Deportes
De Tonalá para el mundo
Leo, Huichi y Gavo formarán parte de la tradición jalisciense de manos del artesano Everardo Estrada
TONALÁ, JALISCO (12/JUL/2011).- Todo empezó como una simple travesía: la oportunidad de llevar, plasmar y representar a los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 estaba literalmente en sus manos; era el momento de arrancar con un proyecto que lo colocaría en un sitio muy importante por la sinergia creada entre la justa deportiva y la tradición del municipio tonalteca.
Se trata del artesano Everardo Estrada, que, aunque oriundo de Tlaquepaque, desde hace algún tiempo radica en Tonalá, debido a la mayor demanda de trabajo en el lugar. Orientado y animado por su amigo Trino Medrano, decidió emprender una aventura en noviembre, a la par que cobraban vida las Mascotas de Guadalajara 2011, para elaborar artesanalmente estas tres figuras que son el ícono de la justa deportiva. Y empezó así, sin una verdadera base para el moldeo en barro al natural —técnica empleada en las figuras—, pero con ganas de ser él quien representara en este sentido a Jalisco ante los miles de visitantes.
La tarea, asegura Everardo, no fue fácil, y aún hay obstáculos que librar. Su experiencia, que ha ido de generación en generación, le permitió crear los primeros tres diseños para mostrarlos ante el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag) y, aunque las primeras esculturillas no fueron del todo aceptadas, sí le dieron la pauta para detallar más a fondo cada una de las mascotas.
“La colorimetría nos fue otorgada por Comex mediante el Copag; luego nos dieron los primeros bocetos y todos los detalles de las mascotas, y así estuve varios días intentando, hasta que nos dieron la patente”, comparte Everardo Estrada.
Ahora, la producción en serie está a toda marcha; se logró conformar un equipo de trabajo que comprende desde la parte operativa, a cargo del artesano y 20 de sus familiares que trabajan la técnica, hasta un área encargada de comercializar y buscar patrocinios a fin de financiar el proyecto que, asegura Everardo, “implica una fuerte inversión”.
El aspecto comercial es cubierto por Lidia Muñoz Ledo. Asimismo se han incorporado cuatro artesanos más que, junto con Everardo, decidieron nutrir la idea y plasmar sus obras de arte en cada una de las modalidades y técnicas que dominan: platos, cuadros de piel, esferas y detalles en cerámica que muestran las disciplinas de la justa continental.
Barro al natural
Everardo lleva en su sangre el ser artesano de oficio. La técnica que desde hace años ha elaborado se denomina barro al natural, y es así como se fabrica cada una de las mascotas.
El primer paso arranca con la preparación del barro hasta dejarlo en el punto deseado; posteriormente se hacen “tortillas” con la masa de barro y se aprietan en el molde, a fin de que tomen la figura correcta.
Luego se procede a pegar las dos partes y dejar reposar la pieza alrededor de 15 minutos, para después —ya que el molde de yeso absorbió la humedad del barro— despegar la pieza y empezar a detallar y alisar con agua. Después, sigue el secado, que tarda aproximadamente tres días —con buen sol—, para llegar finalmente al horno y al pintado.
Visión alentadora
Ante todo, para Everardo Estrada este proyecto es un motivo de orgullo personal: “El que pueda representar con mi trabajo este evento tan importante, y que la gente pueda tener en sus casas un detalle como éste, es muy gratificante”.
La introducción comercial de este souvenir artesanal está pronosticada para septiembre y, aunque ya se han hecho convenios con diferentes empresas, el trabajo sigue, especialmente para el financiamiento.
A pesar de todo, el artesano tiene fe en que la venta y aceptación del mercado sea favorable; a la fecha son ya 13 mil piezas las que se han elaborado.
Piratería
La copia de este tipo de artesanías seguramente estará a la orden del día, advierte Everardo; por ello, el Gobierno Municipal de Tonalá los apoya con la supervisión de la venta de piezas que no pertenezcan a la patente del artesano.
Se trata del artesano Everardo Estrada, que, aunque oriundo de Tlaquepaque, desde hace algún tiempo radica en Tonalá, debido a la mayor demanda de trabajo en el lugar. Orientado y animado por su amigo Trino Medrano, decidió emprender una aventura en noviembre, a la par que cobraban vida las Mascotas de Guadalajara 2011, para elaborar artesanalmente estas tres figuras que son el ícono de la justa deportiva. Y empezó así, sin una verdadera base para el moldeo en barro al natural —técnica empleada en las figuras—, pero con ganas de ser él quien representara en este sentido a Jalisco ante los miles de visitantes.
La tarea, asegura Everardo, no fue fácil, y aún hay obstáculos que librar. Su experiencia, que ha ido de generación en generación, le permitió crear los primeros tres diseños para mostrarlos ante el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag) y, aunque las primeras esculturillas no fueron del todo aceptadas, sí le dieron la pauta para detallar más a fondo cada una de las mascotas.
“La colorimetría nos fue otorgada por Comex mediante el Copag; luego nos dieron los primeros bocetos y todos los detalles de las mascotas, y así estuve varios días intentando, hasta que nos dieron la patente”, comparte Everardo Estrada.
Ahora, la producción en serie está a toda marcha; se logró conformar un equipo de trabajo que comprende desde la parte operativa, a cargo del artesano y 20 de sus familiares que trabajan la técnica, hasta un área encargada de comercializar y buscar patrocinios a fin de financiar el proyecto que, asegura Everardo, “implica una fuerte inversión”.
El aspecto comercial es cubierto por Lidia Muñoz Ledo. Asimismo se han incorporado cuatro artesanos más que, junto con Everardo, decidieron nutrir la idea y plasmar sus obras de arte en cada una de las modalidades y técnicas que dominan: platos, cuadros de piel, esferas y detalles en cerámica que muestran las disciplinas de la justa continental.
Barro al natural
Everardo lleva en su sangre el ser artesano de oficio. La técnica que desde hace años ha elaborado se denomina barro al natural, y es así como se fabrica cada una de las mascotas.
El primer paso arranca con la preparación del barro hasta dejarlo en el punto deseado; posteriormente se hacen “tortillas” con la masa de barro y se aprietan en el molde, a fin de que tomen la figura correcta.
Luego se procede a pegar las dos partes y dejar reposar la pieza alrededor de 15 minutos, para después —ya que el molde de yeso absorbió la humedad del barro— despegar la pieza y empezar a detallar y alisar con agua. Después, sigue el secado, que tarda aproximadamente tres días —con buen sol—, para llegar finalmente al horno y al pintado.
Visión alentadora
Ante todo, para Everardo Estrada este proyecto es un motivo de orgullo personal: “El que pueda representar con mi trabajo este evento tan importante, y que la gente pueda tener en sus casas un detalle como éste, es muy gratificante”.
La introducción comercial de este souvenir artesanal está pronosticada para septiembre y, aunque ya se han hecho convenios con diferentes empresas, el trabajo sigue, especialmente para el financiamiento.
A pesar de todo, el artesano tiene fe en que la venta y aceptación del mercado sea favorable; a la fecha son ya 13 mil piezas las que se han elaborado.
Piratería
La copia de este tipo de artesanías seguramente estará a la orden del día, advierte Everardo; por ello, el Gobierno Municipal de Tonalá los apoya con la supervisión de la venta de piezas que no pertenezcan a la patente del artesano.