| Lucha hasta el final Por: EL INFORMADOR 26 de mayo de 2008 - 23:00 hs Ninguno de los dos contendientes demócratas se ha dado por vencido, y estando la señora Hillary abajo por unos cuantos puntos, ha utilizado, como buen político, cualquier clase de armas para contraatacar a su contrincante, señalándolo de ser de color “negro” (como decían Les Luthiers, cuando presentaban a un saxofonista afro-americano) y tratar de ganar puntos de los blancos y de los sentimientos racistas que todavía existen en algunos de los estados de la Unión Americana. La ambición le ha hecho tolerar lo intolerable para cualquier otra mujer sensata. y ha resistido como espartana las pérdidas millonarias del capital de los Clinton —con riesgo de no poder recuperarlo— y con todo esto, verla cómo recorre —ahora en Puerto Rico— en una muy larga campaña sin que pueda todavía enfrentar a su verdadero enemigo: el señor John McCain, quien desde hace tiempo fue el vencedor por el Partido Republicano y ha estado afilando su navaja para degollar, si puede hacerlo, es más, que ya lo está haciendo por lo menos en contra de Barack Obama, acusándolo de ser una inocente paloma en lo que se refiere a las relaciones exteriores, sobre todo, en función de los conflictos del Medio Oriente, donde aparentemente hay dos visiones entre estos candidatos por la presidencia, y que estarán definiendo el próximo mes de noviembre, agarrados de la greña, cuerpo a cuerpo, para ver quién es el que llega a la Casa Blanca. Es impresionante la cantidad de energía que han demostrado tener los dos demócratas que no han descansado ni un solo momento en todos estos meses, en medio de las fatigas y los corre-corre, tratando de hilar una buena idea, política en sus discursos para que convenzan a quien tengan que convencer —ella a los blancos y WASP, que abundan, y él, como si no se esforzara, a los jóvenes que quieren un cambio y por eso creer que él lo va a realizar y que saldrá del lío de Iraq y que ayudará en lo relacionado a los indocumentados—, y nosotros, muertos de la risa, sabiendo que sólo trata de ganar esos puntos que los necesita —urgentemente—, para ser declarado candidato de su partido y poder concentrarse, aunque sea un par de meses, en atacar al verdadero enemigo, el señor del partido en el poder. No hemos tenido más quebrantos por parte de Hillary, no más llantos —ni nervios que la traicionen—, mientras sigue quemando millones de dólares —de su marido o de ella— dispuesta a pelear hasta el último momento —que no tarda en llegar pronto—. Conocemos la velocidad con la que queman capitales los políticos con esa ilusión —obsesión— de un día llegar a ser Presidente —Creel—, gobernador —como hubo en Jalisco—, presidente municipal o lo que sea, y mientras, se queman los millones suyos, de la familia y la de sus amigos prometiendo pagarles con creces cuando tomen el poder y mientras, se queman capitales a buena velocidad. MARTÍN CASILLAS DE ALBA / Escritor y cronista. Correo electrónico: malba99@yahoo.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones