| Merolicos Por: EL INFORMADOR 2 de agosto de 2009 - 23:00 hs Habida cuenta de que los alcaldes electos para los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara asumirán sus cargos el primer día del próximo 2010, desde el día de las elecciones a la fecha ha transcurrido un mes. Si se dijo, en su momento, que los seis meses de que disponen, desde que se les notifica que el pueblo, tuerto o derecho, tuvo a bien poner en ellos sus complacencias y, de alguna manera, su destino para los próximos tres años, también se ha dicho —y se reiteró esta vez— que los seis meses previos al ejercicio del Gobierno (especialmente porque un trienio es demasiado breve como para aún sacrificar una parte de él en el aprendizaje de la función que se va a desempeñar), muy bien pueden servir, como en las carreras, para ir tomando vuelo. —II— Por ejemplo, uno de los asuntos más polémicos en el medio: el Macrobús. La Línea 1 del sistema comenzó a operar unos meses antes de las elecciones. Hubo el tiempo suficiente para que los posibles elogios a las hipotéticas bondades del sistema hubieran gravitado, en los comicios, a favor de los candidatos del oficialista (¡qué raro suena eso...!) Partido Acción Nacional. Sin embargo, sucedió exactamente al revés: el consenso adverso al moderno sistema de transporte, junto con otros factores, suficientemente analizados, incidió... en contra de los candidatos panistas. Incidió, también, a favor de los aspirantes priistas, porque éstos, oportunistas, se subieron al carro de la reprobación popular, se pronunciaron a favor del tren ligero... y, por ende, en contra del Macrobús. —III— En el mes que ha transcurrido desde que esa toma de posición les ganó simpatías (¡y lo más importante: votos...!), el ciudadano ignora varias cosas. Una: ¿se reunieron ya los alcaldes electos —priistas todos, por cierto— para plantear un proyecto alternativo de solución al problema de la movilidad urbana?... Dos: ¿encontraron ya, en su calidad de simples alcaldes, el esquema jurídico, político y financiero que haga factible su proyecto?... Tres: si su posición a favor del tren ligero y en contra del Macrobús se limitó a ser coyuntural, oportunista, electorero, ¿tendrán la honradez de confesar que mintieron paladinamente, como los merolicos de mercado que prometen que “va a bailar la calaverita”, a sabiendas de que ninguno de los incautos que les compren su pomada para los callos va a quedarse ahí todo el día para constatarlo?... ENTRE VERAS Y BROMAS JAIME GARCÍA ELÍAS Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones