| Regreso a clases Por: EL INFORMADOR 5 de julio de 2008 - 23:00 hs Aunque el ciclo escolar acaba de concluir, en realidad los alumnos están regresando a clases, es decir a las clases que sí atienden y que reciben por medio de las pantallas de la televisión y el internet, sólo que con una notable dosis adicional, ya sin el estorbo de la escuela. El tema no es simple, centenares de niños y adolescentes se integran cada día a esa nueva adicción generada por los medios electrónicos de comunicación, y que pueden mantenerlos, para alivio irresponsable de sus papás, totalmente alejados de cualquier otra realidad que no sea la virtual. El fenómeno presenta diversas aristas, por un lado nos sitúa ante un aceleramiento de la evolución humana, producido por el aceleramiento de la tecnología aplicada a la comunicación, mismo que va modificando la conciencia y las formas de ubicarse en el mundo. Por otra parte, el hecho se constituye en todo un reto para las instancias oficiales educativas, cuyas herramientas se ven rebasadas ampliamente frente a la modificación de los parámetros de recepción de sus alumnos y las nuevas posibilidades que éstos tienen para evadirse de la clase, cuestionarla o por lo menos acotarla. Pero también nos ofrece riesgos notables en la medida que los medios de comunicación se hacen alienantes, ofrecen escapes fáciles e inmediatos ante situaciones que exigirían del actuar humano, y rompen las posibilidades de una comunicación real con personas reales, favoreciendo en cambio la comunicación con entidades ficticias o finalmente anónimas. No parece que este tipo de generación sea el que pueda promover el progreso integral de la sociedad mexicana, la superación de sus problemas o diseñar su futuro en términos mejores y concretos; son personas que se están inscribiendo en lo que puede muy bien ser nuestra próxima generación perdida, con tintes de surrealismo electrónico, en un mundo de emos, darketos, punketos, niños bien, o colegiales de cualquier clase permanentemente conectados a algún canal. De ahí que el cierre de los ciclos escolares no sea sino la apertura total a estos recursos, un regreso a las verdaderas clases donde las nuevas generaciones “aprenden a vivir”, construyen sus “valores” e inventan un mundo distinto en el cual incursionar sin beneficio alguno para ellos mismos ni para el mundo real. Los padres de familia y los profesores, proveedores unos, tolerantes los otros, de esta expansiva adicción no han todavía estructurado una pedagogía para el uso de estos nuevos medios, ni tampoco han previsto fundadamente las consecuencias positivas y negativas que este fenómeno trae consigo, por lo mismo ni se aprovecha lo bueno ni se previene lo negativo; niños y adolescentes acaban pues en caída libre y son muy pocos los padres de familia que hacen algo efectivo al respecto. Por lo pronto, las vacaciones escolares seguirán siendo un regreso a clases para la gran mayoría de estudiantes, pues no es común ver una oferta distinta que abra caminos más creativos, más allá del fácil recurso a los medios electrónicos de comunicación para pasar el tiempo y, sobre todo, para salir de él. ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO / Licenciado en Historia. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones