Cultura
Tapalpa revive su historia gráfica
José Martínez Verea echa un vistazo en el Pueblo Mágico de antaño y de hoy a través de una selección fotográfica de grandes artistas de la lente
GUADALAJARA, JALISCO (06/SEP/2014).- Las buenas historias perduran y son inmortales al tiempo. Con esa idea se construyó "Descubrimiento y evocación de Tapalpa", retrato gráfico que un grupo de fotógrafos mexicanos e internacionales realizó en el llamado Pueblo Mágico de Jalisco con el objetivo de capturar la esencia de su gente y la belleza arquitectónica de sus calles en 1984.
José Martínez Verea fue uno de los expertos de la lente que se aventuró a la misión de congelar el tiempo y enaltecer el misticismo y naturaleza que envuelven a Tapalpa, mismo que hoy presume con "A 30 años de Tapalpa", exposición que regresa con la nostalgia para recordar cómo se practicaba la fotografía profesional y artística en la década de los ochenta.
La Casa de la Cultura de Tapalpa es el recinto que hoy presta sus muros para conmemorar aquel trabajo encabezado por el maestro francés Dominique Sudre (1948-2011) y la nayarita, genio del retrato, Susana Chaurand (1955-2012), junto a un séquito de —entonces— aprendices de la composición y los encuadres.
Martínez Verea emprendió profesionalmente su vocación fotográfica en 1983, año en el que el dúo de expertos inauguró la extinta escuela de fotografía Nicephore Niepce en Guadalajara, y que un año después recibió la invitación de realizar el fotoreportaje de Tapalpa en la revista Foto Zoom.
Dicho medio, dirigido por Ángel Cosmos (1949-1993), impulsó e imprimió el trabajo al que también se sumaron José Hernández Claire, Guillermo Sierra, Mónica Vergara y Alfonso Pohls, colegas que con su obra integran esta nueva exhibición que permanecerá en la sede cultural del Pueblo Mágico hasta el 19 de septiembre.
"A 30 años de Tapalpa" se divide en tres partes: una que muestra la revista original escaneada y repartida en amplificaciones para apreciar cada detalle; otra con las fotografías originales tomadas en 1984; y una más con fotos contemporáneas que, con los mismos encuadres de 1984, realizan una comparación sobre la evolución que hoy tiene Tapalpa con la experiencia de Martínez Verea y José Hernández Claire, y la integración de Jorge Barragán, Mito Covarrubias, Mónica Cárdenas y Sergio Garibay.
“Retratamos todo Tapalpa hace 30 años. En aquellos años ya era un pueblo bellísimo que llamaba la atención. Estuvimos trabajando ahí cuatro meses, íbamos y veníamos, revelábamos los rollos, todo a la vieja escuela”.
Entre los grandes
Por si fuera poco, José Martínez Verea se dio a la tarea de reunir los archivos originales de aquella exposición que también fue presentada en la Ciudad de México, a través de los rollos, negativos y fotografías impresas que rastreó de sus compañeros para regresarlas nuevamente a Tapalpa.
“Hace cinco años empecé con la idea de que este trabajo cumpliría 30 años y tenía que volver a sacarlo a la luz, faltando año y medio comencé a contactar a todos los participantes. Nicephore Niepce era una escuela dedicada al arte donde enseñaban a trabajar artísticamente la fotografía, desde su historia, la obra de los grandes maestros, cómo desarrollar un portafolio, cómo hacer y montar una exposición”.
La odisea de recuperar el legado gráfico no fue sencillo, pues durante la reestructuración de esta nueva muestra, "A 30 años de Tapalpa", Martínez Verea se topó con sorpresas tristes y alentadoras: algunos de sus colegas ya habían fallecido y otros conservaban, como objetos sagrados, aquellos primeros trabajos que hoy vuelven a ver la luz.
Lamentablemente, Guillermo Sierra fue uno de los que se adelantó en el camino, pero Martínez Verea tuvo la oportunidad de rescatar aquellas hojas de contacto que el fotógrafo empleó, al igual que el legado que conserva en vida José Hernández Cleire, mediante los negativos auténticos de su participación.
Aunque esa misma suerte no se obtuvo con los archivos de Dominique Sudre, a pesar de que se buscaron a través de su hija en Francia; en cambio, sí logró traer los recuerdos que Susana Chaurand heredó a su familia en la ciudad de Tepic, Nayarit.
Martínez Verea recuerda con orgullo la formación que recibió de aquellos grandes maestros: “Dominique no nos dejaba comprar los químicos reveladores ya preparados (...) teníamos que aprender a realizar las mezclas para poderlas utilizar comprando los productos para hacer las fórmulas del fijador y el revelador, todo desde cero”.
Vocación en movimiento
“Aprendí que muchas veces la cámara no puede captar lo que estás viendo, es imposible”, cuenta José Martínez Verea sobre su experiencia. “Hay que distinguir qué puede y no hacer la cámara. Hay que dejar de ver y comenzar a observar; es como la música en dónde tienes que dejar de oír y empezar a escuchar”.
Ese el argumento que el fotógrafo comparte a los novatos al describir la intimidad que la técnica análoga permite establecer entre la cámara, su proceso de revelado y el talento del artista.
“Extraño esa obra manual en la que realmente hacías una foto y era algo tuyo. Había que meterte al laboratorio durante horas para lograr una buena impresión. Lo digital es una buena herramienta, pero no es tan personal. Antes tocabas el papel, estabas presente. Ahora es una cuestión electrónica que no es tan íntima. Al cuarto oscuro tenías que meterte, concentrarte, estaba ese olor a químicos, a fijador”.
FRASE
"Meter un papel a los químicos y ver cómo aparece la imagen es mágico, es algo que cualquier fotógrafo tiene que experimentar".
José Martínez Verea, fotógrafo profesional.
TOMA NOTA
Exposición “A 30 años de Tapalpa”/ en el Casa de Cultura de Tapalpa, ubicada en calle Luis Enrique Bracamontes #1, zona centro de Tapalpa. Más información al teléfono (343) 432-1089. Entrada libre.
José Martínez Verea fue uno de los expertos de la lente que se aventuró a la misión de congelar el tiempo y enaltecer el misticismo y naturaleza que envuelven a Tapalpa, mismo que hoy presume con "A 30 años de Tapalpa", exposición que regresa con la nostalgia para recordar cómo se practicaba la fotografía profesional y artística en la década de los ochenta.
La Casa de la Cultura de Tapalpa es el recinto que hoy presta sus muros para conmemorar aquel trabajo encabezado por el maestro francés Dominique Sudre (1948-2011) y la nayarita, genio del retrato, Susana Chaurand (1955-2012), junto a un séquito de —entonces— aprendices de la composición y los encuadres.
Martínez Verea emprendió profesionalmente su vocación fotográfica en 1983, año en el que el dúo de expertos inauguró la extinta escuela de fotografía Nicephore Niepce en Guadalajara, y que un año después recibió la invitación de realizar el fotoreportaje de Tapalpa en la revista Foto Zoom.
Dicho medio, dirigido por Ángel Cosmos (1949-1993), impulsó e imprimió el trabajo al que también se sumaron José Hernández Claire, Guillermo Sierra, Mónica Vergara y Alfonso Pohls, colegas que con su obra integran esta nueva exhibición que permanecerá en la sede cultural del Pueblo Mágico hasta el 19 de septiembre.
"A 30 años de Tapalpa" se divide en tres partes: una que muestra la revista original escaneada y repartida en amplificaciones para apreciar cada detalle; otra con las fotografías originales tomadas en 1984; y una más con fotos contemporáneas que, con los mismos encuadres de 1984, realizan una comparación sobre la evolución que hoy tiene Tapalpa con la experiencia de Martínez Verea y José Hernández Claire, y la integración de Jorge Barragán, Mito Covarrubias, Mónica Cárdenas y Sergio Garibay.
“Retratamos todo Tapalpa hace 30 años. En aquellos años ya era un pueblo bellísimo que llamaba la atención. Estuvimos trabajando ahí cuatro meses, íbamos y veníamos, revelábamos los rollos, todo a la vieja escuela”.
Entre los grandes
Por si fuera poco, José Martínez Verea se dio a la tarea de reunir los archivos originales de aquella exposición que también fue presentada en la Ciudad de México, a través de los rollos, negativos y fotografías impresas que rastreó de sus compañeros para regresarlas nuevamente a Tapalpa.
“Hace cinco años empecé con la idea de que este trabajo cumpliría 30 años y tenía que volver a sacarlo a la luz, faltando año y medio comencé a contactar a todos los participantes. Nicephore Niepce era una escuela dedicada al arte donde enseñaban a trabajar artísticamente la fotografía, desde su historia, la obra de los grandes maestros, cómo desarrollar un portafolio, cómo hacer y montar una exposición”.
La odisea de recuperar el legado gráfico no fue sencillo, pues durante la reestructuración de esta nueva muestra, "A 30 años de Tapalpa", Martínez Verea se topó con sorpresas tristes y alentadoras: algunos de sus colegas ya habían fallecido y otros conservaban, como objetos sagrados, aquellos primeros trabajos que hoy vuelven a ver la luz.
Lamentablemente, Guillermo Sierra fue uno de los que se adelantó en el camino, pero Martínez Verea tuvo la oportunidad de rescatar aquellas hojas de contacto que el fotógrafo empleó, al igual que el legado que conserva en vida José Hernández Cleire, mediante los negativos auténticos de su participación.
Aunque esa misma suerte no se obtuvo con los archivos de Dominique Sudre, a pesar de que se buscaron a través de su hija en Francia; en cambio, sí logró traer los recuerdos que Susana Chaurand heredó a su familia en la ciudad de Tepic, Nayarit.
Martínez Verea recuerda con orgullo la formación que recibió de aquellos grandes maestros: “Dominique no nos dejaba comprar los químicos reveladores ya preparados (...) teníamos que aprender a realizar las mezclas para poderlas utilizar comprando los productos para hacer las fórmulas del fijador y el revelador, todo desde cero”.
Vocación en movimiento
“Aprendí que muchas veces la cámara no puede captar lo que estás viendo, es imposible”, cuenta José Martínez Verea sobre su experiencia. “Hay que distinguir qué puede y no hacer la cámara. Hay que dejar de ver y comenzar a observar; es como la música en dónde tienes que dejar de oír y empezar a escuchar”.
Ese el argumento que el fotógrafo comparte a los novatos al describir la intimidad que la técnica análoga permite establecer entre la cámara, su proceso de revelado y el talento del artista.
“Extraño esa obra manual en la que realmente hacías una foto y era algo tuyo. Había que meterte al laboratorio durante horas para lograr una buena impresión. Lo digital es una buena herramienta, pero no es tan personal. Antes tocabas el papel, estabas presente. Ahora es una cuestión electrónica que no es tan íntima. Al cuarto oscuro tenías que meterte, concentrarte, estaba ese olor a químicos, a fijador”.
FRASE
"Meter un papel a los químicos y ver cómo aparece la imagen es mágico, es algo que cualquier fotógrafo tiene que experimentar".
José Martínez Verea, fotógrafo profesional.
TOMA NOTA
Exposición “A 30 años de Tapalpa”/ en el Casa de Cultura de Tapalpa, ubicada en calle Luis Enrique Bracamontes #1, zona centro de Tapalpa. Más información al teléfono (343) 432-1089. Entrada libre.