Deportes
La gran fiesta de Cuba
La isla prometió algo grande después del desaguisado de 1987 y lo cumplió con ''los mejores Juegos de la historia''
GUADALAJARA, JALISCO (13/SEP/2011).- Después del resuelto trago, aunque amargo, de la disputa por la sede de cuatro años antes, con la que finalmente se quedó Indianápolis, EU, Cuba festejó a lo grande y marcó uno de sus puntos de mayor orgullo deportivo con la celebración de los XI Juegos Panamericanos La Habana 1991. Entre las razones de su festivo final estuvo, por supuesto, su singular triunfo: Cuba es el único país, además de Argentina en los I Juegos Panamericanos 1951, que le ha ganado el primer lugar del medallero general a Estados Unidos.
El resultado cubano no fue demoledor, pero sí suficiente para romper con 40 años de dominio norteamericano: obtuvo 140 medallas de oro por 130 de los estadounidenses. Éstos, sin embargo, y con todo y su ausencia de deportistas para atletismo, vencieron en la suma final de doradas, plata y bronce: acumularon un total de 352 metales contra 265 de los antillanos.
No demasiado lejos, pero sí a la distancia, el resto de los países observó la absoluta ratificación de que los Panamericanos son un terreno donde todos pelean, pero Cuba y Estados Unidos mandan. México se acomodó en el quinto sitio del medallero final, con 14 medallas de oro, en una buena cosecha antes de su abundante despunte de Mar del Plata 95.
“Los mejores de la historia”
El 2 de agosto se cumplieron 20 años desde la inauguración de La Habana 1991. Cuba recibía a otros 38 países en una apertura ante 35 mil personas que incluyó, como muchos otros eventos de la justa, al presidente Fidel Castro y un despliegue de ceremonias que ratificaban la organización de los Juegos como un triunfo del Gobierno nacional. Por todos lados se vio a la mascota oficial, un tocororo —el ave oficial de Cuba— bautizado Tocopán.
Con Santiago de Cuba como subsede, La Habana sufrió un intenso programa de construcción de instalaciones deportivas, incluyendo un Estadio Panamericano que alojaba la Villa, pistas, velódromo y canchas. El evento fue enorme: más de cuatro mil 500 atletas llegaron al país caribeño para competir en 27 deportes. La clausura no fue menos modesta; Mario Vázquez Raña, presidente de la Odepa, los calificó entonces como “los mejores Juegos Panamericanos de la historia”.
Estados Unidos hizo todo lo posible por figurar y lo logró. Su equipo de tiro deportivo consiguió récord mundial en la modalidad de skeet, por ejemplo. Pero además dio un gran golpe moral al continente cuando ganó el futbol.
A la defensa de esta presencia estadounidense, Brasil sacó la casta: fue famosa la actuación del atleta Robson Caetano da Silva en 100 y 200 metros, o las medallas de oro de Gustavo Borges y Rogelio Romero en natación; o la victoria de las basquetbolistas brasileñas.
Entre otros triunfos cubanos, uno de los más famosos fueron los del volibol, desde entonces un rival temible en los Juegos Panamericanos. Pero en el boxeo simplemente no hubo rival: Cuba se quedó con 11 de las 12 medallas de oro en disputa.
Los mejores del medallero
País Oro Plata Bronce Total
1 Cuba 140 62 63 265
2 Estados Unidos 130 125 97 352
3 Canadá 22 46 59 127
4 Brasil 21 21 37 79
5 México 14 23 38 75
Fuente: Copag
El resultado cubano no fue demoledor, pero sí suficiente para romper con 40 años de dominio norteamericano: obtuvo 140 medallas de oro por 130 de los estadounidenses. Éstos, sin embargo, y con todo y su ausencia de deportistas para atletismo, vencieron en la suma final de doradas, plata y bronce: acumularon un total de 352 metales contra 265 de los antillanos.
No demasiado lejos, pero sí a la distancia, el resto de los países observó la absoluta ratificación de que los Panamericanos son un terreno donde todos pelean, pero Cuba y Estados Unidos mandan. México se acomodó en el quinto sitio del medallero final, con 14 medallas de oro, en una buena cosecha antes de su abundante despunte de Mar del Plata 95.
“Los mejores de la historia”
El 2 de agosto se cumplieron 20 años desde la inauguración de La Habana 1991. Cuba recibía a otros 38 países en una apertura ante 35 mil personas que incluyó, como muchos otros eventos de la justa, al presidente Fidel Castro y un despliegue de ceremonias que ratificaban la organización de los Juegos como un triunfo del Gobierno nacional. Por todos lados se vio a la mascota oficial, un tocororo —el ave oficial de Cuba— bautizado Tocopán.
Con Santiago de Cuba como subsede, La Habana sufrió un intenso programa de construcción de instalaciones deportivas, incluyendo un Estadio Panamericano que alojaba la Villa, pistas, velódromo y canchas. El evento fue enorme: más de cuatro mil 500 atletas llegaron al país caribeño para competir en 27 deportes. La clausura no fue menos modesta; Mario Vázquez Raña, presidente de la Odepa, los calificó entonces como “los mejores Juegos Panamericanos de la historia”.
Estados Unidos hizo todo lo posible por figurar y lo logró. Su equipo de tiro deportivo consiguió récord mundial en la modalidad de skeet, por ejemplo. Pero además dio un gran golpe moral al continente cuando ganó el futbol.
A la defensa de esta presencia estadounidense, Brasil sacó la casta: fue famosa la actuación del atleta Robson Caetano da Silva en 100 y 200 metros, o las medallas de oro de Gustavo Borges y Rogelio Romero en natación; o la victoria de las basquetbolistas brasileñas.
Entre otros triunfos cubanos, uno de los más famosos fueron los del volibol, desde entonces un rival temible en los Juegos Panamericanos. Pero en el boxeo simplemente no hubo rival: Cuba se quedó con 11 de las 12 medallas de oro en disputa.
Los mejores del medallero
País Oro Plata Bronce Total
1 Cuba 140 62 63 265
2 Estados Unidos 130 125 97 352
3 Canadá 22 46 59 127
4 Brasil 21 21 37 79
5 México 14 23 38 75
Fuente: Copag