| “Seguridad, justicia y paz” Por: EL INFORMADOR 30 de agosto de 2008 - 23:00 hs El reclamo es claro y contundente. El reclamo es multitudinario. El reclamo cuenta con un amplísimo respaldo social. Y es plenamente justificado: los mexicanos quieren, exigen a las autoridades “seguridad, justicia y paz”, según rezaba una enorme manta que acompañó la descubierta del enorme contingente que marchó ayer en la Ciudad de México, al igual que otros lo hicieron en decenas de ciudades del país y en el extranjero. Que hagan lo que deban hacer, que cumplan con su responsabilidad, que justifiquen su designación (o elección, en su caso), porque ya se ha llegado al hartazgo, es lo que dice la voz ciudadana que se ha expresado de la manera más contundente en que puede hacerlo: en silencio, ataviada con el blanco de la esperanza, y portando emblemáticas veladoras o luminarias de otro tipo, para que todos sepan que el camino que marcan los ciudadanos comunes es el que deben atender las autoridades. Hay experiencias precedentes que dejaron una huella, que marcaron momentos de expresión cívica ejemplar. Hace cuatro años, una robusta y kilométrica columna humana saturó como un caudaloso río el Paseo de la Reforma de la capital del país, para exigir un freno a la inseguridad que, desde antes de aquella fecha y hasta ahora, ha campeado por los distintos rumbos del país. La expectativa de entonces fue mayúscula. Se esperaba una reacción firme por parte de las autoridades federales y locales, con el diseño de estrategias inteligentes y de largo alcance, con políticas públicas bien definidas y de cobertura amplia, con responsabilidades perfectamente asignadas a los funcionarios, con metas rigurosamente medibles, con compromisos de cara a la sociedad. A semejante expectativa de todos los que expresaron su temor por la inseguridad y su reclamo para que el Estado cumpla con una de sus obligaciones básicas, ha sobrevenido la decepción. Lejos de haber confrontado con éxito a la delincuencia (organizada o no), hemos ido perdiendo terreno frente a las bandas de criminales que de todo se apoderan, hasta de la tranquilidad y el sueño de los mexicanos. Por esos antecedentes, por la amplitud de la manifestación de ayer, por la pertinencia de sus reclamos, por la esperanzadora convocatoria para que entre todos “Iluminemos México”, es imperativo que, ahora sí, tengamos resultados de las políticas públicas a las que están comprometidos todos los órdenes de Gobierno y los tres poderes en los que éste se constituye. Es inaceptable que nos digan que bajarán los delitos, que habrá más detenidos, que se combatirá a los infractores de la ley. Lo que se requiere son hechos, y estas marchas multitudinarias hacen prever que habrá un riguroso escrutinio ciudadano hacia cada una de las acciones, y sobre todo las omisiones, de las autoridades. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones