| Trigo sin paja Por: EL INFORMADOR 7 de agosto de 2009 - 23:00 hs La Iglesia administra su año litúrgico en una sujeción milenaria a la letra inveterada; las mismas palabras, las mismas oraciones, las mismas ceremonias, el mismo libro para celebrar la Semana Mayor, o las fiestas marianas, o el aniversario de sus santos; en el respeto fiel a su liturgia soporta su tradición que acumula dos milenios. Igual es en el Gobierno de México: fidelidad devota al espejo diario, siempre igual en decenas de años sin concesiones al matiz; porque la fidelidad al protocolo, a la ceremonia, a las formas, da al sistema, lo mismo que a la Iglesia, la magia del misterio y también de su fortaleza. Una nación que no está dispuesta a pagar con grandes sacrificios el precio del respeto a su soberanía, es una nación devaluada ante el concierto de todos los países. Aún suponiendo que la obligada moratoria de pagos de Benito Juárez haya significado un alto precio, es un precio que indudablemente debió pagarse. Los países que aspiran a ser libre necesitan pagar su dignidad. Uso la palabra dignidad en lugar de libertad, porque tan importante es ser libre como digno, a menos que se tenga mentalidad de esclavo. El presidente Juárez, cuando se vio obligado a la moratoria de pagos, en una carta que envió a los embajadores, dice: “...el Gobierno ha comprendido que el deudor, cuando es honrado y tiene el propósito firme de cumplir sus compromisos, puede tomar una actitud digna y presentarse ante sus acreedores para hacerles evidente su impotencia temporal”. Las nuevas generaciones, desencantadas del ejemplo de sus mayores en la vida pública, al voltear las páginas de nuestro pasado reciente sólo han alcanzado a advertir a líderes envejecidos en la rutina opaca de la negociación clandestina con el dinero, o de la alianza inmoral con el poder. En el maravilloso fresco de la Creación del Hombre pintado por el genio de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, todos clavamos la vista en el dedo que da la vida a Adán, ¿pero quién es esa mujer desnuda que Dios acaricia como al descuido con el otro brazo? Y en el fresco del Juicio Final ¿quién es el Papa que se precipita al infierno expulsado a empellones por un ángel, y en su caída se lleva las llaves pontificias y una bolsa llena.. de qué? El Vaticano tapó todas las desnudeces plenas del extraordinario fresco. El amigo y colega de Miguel Ángel, Daniele da Volterra, fue quien cubrió todas las entrepiernas con pudorosos paños por orden del Papa. Por eso ha sido llamado Il Braghetone. Hoy día, al igual que en los tiempos de Diógenes, de nuevo se ha vuelto difícil encontrar al hombre; en su lugar pululan las improvisaciones y los remedos en el carnaval permanente en que se ha convertido la vida. La vida es circular, siempre tan otra y siempre tan la misma. FLAVIO ROMERO DE VELASCO / Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras. Correo electrónico: r_develasco22@hotmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones