año pasado, a pesar de que aumentó el costo de los insumos por el IEPS.
“El costo que nosotros invertimos es elevado y la ganancia es baja porque no pagan el precio en el que se debe de vender. Si le subimos el precio no vendemos y tenemos que mantener el precio de hace un año, dos años”.
Carlos González afirma que en 2014 cayeron 15% las ventas de pan a raíz del nuevo gravamen.
Aún con estas circunstancias, el 2 de noviembre se mantiene como la tercera fecha del año más importante en ganancias para este negocio, después del 6 de enero por la Rosca de Reyes y Semana Santa por las empanadas.
Las panaderías aumentan hasta 60% sus ventas con relación a un día normal, precisa el presidente de la sección de Panificación del CIAJ.
“El consumo de alguna manera se mantiene, pero hay mucha oferta, mucho de donde escoger. La ventaja que tenemos las panaderías establecidas es que tenemos clientes de mucho tiempo, que saben dónde encontrar un buen producto, de un buen sabor y ellos deciden a donde ir a comprar y todavía nos siguen prefiriendo a nosotros”.
FERIA DEL CARTÓN
Negocios en riesgo de morir
La celebración del Día de Muertos dejó de ser un negocio con jugosos dividendos para los vendedores de flores, calaveras de azúcar y chocolate, juguetes de cartón y papel de china picado. Los comerciantes y artesanos que todavía sacan estos artículos a la venta para el 2 de noviembre lo hacen por “amor al arte”, asegura Julia Murrieta, quien desde hace 35 años se instala en el Parque Morelos en estas fechas para ofrecer sus calaveritas.
“Las ventas se han caído 60%. Estamos dando los mismos precios de hace cinco, seis años y ha subido la gasolina, los impuestos”.
El Parque Morelos, la tradicional sede de la Feria del Cartón, luce como uno de los difuntos que son recordados en esta fecha. Si bien desde cuatro días antes del Día de Muertos empiezan a acercarse los clientes, no lo hacen en las mismas cantidades que en antaño, dicen los comerciantes.
Paola Montaño, quien pertenece a la tercera generación de una familia que vende juguetes de cartón en el Parque Morelos, fue testigo de la desaparición de algunos artículos tradicionales de la temporada, como los juguetes de lámina (lanchas, trenecitos y silbatos espanta suegras), los pájaros de barro y boxeadores de madera.
Dice que las muñecas de cartón han podido sobrevivir gracias a las personas mayores que todavía las buscan para usarlas como objetos ornamentales o enviarlas al extranjero.
“A las niñas de hoy en día no les agradan ese tipo de juguetes”.
De igual forma ha decrecido en 50% la afluencia de visitantes en los seis panteones municipales de Guadalajara.
La dirección de Servicios Municipales informó en 2011 que recibieron en los cementerios a 500 mil personas que fueron a visitar a sus difuntos, en 2012 a 422 mil y el año pasado a 250 mil.
Para el coordinador de la carrera de Antropología de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Horacio Hernández Casillas, este fenómeno obedece a las transformaciones que experimentan las tradiciones con el paso de los años.
“Son innovaciones que la propia gente aporta, pero eso no demerita el propio sentido de la práctica cultural, sino que la va enriqueciendo. Hay quienes suponen que las tradiciones deben permanecer intactas a lo largo de los siglos, pero eso es inviable, porque la sociedad cambia, es dinámica”.
Horacio Hernández aclara que Jalisco no tiene un arraigo en esta tradición como Michoacán, Estado de México, Oaxaca y Puebla, y es más susceptible a la desaparición de costumbres relacionadas al Día de Muertos.
“Esto tiene que ver sobre todo con la crisis económica, ya no es tan fácil crear un mercado en estas condiciones económicas, en las que un alto porcentaje de la población no tiene los recursos suficientes para su manutención diaria y mucho menos para hacer un gasto extraordinario”.
VOCES
Ambiente en retroceso
Paola es la tercera generación de su familia que vende juguetes de cartón en el Parque Morelos durante la temporada del Día de Muertos.
Desde niña acompañó a su abuela y a su madre en la venta de estas fechas, y al paso de los años ha sido testigo de la desaparición de algunos tradicionales artículos como los juguetes de lámina (lanchas, trenecitos y silbatos espanta suegras), pájaros de barro y boxeadores de madera.
Ella en su puesto ofrece las muñecas de cartón, que aún son buscadas pero por un segmento distinto.
“Ya no las compran para las niñas. Las compra la gente mayor para ellas o para enviarlas al extranjero”
Paola Montaño, comerciante.
Desde hace 18 años Antonio inició su propio negocio en el mercado de Mezquitán.
El comerciante asegura que cada año es más baja la venta para el 2 de noviembre, y a su juicio inciden varios factores: “hay más competencia, porque cada vez que viene una fiesta, ya sea 14 de febrero, 10 de mayo, 2 de noviembre se otorgan más permisos a gente que no están aquí todo el año. También es la economía”. Antonio afirma que hay años en los que los precios están más baratos el 2 de noviembre que en los días previos por la falta de demanda.
Antonio Pompa, comerciante.
Desde hace tres décadas Julia se instala en el Parque Morelos. Dice que en esta temporada vende sus calaveritas en 2.5 pesos la más barata y en 40 pesos la más cara, aunque desde hace seis años se ha disparado el costo de sus insumos.
Aclara que ha podido regresar cada año, gracias a su negocio fijo, que es de fabricación de dulces de camote, calabaza, garapiñado y frutas cristalizadas.
“Estamos trabajando porque queremos conservar los lugares, porque queremos conservar la tradición, pero realmente negocio ya no es. Tengo tres años perdiendo, yo no veo ganancia, sale para la familia y ya, somos cinco familias las que nos mantenemos de aquí”.
Julia Murrieta, comerciante.
SABER MÁS
Los precios en la Feria de Cartón
> La muñeca de cartón más barata, hecha en Celaya, se oferta en 20 pesos y la más cara en 40 pesos.
> Las catrinas de Tonalá rondan entre los 90 y los 120 pesos.
> El papel de china picado se ofrece a 10 pesos si es doble hoja, cuatro pesos si es una hoja, tres pesos si es media hoja, dos pesos si es ¼ hoja y en un peso si es 1/8 hoja.
EL DATO
La muestra
La Muestra Regional de la Panificación y Dulces Típicos de Jalisco, se instaló a partir del miércoles en Plaza Universidad para promover el consumo del pan y preservar la tradición del Día de Muertos.
Esta exposición, organizada por la Cámara de la Industria Alimenticia en Jalisco, terminará el 3 de noviembre.
Las panaderías establecidas ahora tienen que compartir las ventas del Día de Muertos con las cadenas de supermercados y los panaderos informales, que cada día son más, señala Carlos González, presidente de la sección de Panificación de la Cámara de la Industria Alimenticia en Jalisco (CIAJ).
“La competencia está en los supermercados, en la economía formal, pero también en otro tipo de productos que son muy variados. Hay mucha oferta en el mercado y hay muchas personas que se dedican al pan de temporada, ya sea que busquen que un informal o formal se lo haga, o ellos mismos se ponen a fabricar en su casa y salen a vender”.
Este año es más crítico que otros. Además de la creciente competencia, los panaderos sortean también el nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 8 % en alimentos de alta densidad calórica, lamenta Andrés Gómez Hernández, quien ofrece su pan de muerto en el Parque Morelos desde 1978.
Para poder atraer la clientela, el panadero de Tlaxcala mantiene el mismo precio del año pasado, a pesar de que aumentó el costo de los insumos por el IEPS.
“El costo que nosotros invertimos es elevado y la ganancia es baja porque no pagan el precio en el que se debe de vender. Si le subimos el precio no vendemos y tenemos que mantener el precio de hace un año, dos años”.
Carlos González afirma que en 2014 cayeron 15% las ventas de pan a raíz del nuevo gravamen.
Aún con estas circunstancias, el 2 de noviembre se mantiene como la tercera fecha del año más importante en ganancias para este negocio, después del 6 de enero por la Rosca de Reyes y Semana Santa por las empanadas.
Las panaderías aumentan hasta 60% sus ventas con relación a un día normal, precisa el presidente de la sección de Panificación del CIAJ.
“El consumo de alguna manera se mantiene, pero hay mucha oferta, mucho de donde escoger. La ventaja que tenemos las panaderías establecidas es que tenemos clientes de mucho tiempo, que saben dónde encontrar un buen producto, de un buen sabor y ellos deciden a donde ir a comprar y todavía nos siguen prefiriendo a nosotros”.
FERIA DEL CARTÓN
Negocios en riesgo de morir
La celebración del Día de Muertos dejó de ser un negocio con jugosos dividendos para los vendedores de flores, calaveras de azúcar y chocolate, juguetes de cartón y papel de china picado. Los comerciantes y artesanos que todavía sacan estos artículos a la venta para el 2 de noviembre lo hacen por “amor al arte”, asegura Julia Murrieta, quien desde hace 35 años se instala en el Parque Morelos en estas fechas para ofrecer sus calaveritas.
“Las ventas se han caído 60%. Estamos dando los mismos precios de hace cinco, seis años y ha subido la gasolina, los impuestos”.
El Parque Morelos, la tradicional sede de la Feria del Cartón, luce como uno de los difuntos que son recordados en esta fecha. Si bien desde cuatro días antes del Día de Muertos empiezan a acercarse los clientes, no lo hacen en las mismas cantidades que en antaño, dicen los comerciantes.
Paola Montaño, quien pertenece a la tercera generación de una familia que vende juguetes de cartón en el Parque Morelos, fue testigo de la desaparición de algunos artículos tradicionales de la temporada, como los juguetes de lámina (lanchas, trenecitos y silbatos espanta suegras), los pájaros de barro y boxeadores de madera.
Dice que las muñecas de cartón han podido sobrevivir gracias a las personas mayores que todavía las buscan para usarlas como objetos ornamentales o enviarlas al extranjero.
“A las niñas de hoy en día no les agradan ese tipo de juguetes”.
De igual forma ha decrecido en 50% la afluencia de visitantes en los seis panteones municipales de Guadalajara.
La dirección de Servicios Municipales informó en 2011 que recibieron en los cementerios a 500 mil personas que fueron a visitar a sus difuntos, en 2012 a 422 mil y el año pasado a 250 mil.
Para el coordinador de la carrera de Antropología de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Horacio Hernández Casillas, este fenómeno obedece a las transformaciones que experimentan las tradiciones con el paso de los años.
“Son innovaciones que la propia gente aporta, pero eso no demerita el propio sentido de la práctica cultural, sino que la va enriqueciendo. Hay quienes suponen que las tradiciones deben permanecer intactas a lo largo de los siglos, pero eso es inviable, porque la sociedad cambia, es dinámica”.
Horacio Hernández aclara que Jalisco no tiene un arraigo en esta tradición como Michoacán, Estado de México, Oaxaca y Puebla, y es más susceptible a la desaparición de costumbres relacionadas al Día de Muertos.
“Esto tiene que ver sobre todo con la crisis económica, ya no es tan fácil crear un mercado en estas condiciones económicas, en las que un alto porcentaje de la población no tiene los recursos suficientes para su manutención diaria y mucho menos para hacer un gasto extraordinario”.
VOCES
Ambiente en retroceso
Paola es la tercera generación de su familia que vende juguetes de cartón en el Parque Morelos durante la temporada del Día de Muertos.
Desde niña acompañó a su abuela y a su madre en la venta de estas fechas, y al paso de los años ha sido testigo de la desaparición de algunos tradicionales artículos como los juguetes de lámina (lanchas, trenecitos y silbatos espanta suegras), pájaros de barro y boxeadores de madera.
Ella en su puesto ofrece las muñecas de cartón, que aún son buscadas pero por un segmento distinto.
“Ya no las compran para las niñas. Las compra la gente mayor para ellas o para enviarlas al extranjero”
Paola Montaño, comerciante.
Desde hace 18 años Antonio inició su propio negocio en el mercado de Mezquitán.
El comerciante asegura que cada año es más baja la venta para el 2 de noviembre, y a su juicio inciden varios factores: “hay más competencia, porque cada vez que viene una fiesta, ya sea 14 de febrero, 10 de mayo, 2 de noviembre se otorgan más permisos a gente que no están aquí todo el año. También es la economía”. Antonio afirma que hay años en los que los precios están más baratos el 2 de noviembre que en los días previos por la falta de demanda.
Antonio Pompa, comerciante.
Desde hace tres décadas Julia se instala en el Parque Morelos. Dice que en esta temporada vende sus calaveritas en 2.5 pesos la más barata y en 40 pesos la más cara, aunque desde hace seis años se ha disparado el costo de sus insumos.
Aclara que ha podido regresar cada año, gracias a su negocio fijo, que es de fabricación de dulces de camote, calabaza, garapiñado y frutas cristalizadas.
“Estamos trabajando porque queremos conservar los lugares, porque queremos conservar la tradición, pero realmente negocio ya no es. Tengo tres años perdiendo, yo no veo ganancia, sale para la familia y ya, somos cinco familias las que nos mantenemos de aquí”.
Julia Murrieta, comerciante.
SABER MÁS
Los precios en la Feria de Cartón
> La muñeca de cartón más barata, hecha en Celaya, se oferta en 20 pesos y la más cara en 40 pesos.
> Las catrinas de Tonalá rondan entre los 90 y los 120 pesos.
> El papel de china picado se ofrece a 10 pesos si es doble hoja, cuatro pesos si es una hoja, tres pesos si es media hoja, dos pesos si es ¼ hoja y en un peso si es 1/8 hoja.
EL DATO
La muestra
La Muestra Regional de la Panificación y Dulces Típicos de Jalisco, se instaló a partir del miércoles en Plaza Universidad para promover el consumo del pan y preservar la tradición del Día de Muertos.
Esta exposición, organizada por la Cámara de la Industria Alimenticia en Jalisco, terminará el 3 de noviembre.