| Visión y decisión Por: EL INFORMADOR 23 de abril de 2009 - 23:00 hs Popularidad, política y diplomacia del Tío Sam son cruciales en los arreglos financieros de su economía y la del mundo, puesto que es el dólar la moneda de transacción internacional, así como la tecnología y el inglés, plataformas de globalidad. Cumbre de las Américas El escenario internacional es tan cercano como la dependencia tecnológica y concurrencia regional expuestos en la Cumbre de las Américas. En ese sentido cubrió su expectativa con las mejores actitudes de mandatarios, eliminando agresiones pasadas de belicoso protagonismo. Igualmente alienta propósitos bolivarianos y de Galo Plaza en la Organización de Estados Americanos, ya no como mera aspiración, sino en la realidad regional confrontada con Europa y Asia. Por desgracia, la circunstancia con su reto, riesgo y oportunidad no penetran en el ámbito local de los hombres y mujeres inmersos en la política de luchas internas, que desgastantes y degradantes distorsionan objetivos idealmente claros. Las condiciones actuales —a punto de iniciar campañas electorales— atraen compromisos a quienes alcancen alguna posición y motivarán obligaciones con el consecuente rezago a costa de postergar el cumplimiento de las promesas y hasta propósitos en bien de los electores. Otra vez más de lo mismo: no se ve el bosque que es la población y sólo el precario beneficio. La Cumbre de las Américas es nuestra lejana cercanía con la miopía y reales carencias esenciales: agua, alimentos y energéticos que encuentran cauce en la información diaria de delincuencia, organizada o desorganizada, de la inseguridad metropolitana, donde el trabajo honesto con todas sus bondades, prestaciones y recompensas deja su espacio a los atractivos fáciles de facto en la delincuencia con todos los retos y riesgos de los que da cuenta la nota roja, ejemplificados por defraudadores de cuello blanco, narcotraficantes y hasta asaltantes, carteristas, extorsionadores, secuestradores y más. La nota roja es el primer impacto; que si antes alarmó estadísticamente, ahora sólo alimenta el morbo ante las cifras de fraudes y posiciones en revistas del corazón o finanzas; unas encendiendo la diferencia entre el banquete dispendioso y otras la mesa de los desamparados, quienes sienten la manipulación de entes políticos cada tres años por el lucro que representa preferencia en el símbolo electoral. De la Cumbre de las Américas y sus protagonistas separa lo leal y real para llevarlo al plano del compromiso en los gobiernos, posibilidades y en sus niveles de responsabilidad. No debemos esperar milagros, golpes de fortuna ni dádivas graciosas; el reclamo es compromiso con reflejo en el bienestar doméstico. Dios nos guarde de la discordia. CARLOS CORTÉS VÁZQUEZ / Consultor en comunicación. Correo electrónico: sicpm@informador.com.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones