Deportes

* Otro Guadalajara

A Propósito, por Jaime García Elías

¡Pues sí que hubo sorpresa...!

Un equipo que sufría para anotar, anotó tres goles en una sentada... y lo hizo ante una de las defensivas más eficientes del circuito. Un equipo al que se le malograron varios resultados por los pecados mortales en que incurría con más frecuencia de la recomendable su línea defensiva --botones de muestra, sus más recientes partidos en casa, ante Santos Laguna y Monterrey--, realizó esta vez, en ese aspecto, un trabajo casi perfecto.

Suma total: el “colado” a la Liguilla tiene en la lona al que fue líder de la clasificación general.

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Por si alguna duda quedaba de que, en efecto, “la Liguilla es otra cosa”, ahí está el episodio de anoche en la cancha de las “Chivas” para demostrar la veracidad del tópico.

La sorpresa que había anunciado el dueño de los destinos del Guadalajara comenzó a darse cinco minutos antes del descanso: el goleador de las jornadas en que los rojiblancos repuntaron en la recta final de la temporada regular, después de un desempeño nada convincente --Marco Fabián--, apareció en escena como pasador. Y el gran pasador de la campaña --Arellano-- hizo lo propio como rematador. 1-0, y al descanso.

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Después, tras el empate conseguido por Molina, al rematar de cabeza un tiro de esquina, De Luna, por la misma vía, restableció la ventaja.

José Luis Real comenzó a mover sus piezas de conformidad con el librito. Acababa de retirar a un atacante (el “Cubo” Torres) para poner a un mediocampista (Sánchez), cuando un penal bien marcado por el silbante y mejor ejecutado por Fabián --¿el nuevo “verdugo oficial” del Guadalajara, tras el reciente “show” de Reynoso?-- permitió poner cifras definitivas al partido.

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Fabián, por cierto, tuvo, en los minutos finales, la ocasión de poner la cereza en el helado y de dar virtualmente la puntilla a los “Tigres”, en un remate alto tras un túnel sobre Ayala, y en un zurdazo que pasó a un lado del marco...

Los dos merecían ser goles. Ambos quedaron en “vicegoles”.

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Dos goles de ventaja, en una Liguilla, sin ser definitivos, ya pesan.
Por lo pronto, la que parecía ser una más de las acostumbradas baladronadas del dueño del Guadalajara, esta vez se cumplió al pie de la letra: el de anoche, por donde se le viera, fue “otro Guadalajara”.

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