Sábado, 11 de Octubre 2025

LO ÚLTIMO DE

|

Resolver la causa

Por: EL INFORMADOR



Herencia ancestral la de mejorar el nivel de vida de los mexicanos que no han podido hacerlo. Tal vez se debe a que no han resuelto la causa —como decía Otelo mientras se acercaba con Desdémona: “Ésta es la causa, ésta es la causa alma mía y no dejen que la nombre, castas estrellas, pero ésta es la causa…”—, así creo que andamos, medio sonámbulos, tratando de aliviar los efectos y no la causa, el origen de la ancestral pobreza extrema que, como maldición, no se ha podido resolver y los remedios no son más que paliativos a corto plazo.

Una de las causas, según entiendo, se debe a la dispersión de una buena parte de la población que habita aislada en el campo y que no han podido entender que si se mudan a una población mayor a los dos mil 500 habitantes, el Gobierno y la sociedad civil podrán ofrecerles los servicios de salud, transporte, alimentación y educación para resolver así el problema de fondo y de una manera permanente, pues caerían dentro un presupuesto más o menos razonable.

Héctor Aguilar Camín trabajó sobre este asunto desde hace años, señalando que ésta era una de las causas por la que no se puede ofrecer una mejoría permanente al nivel de vida de esa población, pues no hay presupuesto que alcance, ni Gobierno que pueda ofrecer los servicios básicos de manera permanente.

Pero cada sexenio hay nuevas campañas con sus paliativos, calmantes de los síntomas sin que resuelvan el origen. Ya los hemos visto con diferentes nombres, “Solidaridad, Progreso” y, ahora, como “Vivir mejor”, que intentan ayudar sin que se resuelva a fondo el problema, sin llegar a la causa misma como es la dispersión de esa población que vive y trabaja en comunidades menores a las dos mil 500 almas y que en 1950 representaba 57% del total y hace poco, en 2005, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), ha disminuido a 24%, es decir, que hay unos 25 millones de mexicanos que viven de esa manera, aislados. La ayuda, por buena que sea, no llegan sino a 2.4% de esta población, es decir a unas 150 mil familias que viven dispersas en mil 400 municipios.

“Vivir mejor” pretende resolver —por un tiempo— el problema alimentario y nutricional, y para eso ha lanzado un programa para las zonas marginadas que viven en localidades remotas y aisladas, otorgando apoyos monetarios, complementos alimenticios, capacitación o con acciones de infraestructura. Una vez más, paliativos que calman por un tiempo los efectos, pero el problema queda incólume. Si se integraran propuestas que tengan que ver con la creación de poblados completos —lo están haciendo en zonas rurales urbanas— y con esto logren convencerlos de irse a vivir en poblados con más de dos mil 500 habitantes, y resuelvan el transporte para que vayan diario a trabajar en sus parcelas, entonces, con esa masa crítica, sí les podrían ofrecer a estas comunidades educación, alimentos, médico y medicinas desde antes de nacer hasta su muerte.

MARTÍN CASILLAS DE ALBA / Escritor y cronista.
Correo electrónico: malba99@yahoo.com

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones