Deportes

* Ilusiones

Por Jaime García Elías

Dar por hecho que Chepo de la Torre y su gavilla alcanzarán las metas que se han propuesto (ganar la Copa Oro, hacer un excelente papel en la Copa América, ganar los Panamericanos de Guadalajara, clasificar y estar entre los finalistas en los Juegos Olímpicos de 2012, calificar al Mundial de Brasil-2014, etc.), sería, en este momento, tan necio como dar sentado que no lo harán.
Sólo quien se preciara, con razón, de tener a su disposición la esfera de cristal del mago Merlín, podría anticipar si se cumplirán esos objetivos... o si el proceso que está por iniciarse, iluminado por tantas ilusiones, se resolverá --como tantas veces ha sucedido en el pasado-- en los correspondientes desencantos.

*

Chepo de la Torre ya demostró, primero con el Guadalajara, luego con el Toluca, que es un técnico capaz de ser exitoso... a nivel de las competencias locales. Su designación como técnico nacional, al imponerse en la recta final a Víctor Manuel Vucetich --quien declinó a última hora la candidatura “por motivos personales y familiares” muy respetables--, implica un albur; implica el riesgo de haberlo promovido a su nivel de incompetencia: como puede ser que consiga armar un eficiente equipo de trabajo con los colaboradores que invitó (su primo Eduardo, Luis Fernando Tena, Salvador Reyes hijo, etc.), elegir adecuadamente a los jugadores para cada compromiso, ejercer un saludable liderazgo sobre ellos, darles una idea y una forma futbolística a los grupos que convoque, y --lo más importante-- conseguir resultados y ganarse, en consecuencia, el apoyo de los aficionados y el crédito de la crítica, puede ser que no.

*

Sólo el tiempo --“supremo juez”-- podrá despejar esas incógnitas. Dependerá, en buena medida, del grado de compromiso que el flamante (y aún inédito) técnico nacional consiga de parte de la materia prima --los jugadores--... especialmente a partir de las dudas que se generaron en el Mundial y en la eliminatoria previa más recientes, acerca de la estatura futbolística de jugadores de los que se esperaba mucho más de lo que dieron (Nery, Giovani, Vela...), y de la necesidad imperiosa de renovar en buena medida el elenco, habida cuenta de que los ciclos del futbol son cortos, y de que varios jugadores que en Sudáfrica estaban en plenitud --permítase la expresión, a beneficio de inventario--, seguramente para Brasil-2014 ya no serán elegibles.

Temas

Sigue navegando