Deportes
* “Más glu-glu”
A Propósito, por Jaime García Elías
Como dijo --sabiamente-- el borrachito: “Menos bla-bla y más glu-glu”...
*
De los motivos que tuvo el técnico nacional, “Chepo” de la Torre, para convocar a varios jugadores que militan en equipos europeos, para los encuentros amistosos de hoy y el martes próximo ante Paraguay y Venezuela en canchas estadounidenses, ya se habló demasiado.
Llegó, por tanto, la hora de pasar de las palabras a la acción. De comprobar si, como aseguraban quienes calificaron de sabia --o prudente, al menos-- la decisión de llamar a jugadores cuya militancia en cuadros del Viejo Continente les da un roce internacional superior al que tienen los futbolistas cuyo ámbito se constriñe al “panorama caserito”, y a quienes se concede el beneficio de suponer que tienen un nivel técnico superior al de los jugadores que (como “al que nace pa’ maceta”) “del corredor no pasan”. O, por el contrario, de aportar elementos de juicio que refuercen la perversa hipótesis de que “Chepo” carece de autonomía; de que es un simple títere de quienes velan por los intereses comerciales del producto llamado “Selección Nacional”; de que permite, en pocas palabras, que las listas del “Tri” se confeccionen, no a partir de criterios deportivos, como debiera ser, sino de aspectos económicos.
(En una palabra: que “Chepo” es cómplice del feo delito de prostituir a la Selección).
*
Las dudas se irán despejando gradualmente, a medida que transcurra el tiempo suficiente para demostrar si se advierte, sobre la cancha, merced al funcionamiento colectivo del equipo, algo del “Chepo” y de su estilo personal de matar pulgas.
Después de todo, no se trata ya de las primeras escaramuzas, absolutamente aisladas, carentes de motivación, y sí, en cambio, de partidos agendados cuando ya está la mira puesta en los compromisos internacionales en puerta.
*
Todo eso mientras la Comisión Disciplinaria de la Federación decidió rectificar: al repasar los videos del encuentro Cruz Azul-Toluca del sábado pasado, y comprobar que las expulsiones de Horacio Cervantes y Alfredo Talavera, decididas por el silbante Marco Antonio Rodríguez, fueron “manifiestamente erróneas”, sin quebrantar la regla que establece que las decisiones arbitrales sobre cuestiones de hechos son inapelables, se cuida de no añadir a la pifia (comprensible, a la vista de las circunstancias) de la expulsión, el error mayúsculo (porque se cometería con pleno conocimiento de causa) de aplicar el castigo de la suspensión a dos inocentes.
Enhorabuena.
*
De los motivos que tuvo el técnico nacional, “Chepo” de la Torre, para convocar a varios jugadores que militan en equipos europeos, para los encuentros amistosos de hoy y el martes próximo ante Paraguay y Venezuela en canchas estadounidenses, ya se habló demasiado.
Llegó, por tanto, la hora de pasar de las palabras a la acción. De comprobar si, como aseguraban quienes calificaron de sabia --o prudente, al menos-- la decisión de llamar a jugadores cuya militancia en cuadros del Viejo Continente les da un roce internacional superior al que tienen los futbolistas cuyo ámbito se constriñe al “panorama caserito”, y a quienes se concede el beneficio de suponer que tienen un nivel técnico superior al de los jugadores que (como “al que nace pa’ maceta”) “del corredor no pasan”. O, por el contrario, de aportar elementos de juicio que refuercen la perversa hipótesis de que “Chepo” carece de autonomía; de que es un simple títere de quienes velan por los intereses comerciales del producto llamado “Selección Nacional”; de que permite, en pocas palabras, que las listas del “Tri” se confeccionen, no a partir de criterios deportivos, como debiera ser, sino de aspectos económicos.
(En una palabra: que “Chepo” es cómplice del feo delito de prostituir a la Selección).
*
Las dudas se irán despejando gradualmente, a medida que transcurra el tiempo suficiente para demostrar si se advierte, sobre la cancha, merced al funcionamiento colectivo del equipo, algo del “Chepo” y de su estilo personal de matar pulgas.
Después de todo, no se trata ya de las primeras escaramuzas, absolutamente aisladas, carentes de motivación, y sí, en cambio, de partidos agendados cuando ya está la mira puesta en los compromisos internacionales en puerta.
*
Todo eso mientras la Comisión Disciplinaria de la Federación decidió rectificar: al repasar los videos del encuentro Cruz Azul-Toluca del sábado pasado, y comprobar que las expulsiones de Horacio Cervantes y Alfredo Talavera, decididas por el silbante Marco Antonio Rodríguez, fueron “manifiestamente erróneas”, sin quebrantar la regla que establece que las decisiones arbitrales sobre cuestiones de hechos son inapelables, se cuida de no añadir a la pifia (comprensible, a la vista de las circunstancias) de la expulsión, el error mayúsculo (porque se cometería con pleno conocimiento de causa) de aplicar el castigo de la suspensión a dos inocentes.
Enhorabuena.