Deportes
* Nueva generación
Por Jaime García Elías
El pronóstico de que el estadio de las “Chivas” --que aún huele a nuevo-- se llenará el jueves, en el partido de ida de la semifinal del Torneo de Clausura ante los “Pumas”, no parte precisamente de la hipótesis de que la hombrada que realizó el Guadalajara al despachar entre el miércoles y el sábado pasados al primero de la clasificación general durante la temporada regular --los “Tigres”--, haya servido de pretexto para la súbita reconciliación de las legiones de “Chivas... y qué” con el “Rebaño Sagrado”...
--No hay tal reconciliación --dice la hipótesis que plantean algunos observadores--... Es que la mudanza del Guadalajara a su nuevo estadio --agregan-- está en vías de crear una nueva generación de seguidores del equipo.
*
Asistir al Estadio Jalisco, como hacerlo al ya desaparecido “Parque Oro” en la primera etapa del profesionalismo en el futbol mexicano, era un ejercicio bastante democrático... por su relativa sencillez. Cuando se jugaba en el vetusto parquecito del barrio de Oblatos, Guadalajara era aún el “pueblo bicicletero” en el que los desplazamientos eran cortos y fáciles. Hacerlo en el Estadio Jalisco, que nació poco antes de que Guadalajara llegara al millón de habitantes, por lo consiguiente... Aun en años recientes, cuando los arrabales de la ciudad se han alejado, los aficionados --y los seguidores de las “Chivas”, muy particularmente-- aprendieron a moverse en función de tiempos y distancias...
*
El nuevo estadio --sostienen los observadores-- ha hecho el espectáculo del futbol visto desde las gradas, inaccesible para los aficionados que carecen de automóvil, que tienen que perder la jornada laboral vespertina y poner en riesgo la matutina del día siguiente, porque trasladarse hasta el “Templo Mayor” --como lo llamaron, en su momento, los publicistas-- implica una inversión de dinero y tiempo (esto último, sobre todo) inaccesible para las mayorías: es decir, para a clase socioeconómica que más se identificaba, tradicionalmente, con el Guadalajara.
*
La hipótesis, de momento, en eso se queda. Se comprende: los de la Liguilla son partidos atípicos, a los que asisten aficionados que distan mucho de ser asiduos durante la temporada regular... y más cuando el Guadalajara, en ella, alternó las de cal --las menos, casi seguramente-- con las de arena.
En todo caso, pues, las dudas que la hipótesis en cuestión siembra, quedan pendientes para la próxima temporada regular.
--No hay tal reconciliación --dice la hipótesis que plantean algunos observadores--... Es que la mudanza del Guadalajara a su nuevo estadio --agregan-- está en vías de crear una nueva generación de seguidores del equipo.
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Asistir al Estadio Jalisco, como hacerlo al ya desaparecido “Parque Oro” en la primera etapa del profesionalismo en el futbol mexicano, era un ejercicio bastante democrático... por su relativa sencillez. Cuando se jugaba en el vetusto parquecito del barrio de Oblatos, Guadalajara era aún el “pueblo bicicletero” en el que los desplazamientos eran cortos y fáciles. Hacerlo en el Estadio Jalisco, que nació poco antes de que Guadalajara llegara al millón de habitantes, por lo consiguiente... Aun en años recientes, cuando los arrabales de la ciudad se han alejado, los aficionados --y los seguidores de las “Chivas”, muy particularmente-- aprendieron a moverse en función de tiempos y distancias...
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El nuevo estadio --sostienen los observadores-- ha hecho el espectáculo del futbol visto desde las gradas, inaccesible para los aficionados que carecen de automóvil, que tienen que perder la jornada laboral vespertina y poner en riesgo la matutina del día siguiente, porque trasladarse hasta el “Templo Mayor” --como lo llamaron, en su momento, los publicistas-- implica una inversión de dinero y tiempo (esto último, sobre todo) inaccesible para las mayorías: es decir, para a clase socioeconómica que más se identificaba, tradicionalmente, con el Guadalajara.
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La hipótesis, de momento, en eso se queda. Se comprende: los de la Liguilla son partidos atípicos, a los que asisten aficionados que distan mucho de ser asiduos durante la temporada regular... y más cuando el Guadalajara, en ella, alternó las de cal --las menos, casi seguramente-- con las de arena.
En todo caso, pues, las dudas que la hipótesis en cuestión siembra, quedan pendientes para la próxima temporada regular.