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Los Juegos añaden más presión al déficit de agua que padece Beijing
Mientras los visitantes olímpicos disfrutan de atracciones acuáticas en todo Beijing, la capital china se enfrenta a una grave escasez de agua que pone en peligro su supervivencia en un futuro próximo
Beijing.- Mientras los visitantes olímpicos disfrutan de atracciones acuáticas en todo Beijing, la capital china se enfrenta a una grave escasez de agua que pone en peligro su supervivencia en un futuro próximo, según un análisis presentado hoy en Beijing.
"Los conocidos como 'Tres tigres del agua' (despilfarro de recursos) son los campos de golf, la urbanización y los Juegos Olímpicos", señaló hoy Dai Qing, famosa ecologista china que ha participado en el informe de la organización canadiense Probe International, el primero sobre la crisis del agua en China.
En un encuentro con periodistas, Dai y Gráinne Ryder, directora de la organización, explicaron que el déficit de agua que padece Beijing se estima, según datos oficiales chinos, en 400 millones de metros cúbicos anuales.
En esta crisis, los Juegos Olímpicos tienen un peso de entre 200 millones y 400 millones de metros cúbicos de consumo anuales, o lo que es lo mismo, entre un 5 y un 10 por ciento del consumo total de la capital china, explicaron ambas expertas.
Desde hace tres décadas y debido al crecimiento del país, la mayor parte del gasto de agua en Beijing, un 39 por ciento, ha basculado desde la industria hacia el consumo doméstico para abastecer a los actuales 17 millones de habitantes.
La agricultura supone un 38 por ciento de este consumo, y la industria un 20 por ciento.
En total, Beijing consume cada año 3.450 millones de metros cúbicos de agua, mientras los ríos de los alrededores se han secado y las presas que abastecen la capital están bajo mínimos.
En este contexto, se han construido las instalaciones deportivas, la Villa Olímpica y atracciones como enormes fuentes temáticas de consumo galopante para los Juegos Olímpicos que se inaugurarán el 8 de agosto.
"Las candidaturas para los Juegos no incluyen ningún estudio de viabilidad en recursos del agua, y Beijing padece un gran déficit", explicó Ryder, quien señaló que entidades independientes deberían ocuparse de este tipo de evaluaciones.
China, donde no existe consciencia sobre ahorro y eficiencia de recursos entre la población y que vive la urbanización más veloz de la historia del planeta, padece desde hace 25 años un grave problema de escasez de lluvias y de avance de la desertización, lo que no se refleja en los precios del agua que paga el consumidor, agregó.
Si en la década de 1970 se recogían más de 500 milímetros de lluvias sobre la capital china, en la última se registraron 428, un 28 por ciento por debajo de la media.
En el noroeste de Beijing, el desierto avanza a gran rapidez destruyendo las praderas de la vecina Mongolia Interior y cargando el cielo de Beijing cada año con toneladas de arena.
Según la ecologista Dai, el problema más grave es que las autoridades están recurriendo a pozos de aguas subterráneas kársticas situadas a más de mil metros de profundidad para abastecer a la capital durante los Juegos, unas reservas que se han formado a lo largo de miles de años y cuya desaparición será irreparable.
Dai añadió que la propia sede del Gobierno, Zhongnanhai, se abastece de estas aguas de alta calidad, un tipo de suministro considerado "secreto de Estado" que nadie se atreve a cuestionar.
La solución de un trasvase sur-norte desde el río Yangtsé, que cada año se desborda causando miles de muertos, es uno de los proyectos que China está llevando a cabo, aunque, a juicio de las expertas, es caro.
El futuro de la boyante capital china es poco halagüeño en este sentido: "Beijing se va a quedar sin agua muy pronto. Y no va a poder recuperarse en siglos, a menos que frene su desarrollo", vaticina Dai.
"Los conocidos como 'Tres tigres del agua' (despilfarro de recursos) son los campos de golf, la urbanización y los Juegos Olímpicos", señaló hoy Dai Qing, famosa ecologista china que ha participado en el informe de la organización canadiense Probe International, el primero sobre la crisis del agua en China.
En un encuentro con periodistas, Dai y Gráinne Ryder, directora de la organización, explicaron que el déficit de agua que padece Beijing se estima, según datos oficiales chinos, en 400 millones de metros cúbicos anuales.
En esta crisis, los Juegos Olímpicos tienen un peso de entre 200 millones y 400 millones de metros cúbicos de consumo anuales, o lo que es lo mismo, entre un 5 y un 10 por ciento del consumo total de la capital china, explicaron ambas expertas.
Desde hace tres décadas y debido al crecimiento del país, la mayor parte del gasto de agua en Beijing, un 39 por ciento, ha basculado desde la industria hacia el consumo doméstico para abastecer a los actuales 17 millones de habitantes.
La agricultura supone un 38 por ciento de este consumo, y la industria un 20 por ciento.
En total, Beijing consume cada año 3.450 millones de metros cúbicos de agua, mientras los ríos de los alrededores se han secado y las presas que abastecen la capital están bajo mínimos.
En este contexto, se han construido las instalaciones deportivas, la Villa Olímpica y atracciones como enormes fuentes temáticas de consumo galopante para los Juegos Olímpicos que se inaugurarán el 8 de agosto.
"Las candidaturas para los Juegos no incluyen ningún estudio de viabilidad en recursos del agua, y Beijing padece un gran déficit", explicó Ryder, quien señaló que entidades independientes deberían ocuparse de este tipo de evaluaciones.
China, donde no existe consciencia sobre ahorro y eficiencia de recursos entre la población y que vive la urbanización más veloz de la historia del planeta, padece desde hace 25 años un grave problema de escasez de lluvias y de avance de la desertización, lo que no se refleja en los precios del agua que paga el consumidor, agregó.
Si en la década de 1970 se recogían más de 500 milímetros de lluvias sobre la capital china, en la última se registraron 428, un 28 por ciento por debajo de la media.
En el noroeste de Beijing, el desierto avanza a gran rapidez destruyendo las praderas de la vecina Mongolia Interior y cargando el cielo de Beijing cada año con toneladas de arena.
Según la ecologista Dai, el problema más grave es que las autoridades están recurriendo a pozos de aguas subterráneas kársticas situadas a más de mil metros de profundidad para abastecer a la capital durante los Juegos, unas reservas que se han formado a lo largo de miles de años y cuya desaparición será irreparable.
Dai añadió que la propia sede del Gobierno, Zhongnanhai, se abastece de estas aguas de alta calidad, un tipo de suministro considerado "secreto de Estado" que nadie se atreve a cuestionar.
La solución de un trasvase sur-norte desde el río Yangtsé, que cada año se desborda causando miles de muertos, es uno de los proyectos que China está llevando a cabo, aunque, a juicio de las expertas, es caro.
El futuro de la boyante capital china es poco halagüeño en este sentido: "Beijing se va a quedar sin agua muy pronto. Y no va a poder recuperarse en siglos, a menos que frene su desarrollo", vaticina Dai.