Cultura
INAH devolvió al Niño Pa
La escultura religiosa del siglo XVI fue entregada entre cohetones y chinelos a la comunidad de Xochimilco
CIUDAD DE MÉXICO.- El Niño Pa fue devuelto hoy a una comisión de la comunidad de Xochimilco, en un acto al que asistieron decenas de peregrinos al ex convento de Churubusco, los tradicionales chinelos y además hubo una intensa pirotecnia.
El Niño Pa fue sometido a un mes de trabajos de restauración realizados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH), en las instalaciones de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural ( CNCPC).
Amalia Velásquez de León, directora de Conservación, y Rafael Fuentes, titular de Gestión y Comunicación de la CNCPC, entregaron a la comisión de mayordomías de Xochimilco la histórica imagen de devoción religiosa de más de 400 años de antigüedad, además se les ofreció un detallado informe de las condiciones en que se entrega la escultura.
Fue en el embarcadero Fernando Zelada donde se congregaron cientos de feligreses para recibir al Niño Pa.
Según la mayordoma responsable, Lizbeth Sánchez López, la escultura se traslada en vehículo hasta dicho embarcadero y a partir de ahí continúa en peregrinación hasta el barrio de Xaltocan, en Xochimilco, hogar de la venerada imagen durante este año.
Los chinelos danzaron incansables con su típica indumentaria y acostumbrado compás rítmico y contagioso. La tambora, los platillos y los instrumentos de viento que los acompañan, sembraron la alegría entre los asistentes que no dejaban de vitorear la imagen.
Rafael Fuentes agradeció las muestras de afecto a la institución por parte de la comunidad y aseguró que para el INAH es un honor contribuir a la preservación de la cultura y las tradiciones, así mismo destacó la devoción que el pueblo de Xochimilco le tiene al Niño Pa.
Fernanda Muñoz Castillo, restauradora de la CNCPC, fue la responsable de los trabajos e informó que la talla creada en el siglo XVI permaneció durante todo el mes en el Taller de Escultura Policromada, donde se realizó el tratamiento de intervención.
Este año, la labor comenzó con una limpieza superficial, consolidación de fisuras, y un tratamiento especial en la grieta de la frente del Niño Pa. Posteriormente se resanó con materiales compatibles y finalmente se hizo una reintegración cromática para igualar el color con pigmentos al barniz y una solución denominada xilol.
La especialista señaló que la restauración de la escultura es necesaria cada año debido a su constante manipulación. La CNCPC se hace cargo de esta ardua y minuciosa labor desde 1995.
No obstante que el Niño Pa realiza numerosas visitas cada semana a todo aquel que lo solicita, los especialistas del INAH hicieron la recomendación de que para su preservación, al menos durante esta mayordomía se exponga lo menos posible, por lo tanto sólo asistirá a las celebraciones más representativas, como las posadas.
Los mayordomos responsables durante el 2009 son la familia Sánchez López, quienes por primera vez desde que se tiene registro conservarán por dos años consecutivos al Niño Pa, también con la finalidad de que la imagen tenga un año "sabático" en cuestión de mudanzas y traslados.
El libro de registro para hacerse cargo del "Niño peregrino de los barrios" está completo hasta el año 2042 y en gran medida se debe a las cualidades milagrosas que se le atribuyen a esta imagen religiosa sumamente venerada, endémica del pueblo de Xochimilco.
El Niño Pa o Pan significa "peregrino de los barrios" o "niño del lugar"", el nombre deriva de la mezcla del español con el vocablo náhuatl pan que significa lugar.
La escultura tiene un peso aproximado de medio kilo, fue tallada con madera de palo de colorín lo que la hace sumamente frágil y ligera. Mide 43 centímetros de alto, 24 de ancho y 21 de espesor.
El Niño Pa fue sometido a un mes de trabajos de restauración realizados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia ( INAH), en las instalaciones de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural ( CNCPC).
Amalia Velásquez de León, directora de Conservación, y Rafael Fuentes, titular de Gestión y Comunicación de la CNCPC, entregaron a la comisión de mayordomías de Xochimilco la histórica imagen de devoción religiosa de más de 400 años de antigüedad, además se les ofreció un detallado informe de las condiciones en que se entrega la escultura.
Fue en el embarcadero Fernando Zelada donde se congregaron cientos de feligreses para recibir al Niño Pa.
Según la mayordoma responsable, Lizbeth Sánchez López, la escultura se traslada en vehículo hasta dicho embarcadero y a partir de ahí continúa en peregrinación hasta el barrio de Xaltocan, en Xochimilco, hogar de la venerada imagen durante este año.
Los chinelos danzaron incansables con su típica indumentaria y acostumbrado compás rítmico y contagioso. La tambora, los platillos y los instrumentos de viento que los acompañan, sembraron la alegría entre los asistentes que no dejaban de vitorear la imagen.
Rafael Fuentes agradeció las muestras de afecto a la institución por parte de la comunidad y aseguró que para el INAH es un honor contribuir a la preservación de la cultura y las tradiciones, así mismo destacó la devoción que el pueblo de Xochimilco le tiene al Niño Pa.
Fernanda Muñoz Castillo, restauradora de la CNCPC, fue la responsable de los trabajos e informó que la talla creada en el siglo XVI permaneció durante todo el mes en el Taller de Escultura Policromada, donde se realizó el tratamiento de intervención.
Este año, la labor comenzó con una limpieza superficial, consolidación de fisuras, y un tratamiento especial en la grieta de la frente del Niño Pa. Posteriormente se resanó con materiales compatibles y finalmente se hizo una reintegración cromática para igualar el color con pigmentos al barniz y una solución denominada xilol.
La especialista señaló que la restauración de la escultura es necesaria cada año debido a su constante manipulación. La CNCPC se hace cargo de esta ardua y minuciosa labor desde 1995.
No obstante que el Niño Pa realiza numerosas visitas cada semana a todo aquel que lo solicita, los especialistas del INAH hicieron la recomendación de que para su preservación, al menos durante esta mayordomía se exponga lo menos posible, por lo tanto sólo asistirá a las celebraciones más representativas, como las posadas.
Los mayordomos responsables durante el 2009 son la familia Sánchez López, quienes por primera vez desde que se tiene registro conservarán por dos años consecutivos al Niño Pa, también con la finalidad de que la imagen tenga un año "sabático" en cuestión de mudanzas y traslados.
El libro de registro para hacerse cargo del "Niño peregrino de los barrios" está completo hasta el año 2042 y en gran medida se debe a las cualidades milagrosas que se le atribuyen a esta imagen religiosa sumamente venerada, endémica del pueblo de Xochimilco.
El Niño Pa o Pan significa "peregrino de los barrios" o "niño del lugar"", el nombre deriva de la mezcla del español con el vocablo náhuatl pan que significa lugar.
La escultura tiene un peso aproximado de medio kilo, fue tallada con madera de palo de colorín lo que la hace sumamente frágil y ligera. Mide 43 centímetros de alto, 24 de ancho y 21 de espesor.