Cultura

Arte parisino del siglo XX en Amsterdam

La capital holandesa recibe dos exposiciones con obras de los precursores de las vanguardias artísticas

HOLANDA.- Amsterdam acoge dos exposiciones que destacan en el panorama europeo actual por su nivel tanto de número como de calidad de pintura -básicamente- de creadores que en el París de principio de siglo XX fueron precursores de las vanguardias artísticas.

Se titulan De Matisse a Malevich. Pioneros del Arte Moderno del Hermitage y Paul Gauguin. El avance hacia la modernidad y se exhiben en pleno centro de la capital de los Países Bajos, en la sede amsterdamesa del Museo Hermitage y en el Museo Van Gogh, respectivamente.

La muestra del Hermitage ha traído, a pesar del gran recelo del gobierno ruso por sacar obra de sus colecciones tanto privadas como públicas, setenta y cinco pinturas que muestran la transformación sin precedentes que sufrieron las artes plásticas en Occidente entre el final del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX.

Esos lienzos, que se exponen habitualmente en el Hermitage de San Petersburgo -una de las pinacotecas más excelentes del mundo- y han sido seleccionados por los expertos Ernst W. Veen y Henk van Os, permanecerán en esa ciudad de canales desde el 6 de marzo y hasta el próximo 17 de septiembre.

De Matisse a Malevich cuenta con obras de Matisse y Picasso -una docena cada uno- y también de Van Dongen, De Vlaminck y Derain de un nivel tan óptimo que son calificadas en los manuales de Historia de Arte de pioneras en la renovación lingüística y conceptual en las artes visuales a nivel mundial.

Entre ellas cabe mencionar La habitación roja, de Matisse; Composición VI, de Kandinsky; La bebedora de absenta, de Picasso; Mujer con sombrero negro, de Van Dongen, y El cuadrado negro, de Malevich, con el que se cierra esa muestra que no habría sido posible sin la pasión de dos marchantes rusos.

Se llamaban Iván Morozov y Sergei Shchukin, y su labor es calificada hoy de visionaria al financiar, hacer encargos a esos pintores y decorar con esas pinturas sus mansiones que fueron expropiadas por los bolcheviques en 1917.

Por su parte el Museo Van Gogh entre el 19 de febrero y el próximo 6 de junio acoge Paul Gauguin. El avance hacia la modernidad con un elenco de piezas claves para entender la trayectoria de ese artista como El baile de las niñas bretonas o su autorretrato -conocido como Los Miserables-, ambas de 1888.

El interés del Museo Van Gogh con esta exposición es mostrar la relación que mantuvo Gauguin con el creador de Los Girasoles que fue su marchante antes de que Van Gogh abandonase totalmente esa actividad y se volcase en la creación.

Por lo que Paul Gauguin, que ha sido concebida por Edwin Becker y Maartje, aúna más de setenta obras de Gauguin y artistas coetáneos que expusieron en el Café des Arts durante la Exposición Universal de París de 1889 mostrando así su rechazo público al impresionismo y al realismo a favor del sintetismo.

Para ello el museo ha sacado de sus fondos la Volpini Suite, que es una serie de once cincografías -grabados en placa de zinc- que Gauguin mostró en el Café des Arts de Volpini.

Y asimismo esa pinacoteca en colaboración con el Museo de Cleveland ha reunido otras 60 obras -desde óleos, dibujos, bocetos, esculturas a cerámicas- de Gauguin, Van Gogh y Émile Bernard, principalmente.

De esa parte, destaca el óleo What News -o Parau Api- que Gauguin pintó en uno de sus primeros viajes a Tahití en 1892 y cuya composición es similar al cuadro "Dos mujeres" (1902) que la galería Dickinson vende por 18 millones de euros en la feria de arte antiguo y antigüedades TEFAF de Maastricht.

Con ese precio, Gauguin (1848-1903) también ha sido noticia desde la apertura de la 23ª edición de la feria considerada la más importante del mundo por los expertos y que se celebra en esa ciudad holandesa entre el 12 y el 21 de marzo.

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