| Temas para reflexionar Por: EL INFORMADOR 31 de julio de 2009 - 23:00 hs Trigo sin paja América Latina es hoy un polvorín; la doctrina Monroe se desgastó porque faltó la audacia para modernizarla; olvidó que la marginación, el hambre, la miseria, la injusticia, los dictadores de utilería y de papel, abonan la tierra para buscar en la violencia el rescate del paraíso perdido. Intoxicados de abundancia, de poder, se quedaron en el mundo sórdido del egoísmo; no entendieron que los valores del espíritu prevalecen sobre las ambiciones terrenales. El liderazgo exige comprensión, solidaridad, entendimiento, generosidad; apoyaron su relación comercial en los códigos injustos de un colonialismo expansivo, egoísta, dominante. Y se quedaron en banqueros, abarroteros, mineros, mercaderes. Su reacción a la injusticia, a la desesperación, fue lenta, mezquina y tardía. En cambio, su reacción fue pronta, casi instantánea, frente a la rebelión expresada en la guerrilla, la revolución y el golpe de Estado. La doctrina Monroe en sus concepciones imperiales, el dinero tuvo mejor destino en las armas que enfrentan los hermanos, que en los planes audaces para reintegrar al hombre a la vida del decoro. Muchas de las acciones del Gobierno son liturgias terriblemente desgastadas... Vendrán sucesivas administraciones, y todos sabemos que las viejas fórmulas serán aplicadas nuevamente, tal vez con ligeras variantes y ropajes nuevos que hagan menos perceptible el engaño. Es difícil ganarse la voluntad de un pueblo con viejas respuestas prefabricadas, que a fuerza de exprimirlas han quedado vacías de contenido, o con palabras y conceptos estereotipados que ya no comunican y de los que todo el mundo desconfía. Honorato de Balzac, el gran escritor francés considerado como fundador de la novela moderna, por su realismo y el detallismo descriptivo, en unas cuantas palabras se refirió al drama de los últimos alientos amorosos de la senectud: “¡Lo que el amor cuesta a los viejos!” El valor civil se ha perdido en el país. También el decoro de sostener opiniones personales. La intransigencia en defensa de las ideas y de los ideales, poco o nada tiene que ver con la tozudez irracional que en la recurrente crisis han hecho del quehacer político un diálogo de sordos. Ésta fue la doctrina estética del Arq. Luis Barragán: “Que en las casas y los jardines se escuche el plácido murmullo del silencio”. FLAVIO ROMERO DE VELASCO / Licenciado en Filosofía y Letras. Correo electrónico: r_develazco22@hotmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones