Deportes
Se nutren de cultura y torería en San Mateo
Los aspirantes a la difícil profesión de torero cumplieron con éxito la segunda y penúltima etapa del curso intensivo de verano
GUADALAJARA, JALISCO (23/JUL/2011).-Tras haber dejado el pasado sábado la ganadería de Pablo Moreno, los alumnos de la Academia Taurina de Ayuntamiento de Guadalajara viajaron el martes anterior, a la madre de las ganaderías de nuestro país; hablamos de San Mateo, que mediante el ganadero Marcos García Vivanco abrió sus puertas a los chavales para fincar lo que fue la segunda etapa del curso intensivo de verano.
Con el escenario que todo aspirante desea tener, así se dio esta penúltima estancia en el campo bravo, esto, como parte del programa del curso, que comprende la visita a tres diferentes ganaderías jaliscienses.
San Mateo se sumó a la cuenta y recibió con los brazos abiertos a estos 10 chavales que se consideran los alumnos más avanzados de la institución taurina.
Trabajo, entrenamiento y preparación tanto física como mental, fueron las actividades que pudieron realizar dentro de la casa ganadera.
El impacto trasciende y se ve reflejado en la reacción de los muchachos que denotan gran emoción al poder interactuar con una dehesa tan importante como lo ha sido por décadas la de San Mateo. Se trata pues de una experiencia que los alumnos difícilmente podrán olvidar, o por lo menos así lo confirmó el presidente del patronato de la Academia, el también ganadero Pablo Moreno.
El objetivo sigue manteniéndose firme desde el arranque del proyecto, y se resume en acercar a los aspirantes a la realidad que hay detrás de una corrida de toros. Dentro de las actividades los muchachos tuvieron programadas tareas como la alimentación de los toros, becerros y vacas, a fin de que se enteren qué tanto trabajo implica poder poner un toro en una plaza, el esfuerzo y dedicación que esto conlleva.
Asimismo efectuaron jornadas de trabajo en el campo, desde la siembra de árboles hasta la limpia de potreros.
Sin lugar a dudas el sueño de todo aspirante a torero es precisamente torear; un esfuerzo evidente del ganadero de San Mateo fue la retienta de siete vacas, lo cual sirvió para aplicar la teoría a la práctica, y cabe destacar, las vacas salieron “de dulce”.
“Para nosotros los ganaderos el recibir a estos muchachos implica un gran esfuerzo, pero lo hacemos con gusto. Creo que lo principal es que su cultura taurina se incremente, y que si no llegan a ser toreros, sí sean muy buenos aficionados”, refirió Marcos García Vivanco, ganadero de San Mateo.
La tercera y última etapa de esta concentración taurina dará inicio el próximo martes, día en el que los alumnos de trasladarán a la ganadería de La Concepción, propiedad del criador Octavio Casillas.
EL INFORMADOR/Edgar Flores
Con el escenario que todo aspirante desea tener, así se dio esta penúltima estancia en el campo bravo, esto, como parte del programa del curso, que comprende la visita a tres diferentes ganaderías jaliscienses.
San Mateo se sumó a la cuenta y recibió con los brazos abiertos a estos 10 chavales que se consideran los alumnos más avanzados de la institución taurina.
Trabajo, entrenamiento y preparación tanto física como mental, fueron las actividades que pudieron realizar dentro de la casa ganadera.
El impacto trasciende y se ve reflejado en la reacción de los muchachos que denotan gran emoción al poder interactuar con una dehesa tan importante como lo ha sido por décadas la de San Mateo. Se trata pues de una experiencia que los alumnos difícilmente podrán olvidar, o por lo menos así lo confirmó el presidente del patronato de la Academia, el también ganadero Pablo Moreno.
El objetivo sigue manteniéndose firme desde el arranque del proyecto, y se resume en acercar a los aspirantes a la realidad que hay detrás de una corrida de toros. Dentro de las actividades los muchachos tuvieron programadas tareas como la alimentación de los toros, becerros y vacas, a fin de que se enteren qué tanto trabajo implica poder poner un toro en una plaza, el esfuerzo y dedicación que esto conlleva.
Asimismo efectuaron jornadas de trabajo en el campo, desde la siembra de árboles hasta la limpia de potreros.
Sin lugar a dudas el sueño de todo aspirante a torero es precisamente torear; un esfuerzo evidente del ganadero de San Mateo fue la retienta de siete vacas, lo cual sirvió para aplicar la teoría a la práctica, y cabe destacar, las vacas salieron “de dulce”.
“Para nosotros los ganaderos el recibir a estos muchachos implica un gran esfuerzo, pero lo hacemos con gusto. Creo que lo principal es que su cultura taurina se incremente, y que si no llegan a ser toreros, sí sean muy buenos aficionados”, refirió Marcos García Vivanco, ganadero de San Mateo.
La tercera y última etapa de esta concentración taurina dará inicio el próximo martes, día en el que los alumnos de trasladarán a la ganadería de La Concepción, propiedad del criador Octavio Casillas.
EL INFORMADOR/Edgar Flores