Cultura

Tortafolios, el nuevo menú de las artes visuales

El sello nacido en la Ciudad de México anuncia a sus autores de 2010 y su llegada a Casa Vallarta

GUADALAJARA, JALISCO (11/MAY/2010).- Alejandra Chávez y Quetzal León son editores y fundadores del sello Tortafolios, dedicado a la publicación de artistas visuales en libros asequibles a la mayoría de los bolsillos de los lectores. En Guadalajara, los títulos están disponibles en la librería de Casa Escorza, del Teatro Diana y del Centro Cultural Casa Vallarta.

Este proyecto se convirtió en una realidad desde septiembre de 2009, cuando comenzó la impresión de los primeros cuatro títulos de Tortafolios: Diseño con ironía y sencillez, de Alejandro Magallanes; Color y contemplación, de Manuel Monroy; El dibujo como salvación, de Gilberto Aceves Navarro; y Construcción y ficción, de Fernando Montiel Klint.

Ahora, el catálogo crecerá a ocho títulos, pues ya se prepara la edición de los próximos títulos, que en esta ocasión presentará la obra sólo de artistas mujeres como la ilustradora Erika Martínez, la pintora Beatriz Zamora y la fotógrafa Maya Goded.  
Los editores anuncian que cada año saldrán al mercado ocho títulos y al menos dos de carácter especial.

Una vocación artística

Quetzal León explica que Tortafolios surge con el propósito ofrecer “libros pequeños de bajo costo de producción”, sin que lo anterior demerite la calidad de impresión. Además, cada una de las publicaciones serán portafolios de la obra de diferentes artistas del país.

El editor comenta que Tortafolios es el resultado de combinar las palabras: torta y portafolios.

Después de cocinar este proyecto por casi cuatro años, León expresa que los Tortafolios buscan ser referencias en el terreno del arte a un precio asequible como el de una torta. Cada ejemplar está disponible al lector por un precio de 35 pesos.

Alejandra Chávez detalla que ser una editorial independiente tiene sus ventajas, en especial, en las decisiones de los autores y la obra próxima a incluirse en las siguientes publicaciones. En cuanto, a las desventajas señala que la principal, como siempre, es el presupuesto.

León expresa que “no necesariamente nos interesa la gente que ya ha sido publicada 30 mil veces ni los artistas que son sumamente famosos. Queremos ser muy incluyentes con las nuevas y viejas generaciones”.

En cuanto a la selecciona de la obra de los artistas, León expresa que es una tarea complicada porque es muy difícil presentar un panorama general 16 páginas, “lo que tratamos de hacer con cada libro son cuerpos de trabajo y series muy específicas”.

El menú

La fotografía, el diseño gráfico, la ilustración y las artes plásticas son las cuatro materias claves en Tortafolios, sello perteneciente Ediciones La herrata feliz; pero habrá especiales enfocados a áreas particulares, museos y demás temas.
En cada publicación se incluye una semblanza y currícula cada uno de los autores. Los Tortafolios tiene 16 páginas y mide 11 centímetros de ancho por 16 centímetros de alto. “El diseño no se va a modificar porque es lo que nos permite tener un producto económico”, expresa Claudia Chávez.

Ese formato es cómodo para los lectores, pero ha limitado su venta en las grandes cadenas de liberarías por ser pequeño, según la editora. En la Ciudad de México, los títulos se distribuyen en 20 puntos de venta y en Guadalajara son tres, pertenecientes a la Universidad de Guadalajara (UdeG), ya que esta casa de estudios apoyó la presentación de Tortafolios en la pasada edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

“Hay una respuesta positiva de la gente porque los libros encantan, pero no todo mundo los compra, lo cual es una desgracia porque el público, en general, no está acostumbrado a pagar. La venta es lenta como ocurre con cualquier libro en el país”, afirma León.

“Queremos apostarle a que sea un proyecto de largo plazo que Tortafolios sea un referente y que en tu librero tengas el trabajo de diferentes artistas en 16 imágenes” comenta el editor que propuso como slogan para su sello editorial el de “teleras para el alma”.

EL INFORMADOR/ Mayra Torres de la O

El catálogo
Diseño con ironía y sencillez, de Alejandro Magallanes
Color y contemplación, de Manuel Monroy
El dibujo como salvación, de Gilberto Aceves Navarro
Construcción y ficción, de Fernando Montiel Klint

“El público, en general, no está acostumbrado a pagar. La venta es lenta como ocurre con cualquier libro en el país”
Quetzal León, editor

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