Cultura
‘’Platonov’’, un ‘’desenmascarador enfurecido’’ creado por Chéjov
La obra acogerá el espectáculo en junio del 2010 en Rusia
MADRID, ESPAÑA.- El Centro Dramático Nacional de España está presentando "Platonov", una obra de juventud de
Anton Chéjov, en una versión de Juan Mayorga y dirigida por Gerardo Vera que lleva a escena a este personaje, como dicen ellos, "un desenmascarador enfurecido" de una sociedad "herida de muerte" y que vive en la incertidumbre.
Esta obra es co-producida con el Festival Internacional de Teatro Chéjov de Moscú, que acogerá el espectáculo en junio del 2010 en la capital rusa, durante la celebración del 150 aniversario del nacimiento del célebre dramaturgo.
De un original de casi ocho horas, Mayorga ha realizado una versión de dos horas y media en la que ha hecho un ejercicio "más de concentración que de reducción", una reescritura que ha tratado de "hacerse cargo del pulso poético" de esta obra en la que Chéjov ya descubre "los personajes, espacios, atmósferas y tensiones" que dominarán sus obras de madurez.
Una obra en la que Chéjov crea a un héroe con "capacidad de ponernos ante nuestra propia fragilidad", un "feroz protagonista" que "no tiene respeto por nadie" y que es una obra "mas coral de lo que parece" y en la que "caricias y puñetazos" se suceden sin pasos intermedios, según apuntaba Pere Arquillué y Juan Mayorga.
Esta obra es co-producida con el Festival Internacional de Teatro Chéjov de Moscú, que acogerá el espectáculo en junio del 2010 en la capital rusa, durante la celebración del 150 aniversario del nacimiento del célebre dramaturgo.
De un original de casi ocho horas, Mayorga ha realizado una versión de dos horas y media en la que ha hecho un ejercicio "más de concentración que de reducción", una reescritura que ha tratado de "hacerse cargo del pulso poético" de esta obra en la que Chéjov ya descubre "los personajes, espacios, atmósferas y tensiones" que dominarán sus obras de madurez.
Una obra en la que Chéjov crea a un héroe con "capacidad de ponernos ante nuestra propia fragilidad", un "feroz protagonista" que "no tiene respeto por nadie" y que es una obra "mas coral de lo que parece" y en la que "caricias y puñetazos" se suceden sin pasos intermedios, según apuntaba Pere Arquillué y Juan Mayorga.