Lunes, 03 de Noviembre 2025

LO ÚLTIMO DE

|

Trigo sin paja

Por: EL INFORMADOR

Temas para reflexionar

No es ocioso pensar que al término inexorable de la vida, lleguemos ante la presencia del Creador renunciando conscientemente a un posible encuentro con nuestros más profundos afectos, acaso por una separación absurda de lo terrenal y lo divino. Por un acto de elemental congruencia de Dios con los seres que Él mismo creó, no puedo pensar que pueda despojarse a los seres humanos de sus más entrañables afectos, de sus amores más profundos, de sus identificaciones sentimentales más arraigadas. Y no solamente hablo de personas (esposa, hijos, amigos), sino también de animales, a los que en ocasiones se llega a querer entrañablemente, aún más que a los humanos. No puedo imaginar la morada celestial sin animales. En la casa de Dios Padre deben estar todas las criaturas que Él mismo formó. Ellos también merecen la bienaventuranza.

Era como el marco vacío de una gran puerta que nunca lo fue. En la parte más alta estaba suspendido el filo mortal. Tuvo varios nombres; la Máquina, la Viuda, la Afeitadora. Cuando fue decapitado el rey Luis XVI, se le llamó la Luisita, y al fin, la cercenadora de miles de cabezas en la época del terror de la Revolución Francesa, se le bautizó para siempre como la Guillotina. En vano el médico Joseph Guillotin, enemigo jurado de la pena de muerte, una y mil veces alegó que el aparato homicida no era hijo suyo. Sin embargo, la gente siguió creyendo que el padre de la primera actriz del espectáculo más popular de la Revolución era él. La guillotina trabajó hasta 1977, cuando un nuevo modelo ultrarrápido con mando eléctrico ejecutó a un inmigrante árabe en el patio de la prisión de París.

No se sabe qué haga más daño, si no tener una religión o tener demasiada religión. Entre un ateo pacífico y equilibrado, o un creyente a ultranza dispuesto a matar en nombre de su Dios, prefiero mil veces al ateo. La relación con Dios es peligrosa, si no nos lleva a tener una buena relación con los hombres, con todos los hombres y con todas las criaturas. Es malo estar cerca de Dios, si su cercanía fanática nos hace estar lejos del prójimo.

El enorme poeta tapatío, Dr. Enrique González Martínez, en perdurables palabras expresó: “Mañana los poetas cantarán el divino verso que no logramos entonar los de hoy, y todo será inútil y todo será en vano, será el afán de siempre y el idéntico arcano y la misma tiniebla dentro del corazón”.

En época de elecciones, los candidatos reeditan las más impresionantes promesas, mientras hurgan en las cañerías políticas a ver qué trapos sucios pueden sacarle a sus adversarios.

La simulación en todas las sociedades son evidentes, y la cortesía es la forma más aceptable de la hipocresía.

FLAVIO ROMERO DE VELASCO / Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras.
Correo electrónico: r_develasco22@hotmail.com

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones