Cultura
Experimenta poesía de Fernández Mallo con recursos contemporáneos
Mi trabajo se nutre de todo lo que se nutre cualquiera cuando está vivo, anotó el poeta
CIUDAD DE MÉXICO.- Lo que intenta Agustín Fernández Mallo, a través de su trilogía de novelas 'Nocilla', su poesía y su ensayo titulado 'postpoesía', es 'experimentar con lo contemporáneo, con lo que tienen los creadores de hoy a su alcance, mezclado de la manera más estética'.
De visita en México para tomar parte en diversas actividades culturales, dijo en entrevista que un creador contemporáneo tiene a su alcance muchas herramientas, no sólo el uso de la palabra, sino la imagen y la red, y debe experimentar con todo eso para crear productos de calidad.
En su caso particular, apuntó, su poesía se nutre de todo tipo de cosas, 'aunque básicamente de mi bagaje más clásico, de poetas, narradores y artistas clásicos, pero también de artistas contemporáneos, de la alta y baja cultura (...) de cosas que se ven por Internet y de lo que observo al azar'.
También de la televisión, herramienta que asegura le interesa mucho como elemento inspirador. 'Es decir, mi trabajo se nutre de todo lo que se nutre cualquiera cuando está vivo. Cuando me siento a escribir no digo ahora voy a ser escritor y me transformo en otra persona; soy el mismo siempre'.
Esas herramientas, dijo, son 'un popurrí fragmentado en cantidad de cosas que tenemos los poetas contemporáneos. Sin pensar si eso es bueno, malo, alta o baja cultura, todo me da igual, en mi cabeza se mezcla todo y a partir de ahí inicia el proceso que da como resultado un trabajo literario', añadió.
Dentro del proceso creativo, el entrevistado señaló que el lector juega un papel vital. 'Todo mundo habla de Derechos de Autor, pero nadie habla de los Derechos de Lector. Hay algo que se llama Presunción de Inteligencia del Lector y si el autor no presupone que es inteligente, lo ofende mucho'.
Desde su punto de vista, es un insulto al lector si quien escribe hace cosas en las que el público no tenga que poner algo de su parte. 'En mis libros hay cosas abiertas para que el lector busque su camino, su propia metáfora e interpretación, a través de un mundo de sensaciones', subrayó Fernández.
Al comentar de su trilogía de novelas que incluye 'Nocilla lab' y 'Nocilla experience', el entrevistado apuntó que ese trabajo ha sido bien acogido tanto por los lectores como por la crítica especializada, no sólo en España sino en otras naciones del mundo. En México ya se encuentra a la venta.
Incluso, dijo, en España, la prensa la ha utilizado para crear todo un movimiento cultural. 'Ya existe la generación Nocilla de nuevos narradores españoles. El éxito me tiene realmente sorprendido porque cuando yo la escribí, siendo poeta, no sabía hasta dónde me llevaría'.
Parte de ese éxito, opinó, obedece a que en sus novelas habitan más de 200 personajes repartidos en todo el mundo, entre personas, ambientes, objetos y territorios. 'También hay muchas sensaciones que le dan un tinte poético a las narraciones', concluyó.
De visita en México para tomar parte en diversas actividades culturales, dijo en entrevista que un creador contemporáneo tiene a su alcance muchas herramientas, no sólo el uso de la palabra, sino la imagen y la red, y debe experimentar con todo eso para crear productos de calidad.
En su caso particular, apuntó, su poesía se nutre de todo tipo de cosas, 'aunque básicamente de mi bagaje más clásico, de poetas, narradores y artistas clásicos, pero también de artistas contemporáneos, de la alta y baja cultura (...) de cosas que se ven por Internet y de lo que observo al azar'.
También de la televisión, herramienta que asegura le interesa mucho como elemento inspirador. 'Es decir, mi trabajo se nutre de todo lo que se nutre cualquiera cuando está vivo. Cuando me siento a escribir no digo ahora voy a ser escritor y me transformo en otra persona; soy el mismo siempre'.
Esas herramientas, dijo, son 'un popurrí fragmentado en cantidad de cosas que tenemos los poetas contemporáneos. Sin pensar si eso es bueno, malo, alta o baja cultura, todo me da igual, en mi cabeza se mezcla todo y a partir de ahí inicia el proceso que da como resultado un trabajo literario', añadió.
Dentro del proceso creativo, el entrevistado señaló que el lector juega un papel vital. 'Todo mundo habla de Derechos de Autor, pero nadie habla de los Derechos de Lector. Hay algo que se llama Presunción de Inteligencia del Lector y si el autor no presupone que es inteligente, lo ofende mucho'.
Desde su punto de vista, es un insulto al lector si quien escribe hace cosas en las que el público no tenga que poner algo de su parte. 'En mis libros hay cosas abiertas para que el lector busque su camino, su propia metáfora e interpretación, a través de un mundo de sensaciones', subrayó Fernández.
Al comentar de su trilogía de novelas que incluye 'Nocilla lab' y 'Nocilla experience', el entrevistado apuntó que ese trabajo ha sido bien acogido tanto por los lectores como por la crítica especializada, no sólo en España sino en otras naciones del mundo. En México ya se encuentra a la venta.
Incluso, dijo, en España, la prensa la ha utilizado para crear todo un movimiento cultural. 'Ya existe la generación Nocilla de nuevos narradores españoles. El éxito me tiene realmente sorprendido porque cuando yo la escribí, siendo poeta, no sabía hasta dónde me llevaría'.
Parte de ese éxito, opinó, obedece a que en sus novelas habitan más de 200 personajes repartidos en todo el mundo, entre personas, ambientes, objetos y territorios. 'También hay muchas sensaciones que le dan un tinte poético a las narraciones', concluyó.