Martes, 21 de Enero 2020
|

Pajarracos, socios indeseables

Por: EL INFORMADOR


Realmente el título de esta colaboración de la página de los domingos, está en el contexto del serial correspondiente, del cual damos fe en nuestra última colaboración (EL INFORMADOR, 31 de mayo 2009), aunque la verdad son muchos los socios y enemigos gratuitos del productor; socios porque la cosecha se reparte entre el dueño real y la parte económica del mercado, cuando las parvadas de aves, que atacan principalmente los cultivos de grano, se posan en la planta, se llevan un considerable número de kilos de grano que el cultivador inversionista reduce en el rendimiento total. Un ejemplo típico y constante se da con las siembras temporaleras de maíz; en este caso los socios gratuitos son el hombre, así que conociendo este fenómeno de economía social, el agricultor maicero siembra para tener plantas suficientes y así los elotes, el fruto más perseguido, estén a disposición del socio de cabeza negra. Podemos considerar que todo insecto, hongo, hombre y aves del tipo que nos ocupa en este serial, son pues socios
incómodos.

Estos agresores (los pájaros dañinos), no son necesariamente de hábitat local, puesto que la mayoría son aves migratorias que vuelan en busca de cosechas.

Exponemos pues, ante nuestros lectores, la continuación de lo emprendido en la colaboración pasada, en la cual describimos los trabajos de investigación hechos tanto por los gobiernos locales y federal, como por algunas universidades; todo ello dándose en los Estados Unidos de Norte América.

Miel sobre ojuelas

Parafraseando el popular adagio encontramos aciertos y fracasos en los trabajos de los investigadores de distintas disciplinas, convergiendo todos en la búsqueda de la solución al problema de los productores de campo; con ello se debe reconocer el apoyo y la interacción entre todos los involucrados. ¿Quién se beneficia con ello? El consumidor en última instancia.

Contemplando los diversos factores de influencia en el problema, se considera pues que en California específicamente, éste radica en la “falta de discriminación del pájaro” en cuanto a la comida. En el Estado que tiene los mejores climas de la Unión Americana, este par de ladrones (los pájaros) ha encontrado el clima saludable y por ello permanece ahí todo el año. Como hábitats temporales los adultos, durante el invierno, se nutren en ellas, granjas avícolas y en los pastizales y a veces emigran a otras partes. Como experiencia local, los pájaros son visitantes constantes de los pastizales en la zona de Tapalpa, en donde las parvadas, son vistas o contempladas simplemente con cierta curiosidad de parte de los agricultores. En el verano los pájaros pequeños obtienen para su nutrición frutos como uvas, cerezas, aceitunas, nueces, dejando a un lado los insectos, de los cuales se alimentan en ciertas temporadas, después en otoño, y en virtud de su metamorfosis se convierten en adultos y vuelven atacar los galline
ros y los pastizales.

Cuantificación de pérdidas

Se conocen estadísticas recientes en las cuales se registran pérdidas hasta de cinco por ciento de la cosecha de aceitunas debido a los pájaros. El daño ha sido grave toda vez que han sido capaces de acabar con un viñedo de uvas thompson sin semilla, así como han dañado otros muchos. En los hábitos estos pajarracos difieren de pájaros más delicados, por tener la tendencia a comer la uva entera y de picotear aquí y allá. Lógicamente y así se debe evaluar, que, mientras se dedican a ello, echan a perder el resto del racimo, con sus excrementos. Testimonios nuestros: Dolores Hidalgo, Guanajuato (uva) y Jerez, Zacatecas (durazno). La presencia de estos pájaros en California lleva ya varias décadas, pues en nuestros trabajos de campo estudiantiles vimos el daño en dátiles, higos y nísperos en la región del valle imperial. Testimonios fehacientes registran el ataque a las espigas de cebada en estado de media madurez. Un dato económico importante es que se han llegado a ver afectadas hasta 280 mil hectáreas de cosec
ha.

Los vuelos fantasmales

Para disfrutar y apreciar bandadas de pájaros en su viaje a conseguir comida y agua, es interesante la observación viajando por la carretera Guadalajara-Ciudad Guzmán, en el tramo de Verdía-Sayula. Bandadas de aves al amanecer, mismas que regresan sin diezmo alguno al anochecer; cuando menos así lo consideramos.

Estorninos y tordos llegan en bandadas de centenares, miles y hasta de varios millones; curiosamente han desarrollado un gusto especial por la cebada, el sorgo y el maíz plano. Estos ingredientes junto con un preparado de melazas, grasas y vitaminas surtidas, constituyen productos de engorda del ganado.

Daños y consideraciones económicas

Salvo honrosas excepciones que, sin duda existen, los que nos involucramos en la producción agropecuaria, así no haya un proyecto previo para tal, hemos venido siendo deficientes en el manejo de la economía, y tal parece que el debe y el haber no capta el interés del inversionista; la animosidad de invertir en el campo está manifiesta en los particulares aunque, esto lleve un alto riesgo.

En este mismo vehículo de colaboraciones hemos expuesto nuestra extrañeza al conocer que productores de cosechas y productores pecuarios apenas sepan cuánto cuesta producir un litro de leche, un kilo de carne, o un kilo de vegetales, sean estos granos u otros productos. ¿Será esto resultado de que se ha carecido de un mecanismo de información? El hecho es de que conceptos y criterios se desfasan en la diversidad de resultados. ¡Cuántos aciertos! ¡Cuántas frustraciones! ¡Cuántas decepciones y desganos! Nos morimos de envidia cuando materiales de información del mundo agropecuario son publicados y, por fortuna llegan a nuestras manos. Nada más que la mayoría de esta literatura viene del extranjero, con experiencias que apenas, y debido a nuestros maravillosos climas, podemos imitar aquí.

Evaluación de las migraciones

La madre naturaleza en su sapiencia facilita a los seres vivientes climas y abasto para satisfacer sus necesidades primarias como la comida y la bebida.

Naturalmente que en las líneas arriba continuamos señalando el comportamiento de nuestros ya conocidos pajarracos dañinos.

Cuando los tordos y estorninos en su migración, llegaron a Idaho, en su gradual colonización del Oeste, encontraron una nueva vianda esperándolos. En los corrales para alimentar el ganado se emplean enormes cantidades de papas (este Estado es el mayor productor del tubérculo, fue en Black food que en nuestro período estudiantil hicimos prácticas de campo) fritas que por una u otra razón son desechos de los industriales, registramos una anécdota curiosa: cuando este hecho causó asombro de los rancheros paperos, es porque se vieron grandes cantidades de estos pajarracos que se levantaron 12 toneladas de papas fritas en un día; dejamos la anécdota para su evaluación a nuestros amigos productores, pues el daño fue más allá de lo levantado porque el desecho causado por la enorme cantidad de los volantes, quedó tan sucio que el ganado ya no lo quiso.

Una técnica práctica

En las regiones nuestras, consideradas como productoras de papa, existe una posibilidad de abasto forrajero, utilizando el desecho de cosecha como alimento de ganado.

Las papas se pueden almacenar en silos excavados en el suelo para que se fermenten parcialmente, pues de esta manera constituyen un mejor alimento para el ganado. Desde luego que debemos esperar un cambio de mentalidad y de costumbrismo, lo primero, esencial en el conocimiento de los recursos disponibles, lo segundo, incursionar en posibilidades existentes, pero que no son aprovechadas por las limitaciones del costumbrismo. Hemos presenciado más que un desperdicio, un desprecio total por la cosecha de la papa cuando, en función a los vaivenes del mercado, no alcanza un precio de rentabilidad. Bien podrían intervenirlos ganaderos en el negocio de la engorda para evitar o aliviar un poco las posibles pérdidas del agricultor papero; por supuesto, previa mediación de los órganos gubernamentales responsables de los movimientos de cosechas.

Datos de investigación

Los investigadores de la Universidad (California) han averiguado que el estornino, no tanto como el tordo, se puede adaptar a un amplio margen de temperatura y humedad, lo que le permite sobrevivir casi en cualquier parte del Estado, desde el desierto a los valles irrigados del Norte.

Un dato interesante de la investigación es el que nos da a saber que el doctor William Hamilton, del Departamento de Zoología Agrícola, de la Universidad de Davis, y, teniendo como colaborador a John Planck, estudiante apenas graduado, hizo un estudio biológico especial del estornino, subraya el hecho de que es uno de los pájaros de su tipo que vuelan más rápidamente. El estudio en dos variedades diferentes del estornino demostró que el ave puede volar a 56 kilómetros por hora en contraste digamos, con los 8.5 kilómetros por hora que es la velocidad de vuelo del mirlo.

También puede viajar 160 kilómetros durante días consecutivos y, engordar. Mientras que un mirlo tiene que volar muy alto en un día de viento para evitar las corrientes, el estornino con su línea perfilada, puede volar tan cerca de la tierra como quiera.

El trabajo mencionado también ha aclarado que existen dos variedades de estorninos: los migratorios que pasan el invierno en el Estado, alimentándose en los corrales del ganado y una población permanente que se alimenta de cualquier cosa que encuentra durante todo el año.

Esperamos de nuestros agricultores su tiempo en estas lecturas que sin duda alguna nos dejan algún interés por conocer factores involucrados con la economía del cultivo y del bolsillo.

ROBERTO SIERRA B. / Ingeniero agrónomo, asesor y consultor.
Correo electrónico: ing.sierra@yahoo.com

Lee También