Cultura

Practicidad, en detrimento del lenguaje y la belleza de las letras

Las nuevas generaciones pierden habilidades psicomotoras gracias a las nuevas tecnologías

GUADALAJARA, JALISCO (04/FEB/2013).- Tomar la pluma y humedecerla en el tintero, para después soltar el brazo y dejarse llevar sobre un papel en blanco, en el cual se dibujan óvalos y barras para enseñar los trazos elementales de la caligrafía, a fin de mejorar las habilidades psicomotoras, "era un deleite". Los ejercicios de antaño para mejorar la letra tenían entre sus prioridades el destacar la belleza del lenguaje, una práctica que la comodidad y las nuevas tecnologías han atacado a tal grado de poner en serio riesgo la continuidad del lenguaje escrito.
 
Hoy, las teclas de una laptop o un celular inteligente; el toque suave en la pantalla de una "tabla" digital, o los chats habilitados en ciertas consolas de videojuegos, han trazado un nuevo rumbo para la comunicación escrita; un rumbo en donde el papel y la tinta se rezagan significativamente conforme el tiempo pasa.

Y es la "practicidad", además de las nuevas tecnologías, el peor enemigo de la redacción actual. De acuerdo con la maestra en letras e investigadora de literatura jalisciense, Sara Velasco, las generaciones que se forman en la actualidad no sólo no escriben con legibilidad, sino que lo hacen de tal forma que buscan abreviar cada vez más y más, una constancia que ha provocado que el lenguaje sufra una transformación irregular, pues aunque sustituir "qué", por "k", es una clara ofensa a los cánones de escritura, "todos los jóvenes se entienden de esta forma".
 
Desde su óptica, es necesario que los planes de estudios retomen la caligrafía y las copias de texto a mano, pues aunado a la mejora sustancial en la psicomotricidad, este tipo de lecturas obligan a la atención, lo que en consecuencia mejora la ortografía y la puntuación.  "La habilidad manual ha ido reduciendo; los muchachos lo que hacen es copiar y pegar los textos que hallan en Internet".
 
La afectación a las letras, asegura, se debe a una "flojera" generalizada, y la red global ha sido el pretexto perfecto para llevarla a un nuevo nivel, dada su facilidad de acceso y la interconexión con cualquier parte del país, expone contundente la también miembro de la Sociedad de Geografía.

"Claro que es debido a los tiempos, aunque la caligrafía se impartía hace muchos años; entiendo que en una reforma se modificó para la escritura fuera más legible, porque no se entendía (...) Entonces destacaron la enseñanza de la letra script, que antes conocíamos como de molde. Los trazos unidos eran bellos, solo que después dijeron que no se entendían".
 
Y no sólo la manuscrita fue desechada. El cada vez más fácil y común acceso a smartphones o tablets para los pequeños que aún no saben escribir, se antepone al papel y la pluma y facilita el aprendizaje de la escritura digital con letras ya establecidas, lo que se verá reflejado, concluye, en la nula destreza de cada vez más personas al plasmar su letra en papel, una constante que ya se aprecia en las generaciones actuales, y que bajo esta lógica podría empeorar con el paso de los años.
 
"Las nuevas generaciones ya no saben leer un texto escrito en manuscrita. A algunos les cuesta trabajo leerlas porque no están acostumbrados (...) Ahora, los intentos por mejorar la letra actualmente me consta que sí se hacen, pero no les dan la debida importancia ya".
 
EL INFORMADOR / ISAACK DE LOZA

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