Cultura
El arte tiende un puente entre Cuba y Estados Unidos
Primera gran muestra con presencia de creadores norteamericanos en la isla en más de 50 años
GUADALAJARA, JALISCO.- La exposición ''Chelsea visita La Habana'' ha sido inaugurada en la capital cubana en la primera gran muestra de arte de Estados Unidos con presencia de artistas de este país en la isla en más de 50 años, según los organizadores, que buscan con el proyecto tender un puente entre los creadores de las dos naciones.
Obras de 33 artistas estadounidenses recopiladas en 28 de las cientos de galerías que hay en la zona de Chelsea, en el barrio neoyorquino de Manhattan, componen una exposición que se comenzó a fraguar hace dos años y medio y que ha contado con el respaldo de las autoridades de Estados Unidos y Cuba, según el comisario de la muestra, el cubano-americano Alberto Magnan, que dejó la isla cuando apenas tenía cinco años.
Toda la idea surgió debido a los problemas que encontraba Magnan -artífice del proyecto junto con su esposa, Dara Metz- para que los creadores cubanos pudieran mostrar sus trabajos en Estados Unidos. "Muchos artistas cubanos que yo quería que fueran a Estados Unidos no podían ir porque se les negaban las visas. Quería que hubiera un gran intercambio artístico entre Cuba y Estados Unidos y era a veces muy difícil hacerlo", explica.
Por ello, le presentó el proyecto al Museo de Bellas Artes de La Habana, donde le dieron el visto bueno, al igual que las autoridades estadounidenses, en momentos en que aún gobernaba George W. Bush. "Fue raro, los americanos no tuvieron problema con ello y les gustó la idea, entonces pudimos, como un intermediario, poner las dos ideas juntas e ir a las galerías, que se mostraron entusiasmadas de traerlas (las obras) acá".
El bloqueo económico que Estados Unidos impone a la isla desde hace casi medio siglo no fue un obstáculo para que el arte atravesara el Estrecho de Florida. "Como esto es arte no necesito licencia del Departamento del Tesoro (de Estados Unidos), porque el arte está excluido del embargo; yo tengo que pedir licencia, pero el arte no", cuenta Magnan, quien asegura que todas las obras viajaron directamente sin pasar por terceros países.
Ahora y hasta el próximo 17 de mayo, en el Museo de Bellas Artes se pueden ver obras de artistas como Tony Ousler, Jack Pierson, Edward Brutynsky, Jules de Balincourt, Tim Rollins o Marina Abramovic, y 15 de los creadores que exponen tienen previsto visitar La Habana.
Obras de 33 artistas estadounidenses recopiladas en 28 de las cientos de galerías que hay en la zona de Chelsea, en el barrio neoyorquino de Manhattan, componen una exposición que se comenzó a fraguar hace dos años y medio y que ha contado con el respaldo de las autoridades de Estados Unidos y Cuba, según el comisario de la muestra, el cubano-americano Alberto Magnan, que dejó la isla cuando apenas tenía cinco años.
Toda la idea surgió debido a los problemas que encontraba Magnan -artífice del proyecto junto con su esposa, Dara Metz- para que los creadores cubanos pudieran mostrar sus trabajos en Estados Unidos. "Muchos artistas cubanos que yo quería que fueran a Estados Unidos no podían ir porque se les negaban las visas. Quería que hubiera un gran intercambio artístico entre Cuba y Estados Unidos y era a veces muy difícil hacerlo", explica.
Por ello, le presentó el proyecto al Museo de Bellas Artes de La Habana, donde le dieron el visto bueno, al igual que las autoridades estadounidenses, en momentos en que aún gobernaba George W. Bush. "Fue raro, los americanos no tuvieron problema con ello y les gustó la idea, entonces pudimos, como un intermediario, poner las dos ideas juntas e ir a las galerías, que se mostraron entusiasmadas de traerlas (las obras) acá".
El bloqueo económico que Estados Unidos impone a la isla desde hace casi medio siglo no fue un obstáculo para que el arte atravesara el Estrecho de Florida. "Como esto es arte no necesito licencia del Departamento del Tesoro (de Estados Unidos), porque el arte está excluido del embargo; yo tengo que pedir licencia, pero el arte no", cuenta Magnan, quien asegura que todas las obras viajaron directamente sin pasar por terceros países.
Ahora y hasta el próximo 17 de mayo, en el Museo de Bellas Artes se pueden ver obras de artistas como Tony Ousler, Jack Pierson, Edward Brutynsky, Jules de Balincourt, Tim Rollins o Marina Abramovic, y 15 de los creadores que exponen tienen previsto visitar La Habana.