| Políticos Por: EL INFORMADOR 12 de diciembre de 2008 - 23:00 hs Una vez más, diputados locales y federales, así como regidores de varios ayuntamientos, abandonarán en breve la responsabilidad que desempeñan aún y para la que fueron electos, para continuar con sus aspiraciones políticas. Saltarán de un puesto a otro (al menos ésa es su pretensión, falta conocer la decisión ciudadana) y seguirán alimentándose del erario sin aportar nada a la sociedad a su paso por el Poder Legislativo de Jalisco o el Federal, o bien, desde algún Gobierno municipal. Algunos, como el diputado local panista Felipe Pulido, se sienten ofendidos cuando se les hacen críticas y son calificados como “políticos chapulines”, y dicen que no, que ellos tienen legítimas aspiraciones y no violan ninguna ley al dejar una responsabilidad para intentar ir por otra. Siempre es lo mismo. Resulta que además de pagarles su sueldo los “respaldamos” para que continúen sus carreras políticas. Es como si les otorgáramos becas. Efectivamente no hay una ley que se los impida y, por lo que vemos, no habrá, sería para ellos como escupir para arriba y no lo harán; al cuestionarlos sobre la parte moral de todo este asunto, varios de ellos responden que la aspiración es legítima, como la de cualquiera, y que no es inmoral porque ellos trabajan muy bien, sirven a la comunidad organizando posadas y regalando cosas como si eso fuera lo que hace a un diputado brillante, con conciencia social y útil. Ya había tratado este asunto en otra ocasión y tristemente la realidad revela que nada ha cambiado. Hemos sido testigos ya de varios destapes, campea el cinismo y la desfachatez, el descaro y la negligencia. Aún así, pretenden ganar las elecciones en 2009 a costa nuestra, porque los recursos de las campañas también los aportamos los ciudadanos, y los de sus sueldos y sus aguinaldos, sus seguros y prestaciones. No habría problema si ellos trabajaran para garantizar mejores niveles de vida a la sociedad, pero en cambio nos desayunamos todos los días con noticias de corrupción, de aviadores, nepotismo, favoritismos, de leyes congeladas y rechazadas, como en Jalisco la ley contra la discriminación, por mencionar sólo una; de instituciones ciudadanas electorales y para la transparencia, ahogadas por la falta de recursos; de cooptación, de compra de voluntades, de manipulación, de operaciones sucias y en lo oscurito. Siguen apostando a la falta de memoria y, en el caso de nuestro Estado, a la pobreza de la clase política, no hay para dónde voltear ni a quién recurrir, los políticos en Jalisco, de todos los partidos, son de un raquitismo que pasma, y la impotencia y la indignación son de tal magnitud, que hasta duelen. LAURA CASTRO GOLARTE / Analista política. Correo electrónico: lauracastro05@gmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones