Cultura

Ideas para encontrar el valor del propio arte

Los artistas, en general, ''no crean valor para alguien más; lo crean para sí mismos. Está bien si te gusta mirar tus propias pinturas o si eres rico''

GUADALAJARA, JALISCO (02/FEB/2013).- Cualquier empresa o proyecto que espera ser remunerado, tiene que encontrar la manera de crear valor, comunicarlo, entregarlo a los clientes, y recuperarlo en forma de dinero.

Para esto es necesario entender lo que significa valor, explicó el profesor John Cooper, director del Centro de Innovación del TEC de Monterrey, Campus Guadalajara. “Muchos artistas crean arte, pero si les preguntas por qué razón, quizá van a decir ‘porque quiero expresarme o compartir algo con el mundo’. Y eso está muy bien, puedes hacerlo. Pero si creas valor para ti, la única persona que te puede comprar eres tú”.

A partir de hoy, y gracias a la invitación de Pacto Proyectos de Arte, el profesionista de origen inglés imparte un curso titulado El Valor de lo Creativo, cuyo objetivo es orientar a artistas, diseñadores, arquitectos, y todo aquel que trabaje en los ámbitos de la creación, para comercializar mejor su obra y construir proyectos sustentables.

Hasta el momento, Cooper no ha trabajado directamente con emprendedores de las llamadas industrias creativas. Por eso le pareció atractivo explorar, junto con quienes tomen el taller, la manera en que el pensamiento sobre innovación en los negocios se puede aplicar a este campo, para generar un crecimiento sostenido.

Según el académico y profesor, todo negocio funciona básicamente de la misma manera.

De modo que, según la regla más básica de un negocio, es necesario crear valor para otras personas. “Hay que identificar lo que otras personas quieren y crear algo en función de eso”.

Al llegar a este punto es posible que más de un creador exprese su desacuerdo, o su preocupación respecto a corromper un proceso artístico por satisfacer al mercado.   

Cooper expresa su opinión al respecto con una analogía: “puedo ser un científico, un físico que estudia la gravedad por el hecho de que es un fenómeno fascinante. Pero eso en sí mismo no tiene un valor y no puedes esperar que alguien pague por eso”. Ese científico debe pensar entonces en crear valor para otros, ya sea publicando artículos para la gente que esté interesada, o aplicando su entendimiento para diseñar aviones u otro objetos.

“Si observas el mundo de artistas”, continuó Cooper, “hay unos cuantos que hacen mucho dinero, pero la gran mayoría gana poco. Y eso es porque no crean valor para alguien más; lo crean para sí mismos. Eso está bien si te gusta mirar tus propias pinturas y esculturas. O si eres rico y no necesitas el dinero”.

Pensar fuera de la caja


El campo de la innovación y el pensamiento creativo se vale de distintas disciplinas como los negocios, la economía, el estudio del medio ambiente, la psicología y hasta la neurología, para llegar a conclusiones, explicó Cooper, pues finalmente “innovación es cambio, y la única manera de generarlo es cambiando la manera de pensar de la gente”.  

Cooper ejemplificó el pensamiento creativo aplicado en los negocios: es necesario dejar de concentrarse en obtener la solución correcta, y más bien preguntarse cuál es la pregunta correcta. “Si una pintura o una pieza de arte es la respuesta, ¿cuál es la pregunta?, o dicho de otra forma, si el arte es la solución, ¿cuál es el problema?”, dijo John. “Si no puedes responder eso, es muy difícil identificar el valor que estás creando”.   

Otro aspecto que hay que tener en cuenta, según Cooper, es que para tener éxito en un negocio es necesario saber fracasar. “Estadísticamente, entre el 85 y 90 por ciento de los nuevos negocios fracasará. El problema es que tenemos un estigma acerca del fracaso, pero la gente que ha tenido éxito es la que acepta el fracaso y continúa”.  

Viajar, aprender y compartir

La de John Cooper no ha sido una trayectoria cercana al mundo del arte. Cuenta una licenciatura en Geografía con especialidad en Biología, un diplomado en Energías Alternativas y una maestría en Negocios y Administración.

Para explicar la manera en que llegó al terreno de la innovación y el pensamiento creativo, Cooper debió contar ciertos acontecimientos de su propia historia. Nació en Sudáfrica en 1975 y ahí vivió hasta la edad de 12 años, cuando sus padres decidieron regresar al Reino Unido. Al cumplir la mayoría de edad, John tenía claro que quería vivir en otro país y consiguió un trabajo de maestro de inglés en Indonesia.  

A su regreso a Inglaterra debió elegir su campo de estudios, y se decidió por la Geobiología por abordar dos elementos fundamentales para la vida. Su tesis la realizó en una reserva de tigres al sur de la India, y desde entonces supo que su fascinación era con el planeta, con la gente; con viajar, aprender y compartir.

Con 22 años había vivido ya en cuatro países y quería seguir viajando. Fundó entonces la compañía Projects Abroad, que aún hoy –aunque ya sin la participación de Cooper— se dedica a enviar voluntarios a hacer servicio social en diferentes partes del mundo. Durante 10 años, John se dedicó a viajar a estos lugares para establecer los contactos y abrir la posibilidad de nuevos proyectos.   

Su siguiente paso fue el de estudiar la maestría de negocios en Barcelona, pues hasta entonces, había actuado en ese campo de manera más bien instintiva. Ahí comenzó a interesarse por el campo de la innovación aplicada a los negocios.

Actualmente, a sus 38 años, Cooper ha trabajado en más de 10 países, ofrece conferencias en grandes compañías como Intel o IBM, y continúa con su deseo de mantenerse en estado de aprendizaje constante a través de la investigación y la docencia en la universidad.

PARA SABER

Oportunidad


El taller El Valor de lo Creativo, lo impartirá John Cooper los sábados 2, 9 y 16 de febrero. Mayores informes: www.facebook.com/pacto.proyectos, o llamar al 3338291792.

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