Viernes, 01 de Marzo 2024
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Jalisco

Vive la vida verde en Los Colomos

Conoce las leyendas y todas las opciones de esparcimiento que puedes disfrutar en este bosque emblemático para los tapatíos

KikeEsparza

Las áreas verdes en la Zona Metropolitana de Guadalajara son espacios públicos que no sólo embellecen a la ciudad, también son importantes pulmones que hay que cuidar y proteger, como es el caso del Bosque Los Colomos (El Chaco 3200), un parque urbano que se encuentra en los límites de Guadalajara y Zapopan.

Para conocer sobre su historia y relevancia, EL INFORMADOR platicó con el Mtro. Miguel Magaña Virgen, jefe del Departamento de Ciencias Ambientales del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA). Por ejemplo, resalta que este lugar aunque ahora se conoce como bosque, su vegetación nativa precisamente eran los colomos, “los cuales son una especie de arbustos”, refiere.

Cursos de verano. Tienen como fin la educación ambiental mediante juegos y retos. EL INFORMADOR/Archivo

“Está área fue adquirida en 1897 por el gobierno del Estado y solamente queda el 37% de lo que se adquirió prácticamente hace más de 100 años. Ha ido urbanizándose prácticamente por todos lados y ahora ese es uno de sus principales problemas”. Quien hizo la compra fue el gobernador Luis C. Curiel en ese tiempo.

Además, destaca el maestro que en esta zona de Los Colomos ha sido muy importante el tema del agua, la cual viene del acuífero de Atemajac. “Inclusive, Guadalajara en los primeros años, cuando dejó de utilizar el agua de Agua Azul y los pozos que estaban cerca del río San Juan de Dios, volteó hacia Los Colomos para llevar el agua hacia la ciudad a través de las famosas galerías filtrantes que se establecieron”.

De hecho, la Agencia de Bosques Urbanos del Área Metropolitana de Guadalajara, resalta que a finales del siglo XIX el ingeniero Agustín V. Pascal comenzó el proyecto para construir una zona hidrológica para abastecer de agua potable a Guadalajara.

Como la zona de Los Colomos originalmente tenía arbustos, también comenzó a plantarse con casuarinas, eucaliptos, así como guamúchiles y otras especies, “así se pobló y se conformó como un bosque urbano con zonas de esparcimiento, por lo que fue creciendo el uso y el aprovechamiento para las áreas culturales, ha sido un área muy interesante para Guadalajara”.

El Castillo. Actualmente funciona como Casa de la Cultura, en donde se imparten clases de pintura, escultura y baile. EL INFORMADOR/Archivo

También recuerda el especialista, que tiempo atrás, el parque era un área que fungía como intermediaria durante las romerías en Zapopan donde llegaba la gente a comer y descansar para continuar con su peregrinar.

Pero sí refiere que debe cuidarse el agua de Los Colomos, porque está en riesgo mientras el acuífero de Atemajac siga disminuyendo en relación a que El Bajío se sigue cubriendo de pavimento, colonias y construcciones.

En el Bosque Los Colomos es común que la gente acuda a ejercitarse, a estar en equilibrio y armonía con la naturaleza, es una zona para el descanso, para refrescarse y resguardarse del calor, hay quienes también utilizan sus áreas para hacerse sesiones fotográficas, reunirse con amigos o hacer un día de campo, un picnic. También funge como foro para eventos culturales como presentaciones de libros, charlas y conversatorios.

Las áreas verdes de Los Colomos le dan vida e identidad a Jalisco; además, se enlaza con distintas colonias de la ciudad y se enmarca en una importante urbanización. Y es que un punto favorito por parte de los tapatíos es visitar y hacerse fotos en su Jardín Japonés, “un espacio que celebra la amistad entre las ciudades de Guadalajara y Kioto”.

Las Pérgolas. Construida en 1974, esta explanada es una de las más conocidas dentro del bosque. Su arquitectura asemeja un laberinto. EL INFORMADOR/Archivo

 Cabe señalar que al interior del bosque se encuentra un castillo, el cual cuenta con más de 110 años de historia: “Actualmente es Casa de la Cultura de Guadalajara”, acota la Agencia de Bosques Urbanos.

La misma agencia, desde su sitio oficial, hace énfasis en que el Bosque Los Colomos cuenta con una gran variedad de árboles de la región y otras partes del mundo, “más de 160 especies de fauna, lagos y arroyos, pistas para correr, canchas deportivas, entre otras amenidades. Como bosque urbano y parque natural recreativo es uno de los puntos más visitados por las familias tapatías desde el siglo XX”. Además, al interior del bosque también hay obra escultórica de Fernando González Gortázar.

La importancia de preservar un parque urbano como Los Colomos es que genera una gran cantidad de oxígeno y regula climáticamente la zona en la que está ubicado. Además, cuenta también con importante fauna, como ardillas, insectos y otras especies. “Es un lugar con muchos beneficios ambientales”, refiere el maestro Magaña.

Cabe señalar que el ingreso al bosque es de lunes a domingo, a partir de las 7:00 AM y hasta las 19:30 PM. 

ACTIVIDADES

¿Qué hacer en Los Colomos?

  • Pista de trote.
  • Senderos Operativos.
  • Cursos de verano.
  • Sesiones fotográficas.
  • Observación de aves.
  • Recorridos nocturnos.
  • Campamentos.
  • Caballos.
  • Actividades culturales.
Pista de trote. Dividida en tres: una de 5 kilómetros y dos de 3 kilómetros. EL INFORMADOR/Archivo

Leyendas que cuenta la gente 

Como todo lugar emblemático, el Bosque Los Colomos también cuenta con una serie de misterios y leyendas en torno a sus áreas. Según el youtuber Miguel Saldaña, el cual cuenta con un canal con más de 41 mil suscriptores y cuyo contenido se enfoca en la historia, cultura y tradiciones de Jalisco, una de las leyendas de este sitio hace referencia a una joven que iba a hacerse una sesión fotográfica con su pareja, pero él no llegó; al caer la noche, un guardabosques le comentó que ya era hora de cerrar, pero ella le pidió más tiempo y él se lo dio; sin embargo, cuando regresó a buscarla la encontró muerta. Actualmente, la gente cuenta que cuando una pareja de novios acude a hacerse su sesión de fotos, una mujer vestida de blanco se les aparece cerca de las inmediaciones del Jardín Japonés.

También existe la leyenda del “Círculo satánico”, ubicado en una zona donde se localizan ocho árboles alineados formando un círculo; se rumora que ese lugar fue usado por una secta para hacer rituales por la noche, por lo que hoy en día algunos de los guardabosques, cuando pasan por ahí, escuchan rezos y susurros. 

Finalmente, en el área del castillo, también se rumora que la gente ha visto a una niña merodear la zona y desaparecer de un momento a otro.