| ¿Ya pasó? Por: EL INFORMADOR 5 de septiembre de 2008 - 23:00 hs Luego de la resolución del Tribunal Colegiado que revocó la suspensión provisional que el juez tercero de Distrito en materia Administrativa había otorgado a Carlos Briseño Torres y que ordenaba le fuera restituido el puesto de rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), para muchos, estas dos semanas en que se profundizó la crisis en la máxima casa de estudios quedarán como una simple anécdota; hechos que a lo mejor ni siquiera merecen un sitio en la historia. En estos momentos muchos respiran aliviados y dicen “¡uf! ¡ya pasó!” y piensan que dentro de un año, o menos, recordarán todo lo sucedido, quizá desde que llegó Briseño Torres a la rectoría general de la UdeG, como un mal sueño, una pesadilla. Creo que para la sociedad en general no ha pasado, ni pasará. No deja aún de sorprenderme la forma en que muchos ciudadanos a través de los medios de comunicación se hicieron escuchar para hablar de lo que sabían y habían callado durante tanto tiempo; muchos periodistas también, de hecho. El mérito de esa andanada de señalamientos, por tantos años reprimida, contra Raúl Padilla López, efectivamente es de Briseño Torres y, no sé, pero creo que Raúl Padilla no tenía idea de la gran cantidad de antipatías y resentimientos que ha generado a lo largo del tiempo y que mucha, pero mucha gente le tiene. Un punto para reflexionar ¿no? Un punto para hacer un alto en el camino y demostrarle generosidad a la sociedad de la que ha tomado y recibido tanto. Quién sabe si esté dentro de los intereses de Raúl Padilla pasar a la historia por algo más que una feria internacional de libros (por cierto ¿quién tuvo la idea de la de Frankfurt?), pero de seguro sí sería recordado si simplemente se hace a un lado, o desde la silla en la que opera promueve cambios para que la Universidad de Guadalajara (lo digo una vez más), esa gran institución, no dependa, para su desarrollo y modernización, de las decisiones, acertadas o erróneas, de una sola persona, ni de su estado de ánimo, de sus venganzas personales. Carlos Briseño no sólo fue derrotado, fue aplastado (no creo que haya cambios y menos después de un mitin tan desairado en donde además muchas “ratas” abandonaron el barco) y con ello el Grupo Universidad y su líder muestran su poder y su fuerza… Ya ¿no? Esto no ha terminado, porque por fin se dejó a un lado el discurso de la simulación y algo tiene que pasar, la sociedad está atenta. Hay caminos lisitos y otros pedregosos. LAURA CASTRO GOLARTE / Periodista. Correo electrónico: lauracastro05@gmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones