| Obama mira al oriente Por: EL INFORMADOR 28 de noviembre de 2009 - 23:00 hs Entre las noticias destacadas que publica la prensa nacional, está la reseña e interpretación que los analistas hacen de la reciente visita del presidente Obama a la República Democrática China, en donde tuvo un encuentro más con Hu Jintao, su homólogo, quien como se sabe es el jefe del Estado que en los momentos actuales se perfila como la segunda gran potencia a nivel mundial, por lo que, en principio, representa un punto crucial para que los Estados Unidos mantengan, de algún modo, su hegemonía política y económica mundial, y que por lo que se vio y observó en dicha reunión persistieron diferencias ostentosas entre las dos potencias, en especial en lo relativo a amarrar acuerdos bilaterales, ya no digamos de carácter económico, sino más bien algo más grave y complejo, como lo es la celebración de un pacto contra el cambio climático. Por tales comentarios, y por la forma en que se efectuó esta reunión, consideramos que fue más bien un encuentro típicamente protocolario, finamente calculado en donde en medio del esplendor de los escenarios chinos, el mundo vio a través de las imágenes televisivas a los dos más poderosos personajes de estos tiempos, “juntos, pero no revueltos”, pasando revista a una guardia de honor, compuesta por jóvenes marinos chinos, bien alineados, bien uniformados, pero cabe señalar que en los rostros jóvenes de estos marinos, hay asombro, curiosidad, admiración, y uno de ellos voltea la cara y sigue con la mirada a ambos mandatarios, como no dando crédito a lo que ve. Así, las cosas, Obama, el carismático político norteamericano del momento, próximo a recibir un galardón harto significativo, como lo es el Premio Nobel de Paz, no pudo, sin embargo, a pesar de su encanto personal, de gran comunicador y de político moderno, convencer al tecnócrata Hu Jintao. Sencillamente, el lenguaje corporal de ambos presidentes, de culturas opuestas, y también de ideológicas diferentes, lo desenmascaró durante la conferencia de prensa ofrecida en la esplendorosa ala oeste del gran salón del pueblo. Lo que dieron a entender, y esto pudo ser deducido leyendo entre líneas, juntos no podemos; somos antagonistas políticos, vemos de distinta manera la realidad como parte de un todo que es la vida misma, la sobrevivencia del género humano, pero tampoco el uno sin el otro., Hu Jintao, al decir de las crónicas periodísticas, miraba fijamente y rígido hacia otra parte del salón, como si no estuviera oyendo el discurso, las palabras manejadas y escogidas, los argumentos y razones que con vehemencia discreta espetaba el presidente de Estados Unidos, la primera gran potencia del mundo, y eso porque ahora Chima también lo es; sencillamente es, además, el país más poblado de la Tierra. En resumen, al decir de los analistas, la diplomacia a la postre resultó exitosa, en esta primera vista de Obama a China, y al final, no dudó en realizar un recorrido por un parte de la famosa muralla china, testimonio inmarcesible del carácter chino y de su tenacidad a toda prueba… MANUEL LÓPEZ DE LA PARRA / Periodista. Correo electrónico: loppra@economia.unam.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones