| Temas para reflexionar Por: EL INFORMADOR 25 de julio de 2008 - 23:00 hs Trigo sin paja Se ha dicho que el soneto religioso más bello es el que posiblemente escribió Fray Miguel de Guevara en el siglo XVII que dice: “No me mueve mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido...”. Este es un poema del perfecto amor a Cristo en el que se le ama por Él mismo, por la piedad que inspira su Crucifixión y no por la esperanza del cielo o por temor al infierno. Existe un poema muy parecido en la literatura oriental. Lo escribió una mujer arábiga de nombre Rabbia que era esclava. Poema místico es también: “Señor mío, si te sirvo por miedo al infierno, arrójame en él; si lo hago por la esperanza en el paraíso, exclúyeme de él. Pero si te amo por ti mismo, entonces no me prives de tu eterna belleza”. Este poema se compuso en el año 800 D.C., y está dedicado a Alá. Con la misma belleza todos pueden alabar a su Dios, aunque su Dios no sea el nuestro. Un hombre angustiado pregunta al filósofo: ¿Debo temer a la muerte?, y el filósofo repregunta: antes de nacer ¿Tuviste miedo a la vida? No se debe temer a la muerte. Nacer y morir son dos momentos distintos de la vida, pero a la vida pertenecen ambos. Los filósofos sombríos dicen que nacemos para morir, lo cual es verdad; pero los filósofos de la esperanza dicen que morimos para nacer, lo que también es cierto. Si antes de nacer no sentimos miedo de la vida, ahora que vivimos no debemos tener temor de la muerte. Hitler creía que la plaga gitana era una amenaza. Desde hace siglos, muchos han creído y siguen creyendo que esta raza de origen oscuro y oscuro color lleva el crimen en la sangre; siempre malditos, vagabundos sin más casa que el camino, violadores de doncellas y cerraduras, manos brujas para la baraja y el cuchillo. En una sola noche de agosto de 1944, dos mil 897 gitanos, mujeres, niños y ancianos, sufrieron angustia y asfixia en las cámaras de gas de Auschwitz. Una cuarta parte de los gitanos de Europa fue aniquilada en esos años. Sin embargo, por ellos ¿quién preguntó? Hablar de “la verdad desnuda” es incurrir en redundancia. La verdad es la verdad, ya se presente desnuda o con ropajes. Es la mentira la que necesita de afeites y ropajes a fin de parecer verdad. Madame de Stael, que fue una de las guillotinadas en la época del terror de la Revolución Francesa, describió muy bien la actitud de los extremistas de izquierda en un ensayo denominado “Del Espíritu de Partido” en el año de 1796: “No oyen, no ven ni comprenden: con dos o tres razones hacen frente a todas las objeciones, y cuando han agotado sus argumentos, no saben ya sino recurrir a la represión... prefieren caer arrastrando a sus enemigos, que triunfar con alguno de ellos. Para el espíritu del partido, no hay sino guerra”. Su radicalismo político está caracterizado por la intolerancia, el dogmatismo y el fundamentalismo. Ceder terreno significa para ellos claudicar a sus principios. FLAVIO ROMERO DE VELASCO / Licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras. Correo electrónico: r_develasco22@hotmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones