Viernes, 24 de Octubre 2025

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Nuevas generaciones

Por: EL INFORMADOR


Dentro de un año exactamente, habrán pasado las elecciones intermedias de 2009, de hecho, estamos a unos meses de que formalmente sea inaugurado el proceso electoral federal (para la renovación de los legisladores de la Cámara de Diputados) y el estatal (para la renovación del Poder Legislativo y de los ayuntamientos).

Si nos preguntaran en estos momentos por quién o quiénes votaríamos, la verdad es que el panorama es desolador y sería difícil contestar.

Seguramente muchos de los que son diputados locales ahora tratarán de lograr candidaturas y por supuesto, de ganar los comicios, para algún otro puesto; y muchos de los que son diputados federales pues a lo mejor se regresan.

En el ámbito político-partidista de nuestro país, utilizando una expresión de la jerga de negocios, hay un nicho de mercado que a la fecha nadie ha visto, nadie ha querido ver o al que nadie ha podido acceder, me explico: ¿se imaginan los lectores qué pasaría si surgiera de pronto un líder político que hiciera honor a la política? ¿Qué pasaría si apareciera alguien que no fuera consecuente con nadie, ni con los mismos ciudadanos, pero que sí actuara a favor de ellos?

Alguien como hubo muchos antes, que encarnara las necesidades ciudadanas, que hiciera empatía con la sociedad, que además de ofrecer, cumpliera y que verdaderamente tuviera como prioridad hacer de México (de Jalisco) un país de primer mundo para todos, incluyente, justo, democrático.

Soñar no cuesta nada, pero de pronto, al ver a las nuevas generaciones de políticos que ahora compiten por las presidencias de comités municipales partidistas, se antoja pensar que entre ellos está ese alguien.

Es difícil. Los jóvenes llegan a la política y si quieren permanecer y hacer carrera, deben adaptarse y aceptar el modus operandi de los partidos en México, desde la lambisconería hasta la humillación sin olvidar los favores y con frecuencia, los recursos que deben invertir.

El ímpetu, la rebeldía, las ganas de hacer algo diferente, de cambiar el orden de cosas más allá de un slogan de campaña, pronto se ven apagados, ahogados, en el mar de componendas, diluidos entre grupos y facciones y no pasa nada. Ni siquiera mantienen sus ideales con el firme propósito de hacer algo para alcanzarlos y propiciar tiempos mejores, simplemente se olvidan de ellos.

La inexistencia de líderes políticas (por no mencionar a los religiosos, empresariales, universitarios) obliga a la sociedad a organizarse y a insistir en esta lucha por hacerse escuchar. No queda de otra, de allá para acá no cambiará nada, pero de aquí para allá, depende de nosotros, como sociedad.

LAURA CASTRO GOLARTE/ Periodista.    
Correo electrónico: lauracastro05@gmail.com

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