Domingo, 02 de Noviembre 2025

LO ÚLTIMO DE

|

Marchas

Por: EL INFORMADOR

ENTRE VERAS Y BROMAS                

Cientos de miles de personas, en la capital y en varias ciudades del país —Guadalajara entre ellas—, se hicieron eco de la exigencia que Alejandro Martí hiciera a las autoridades, en ocasión de la reciente reunión de un Consejo Nacional de Seguridad que sólo dio señales de vida a raíz de la indignación social que suscitó el secuestro y asesinato de Fernando, su hijo de 14 años, a manos de una banda entre cuyos integrantes presuntamente hay policías: “Si no pueden (con el paquete de enfrentar a la delincuencia), váyanse”.

—II—

El reproche de la sociedad está orientado contra todo el aparato gubernamental: desde la incapacidad de los “altos mandos” para brindar seguridad a la población, hasta la corrupción entre los policías, a quienes resulta más rentable asociarse con los delincuentes que convertirse en sus perseguidores, pasando por la virtual inoperancia del aparato judicial.

Los números son escalofriantes: en lo que va del año, se han denunciado más de 500 secuestros. Se estima que por cada secuestro que se denuncia hay tres más de los que no se da parte a las autoridades. A raíz de la “guerra contra el narcotráfico”, declarada en el inicio del sexenio por el Gobierno federal, cerca de tres mil personas han muerto a manos de narcotraficantes. Se considera que 2% de los crímenes que se denuncian, se resuelve con la captura y la condena de los culpables. Si Pitágoras no miente, pues, 98% de los delitos que se cometen en este “país de leyes”, quedan impunes.

—III—

Hay razones sobradas para que miles de ciudadanos tomen la calle. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en otros países en que se realizan marchas, aquí no queda claro quién es el interlocutor designado de la turba. En Madrid, por ejemplo, ha habido marchas multitudinarias contra el terrorismo de la ETA; en Colombia ha sucedido otro tanto, para enviar a las FARC el mensaje del repudio popular a los secuestros y a los procedimientos que emplean para tratar de legitimar sus causas y reivindicar sus convicciones políticas...

Y aquí, si no es indiscreción, ¿a quién le hablan las multitudes de manifestantes...?

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones