Cultura
Museo de Historia Mexicana exhibirá bordados del XVIII al XX
Una serie de 72 piezas conforman la exposición 'Dechados de virtudes: mujeres que cosen historias'
MONTERREY, NUEVO LEÓN (13/OCT/2015).- Una serie de 72 piezas conforman la
exposición "Dechados de virtudes: mujeres que cosen historias. Muestra de bordados antiguos desde el siglo XVIII al XX" que será expuesta a partir de mañana en el
Museo de Historia Mexicana (MHM).
En la exposición se podrá admirar la maestría, creatividad, dedicación y belleza del trabajo realizado por las mujeres a lo largo de tres siglos, así como algunas piezas bordadas seleccionadas por su relevancia histórica y por su exquisitez en las técnicas.
Las piezas, que proceden de los museos Franz Mayer, Textil de Oaxaca, de las Vizcaínas, de Historia Mexicana, así como colecciones privadas, serán expuestas al público hasta el 17 de enero de 2016.
Los bordados revelan los pormenores de la intimidad de las mujeres, su cotidianeidad, sus procesos creativos y discursos; además de que muestran la historia misma de los textiles, así como los diseños y prácticas que moldearon su identidad.
"Dechados de virtudes: mujeres que cosen historias", es una exposición que estuvo a cargo de la curadora Mayela Flores Enríquez y está compuesta por cuatro ejes temáticos: "Regla y ejemplo", "Labores en hilo y aguja", "El dechado indígena" y "El dechado en el México moderno a finales del siglo XIX y principios del XX".
Como referencia, los dechados son lienzos que se ejecutan a manera de muestrario, para practicar diversas puntadas y técnicas del arte del bordado.
Estos "catálogos" de costura sirvieron a sus dueñas como un ejercicio propiciatorio de las "virtudes femeninas" y como ejemplo de trabajo y perfección.
Las primeras evidencias de esta práctica proceden de Egipto y datan de los siglos XIV y XV; en Europa, el ejemplo más antiguo se remonta a la primera mitad del siglo XVI.
En tanto, en el Continente Americano, desde el Virreinato de la Nueva España hasta inicios del siglo XX, las "labores de hilo y aguja" eran aprendidas y practicadas por las mujeres en colegios, conventos o en el hogar, el aprendizaje y ejercicio de estas tareas tuvo como protagonista a los dechados, convirtiéndolos en testigos de las tendencias en la educación femenina.
En la exposición se podrá admirar la maestría, creatividad, dedicación y belleza del trabajo realizado por las mujeres a lo largo de tres siglos, así como algunas piezas bordadas seleccionadas por su relevancia histórica y por su exquisitez en las técnicas.
Las piezas, que proceden de los museos Franz Mayer, Textil de Oaxaca, de las Vizcaínas, de Historia Mexicana, así como colecciones privadas, serán expuestas al público hasta el 17 de enero de 2016.
Los bordados revelan los pormenores de la intimidad de las mujeres, su cotidianeidad, sus procesos creativos y discursos; además de que muestran la historia misma de los textiles, así como los diseños y prácticas que moldearon su identidad.
"Dechados de virtudes: mujeres que cosen historias", es una exposición que estuvo a cargo de la curadora Mayela Flores Enríquez y está compuesta por cuatro ejes temáticos: "Regla y ejemplo", "Labores en hilo y aguja", "El dechado indígena" y "El dechado en el México moderno a finales del siglo XIX y principios del XX".
Como referencia, los dechados son lienzos que se ejecutan a manera de muestrario, para practicar diversas puntadas y técnicas del arte del bordado.
Estos "catálogos" de costura sirvieron a sus dueñas como un ejercicio propiciatorio de las "virtudes femeninas" y como ejemplo de trabajo y perfección.
Las primeras evidencias de esta práctica proceden de Egipto y datan de los siglos XIV y XV; en Europa, el ejemplo más antiguo se remonta a la primera mitad del siglo XVI.
En tanto, en el Continente Americano, desde el Virreinato de la Nueva España hasta inicios del siglo XX, las "labores de hilo y aguja" eran aprendidas y practicadas por las mujeres en colegios, conventos o en el hogar, el aprendizaje y ejercicio de estas tareas tuvo como protagonista a los dechados, convirtiéndolos en testigos de las tendencias en la educación femenina.