Domingo, 03 de Marzo 2024

LO ÚLTIMO DE

|

Luchar hasta el final

Por: EL INFORMADOR

NUEVA YORK.- A mitad del camino, Felipe Calderón no se rinde. A pesar de que muchos hemos escrito en los medios que el sexenio se terminó en septiembre, y de que muchas más personas en las calles así lo piensan, como demuestran varias encuestas, lo cierto es que el Presidente se arma de valor, encara la crítica y propone una agenda para los próximos tres años.

En su discurso del domingo sobre los primeros tres años de su gobierno, Calderón se repitió a sí mismo. En un discurso de casi 67 minutos, pasó casi 40 justificando sus decisiones y explicando por qué cree que México está atorado.

En esa parte no se vio nada nuevo, el mismo Presidente que se muestra enojado ante las críticas, es el mismo que defiende lo que él ve como los logros de la mitad de su gobierno. Esos puntos están para la discusión, pero lo más importante es lo que Calderón propone para el futuro.

Si bien en ocasiones anteriores, especialmente cuando era diputado, Calderón ya se había pronunciado a favor de una reforma política que incluyese la reelección legislativa y la de alcaldes, lo cierto es que nunca lo había dicho tan claramente y desde el púlpito del Poder Ejecutivo.

Calderón propuso una “reforma política de fondo para fortalecer a la ciudadanía y… superar la parálisis… que le ha impedido al país alcanzar acuerdos”.

Acertada y fundamental. No hay democracia real ni efectiva sin mecanismos que permitan la rendición de cuentas y un verdadero intercambio entre las personas que elegimos para que nos gobiernen y los ciudadanos. La reelección legislativa y de alcaldes es un mecanismo poderoso para ello.

Es un mecanismo que le da el poder directo a los ciudadanos para elegir si se ratifica en el cargo una senadora que ha hecho bien su trabajo, o si decidimos “correr” a un diputado que no responde a las necesidades de sus electores.

La reelección es también un mecanismo institucional que le da independencia a los legisladores respecto a sus partidos. Como ejemplo comparado, en Estados Unidos el representante Joseph Cao se alejó de su partido al convertirse en el único republicano en votar a favor de la reforma de salud de Obama. Cao lo hizo porque su distrito en Lousiana es 60% afroamericano y demócrata, sector que favorece la reforma de salud.

Cao se justificó diciendo que anteponía los intereses de sus electores a los de su partido. Y ello, en gran parte gracias a que en Estados Unidos existe la reelección.
Aunque no lo parezca, México sigue siendo un sistema presidencial. La voz del Ejecutivo sigue siendo la voz formal más debatida por la ciudadanía.

El poder del Congreso mexicano ha ido en ascenso desde 1997, el inicio de los llamados gobiernos divididos, pero lo cierto es que el Ejecutivo no debe claudicar en la dirección del país. Faltan muchas reformas que acompañen la propuesta de la reelección legislativa y de alcaldes, y ambos mecanismos presentan problemas, pero en esta ocasión Calderón tiene razón y necesita el apoyo de todos.

No hay peor lucha que la que no se hace. Revivir al gobierno de Calderón pasa por aquí, pero, aún más importante, el futuro de México también.

GENARO LOZANO / Politólogo e Internacionalista.
www.twitter.com/genarolozano

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones