Cultura
Reestrenarán obra de Brecht que reflexiona sobre el individualismo
La puesta escénica ''El que dijo sí, el que dijo no'', del alemán, Bertolt Brecht se reestrena en el Teatro ''Benito Juárez'', de la ciudad de México
CIUDAD DE MÉXICO (31/MAR/2013).- Durante la propagación de una terrible epidemia en una comunidad, un grupo de jóvenes deciden realizar una expedición para encontrar el remedio, pero en el trayecto uno de ellos se enferma, topándose frente al dilema de si lo sacrifican o regresan al pueblo y comprometen la expedición de la cual depende la vida de miles de personas.
Tal es la trama de la puesta escénica "El que dijo sí, el que dijo no", montaje del poeta, director teatral y dramaturgo alemán, Bertolt Brecht (1898-1956), que el próximo 13 de abril se reestrena en el Teatro "Benito Juárez", de esta ciudad.
Se trata de una obra didáctica, la única que escribió para el público joven y cuyo clímax plantea un problema netamente ético y filosófico.
David Psalmon, director de la obra y de la Compañía Teatro Sin Paredes, aseguró que es una historia que entretiene y divierte, frente a un problema ético y moral, un montaje que plantea la cuestión del individuo frente al colectivo.
"Es pues, un problema ético, moral, humano y profundo. ¿Qué importa más, un individuo o el colectivo?, pregunta al espectador.
"En el mundo en que vivimos resulta fundamental plantear esta disyuntiva, ese dilema ético y moral que habla mucho del mundo en el que vivimos y en el cual menos logramos existir como comunidad, y el individuo es el que opaca todo intento de proyecto colectivo", refirió.
Psalmón calificó a Brecht como el punto de referencia más importante teatralmente; toda vez que "lo he montado mucho y considero que su teatro tiene mucho que aportarnos; el elemento interesante es que se trata de una obra para público joven".
Inspirada en la obra tradicional japonesa "Taniko", el montaje sucede en un lugar y un tiempo desconocidos. Aunque el teatro de Brecht pueda ser calificado de profundamente concreto, el dramaturgo alemán gustaba de las abstracciones, ubicando con regular frecuencia sus historias en tiempos y lugares lejanos.
En la trama, el maestro se despide de su alumno antes de su viaje en busca de remedios contra la epidemia que atacó su pueblo.
La madre del alumno también está enferma y él insiste en sumarse a la expedición. A mitad de camino, el joven se enferma y no puede continuar con el viaje, ni regresar al pueblo.
Ante el dilema, el grupo debe decidir entre regresar o continuar la expedición. Y es aquí donde surgen los dos finales distintos que Brecht escribió para esta obra que estará en la cartelera capitalina hasta el 19 de mayo próximo.
"Con Bertolt Brecht hay cosas que podemos hacer para mejorar este mundo, el autor nos regresa esa inquietud, esa necesidad de hacer del teatro una arma para la transformación social", concluyó Psalmón.
Tal es la trama de la puesta escénica "El que dijo sí, el que dijo no", montaje del poeta, director teatral y dramaturgo alemán, Bertolt Brecht (1898-1956), que el próximo 13 de abril se reestrena en el Teatro "Benito Juárez", de esta ciudad.
Se trata de una obra didáctica, la única que escribió para el público joven y cuyo clímax plantea un problema netamente ético y filosófico.
David Psalmon, director de la obra y de la Compañía Teatro Sin Paredes, aseguró que es una historia que entretiene y divierte, frente a un problema ético y moral, un montaje que plantea la cuestión del individuo frente al colectivo.
"Es pues, un problema ético, moral, humano y profundo. ¿Qué importa más, un individuo o el colectivo?, pregunta al espectador.
"En el mundo en que vivimos resulta fundamental plantear esta disyuntiva, ese dilema ético y moral que habla mucho del mundo en el que vivimos y en el cual menos logramos existir como comunidad, y el individuo es el que opaca todo intento de proyecto colectivo", refirió.
Psalmón calificó a Brecht como el punto de referencia más importante teatralmente; toda vez que "lo he montado mucho y considero que su teatro tiene mucho que aportarnos; el elemento interesante es que se trata de una obra para público joven".
Inspirada en la obra tradicional japonesa "Taniko", el montaje sucede en un lugar y un tiempo desconocidos. Aunque el teatro de Brecht pueda ser calificado de profundamente concreto, el dramaturgo alemán gustaba de las abstracciones, ubicando con regular frecuencia sus historias en tiempos y lugares lejanos.
En la trama, el maestro se despide de su alumno antes de su viaje en busca de remedios contra la epidemia que atacó su pueblo.
La madre del alumno también está enferma y él insiste en sumarse a la expedición. A mitad de camino, el joven se enferma y no puede continuar con el viaje, ni regresar al pueblo.
Ante el dilema, el grupo debe decidir entre regresar o continuar la expedición. Y es aquí donde surgen los dos finales distintos que Brecht escribió para esta obra que estará en la cartelera capitalina hasta el 19 de mayo próximo.
"Con Bertolt Brecht hay cosas que podemos hacer para mejorar este mundo, el autor nos regresa esa inquietud, esa necesidad de hacer del teatro una arma para la transformación social", concluyó Psalmón.