| Los plaguicidas agrícolas y la salud Por: EL INFORMADOR 20 de septiembre de 2008 - 23:00 hs Los más antiguos: la sal y la cal. El concepto moderno se adopta con la evolución y revolución de los medios y recursos para mantener la salud de los vegetales, los animales y al hombre (sin distinción de género). Las necesidades de una alimentación integral, llevan a los investigadores a la búsqueda de recursos científicos y desarrollo de medios de lucha, para enfrentar las plagas que han hacho víctima a las sociedades, y en ella se consideran las agrícolas principalmente y las domésticas; las industriales están en el contexto de la producción misma, acorde a instalaciones convencionales. A partir de la década de los años 40 del pasado siglo, inicia un gran cambio en la ciencia de la química aplicada, y es así que empresas inglesas, alemanas, francesas y estadounidenses, hacen alianza con gobiernos y universidades que mantienen personal para la atención de los productores, en una gama variopinta. Aparecen campos agrícolas de experimentación y laboratorios especializados en la parasitología. Ha venido siendo desde entonces un trabajo constante de equipo para actualizar conceptos y establecer nuevos criterios en el uso de productos químicos, principalmente de origen inorgánico o mineral. Su influencia económica Primeramente se piensa en la protección de los cultivos o cosechas; ello agrega un renglón de costos de producción, que, se carga al precio del producto hacia el consumidor final. Tan diversos son los productos plaguicidas en la actualidad como sus usos y precios; los materiales técnicos originales bien pueden ser un tanto alterados en su cadena molecular para ofrecer al productor asaz, un producto similar sin que aparezca en la etiqueta el nombre del producto original, acaso más barato, pero igualmente efectivo. Etiquetas de venta e instrucciones Bien quisieran nuestros productores que las instrucciones impresas en la etiqueta del producto fueran más precisas; además subsiste un vicio en la presentación de letra pequeña, pero tan pequeña que hay que utilizar una lupa para leer claramente la indicación; esto, sin perjuicio que el material impreso se arrugue y se pierda pues la indicación. Con lo que tenemos expuesto arriba existe la duda de que el producto pueda ser utilizado adecuadamente, y de no ser así conlleva riesgos de alterar costos y riesgos, también sociales que se reflejan en daños al hombre, los animales y el entorno ecológico. Exponemos pues en la presente colaboración de esta amable página de los domingos, aspectos que son de interés tanto, para el inversionista productor, el agricultor y gente involucrada en el medio. En cada caso existe y no debemos soslayarla, una responsabilidad. Protección a la salud El concepto, debemos tenerlo siempre presente los que utilizamos productos plaguicidas, sean estos insecticidas, fungicidas, herbicidas o bactericidas. Es una costumbre tradicional de nuestra gente del campo no utilizar elementos de protección cuando tienen que hacerse trabajos de rociados (aspersiones) o espolvoreaciones; existen y se venden en el mercado mascarillas de varios tipos. Guantes de plástico o látex y, queriendo ser más exigentes, se sugiere: ropa de protección como camisolas, monos, botas y lentes. La aspersiones y espolvoreaciones, sean aplicadas con avión, helicóptero o equipo terrestre (aspersoras de tres puntos para tractor; movibles; de mochila), son residuales en cuanto las gotas o partículas son absorbidas o captadas por las partículas del aire; veamos aquí que si las aplicaciones se hacen cuando sople el viento, aún en mínima velocidad, los plaguicidas se desplazarán tan distantes como lo permitan el tamaño de las partículas del viento y la velocidad del mismo. Ejemplo mínimo: al rociar 2-4D Ester, el producto no es volátil del todo; pero al utilizar Amina del mismo ácido, se pueden perjudicar cultivos vecinos. Debido a que nuestros operarios o trabajadores no están acostumbrados a usar equipos de protección, el riesgo de intoxicación es latente, así que cuando esto ocurre las recomendaciones médicas son que se dé agua tibia con sal para provocar el vómito; cuando se tiene la facilidad y se sabe cómo hacerlo sin riesgo mayor para el afectado, es común la aplicación de Atropina inyectada. Por supuesto que es necesaria la pronta atención en el servicio médico más cercano. Breve información complementaria Producto: Aldrin (ejemplo sin perjuicio de marca o fabricante; simplemente tomado al azahar): generalidades-Aldrin es un insecticida órganoclorado. Si se lo maneja incorrectamente, puede ser peligroso. Por lo tanto, es esencial que se tomen precauciones adecuadas a fin de evitar todo riesgo de contaminación accidental. Almacenamiento Los productos que contienen Aldrin deben almacenarse bajo llave, lejos del alcance de los niños y de personas no autorizadas. No almacenar cerca de alimentos o forrajes. De hecho también los herbicidas deben almacenarse o guardarse separadamente de insecticidas, fungicidas, y bactericidas. Higiene personal Deben usarse guantes protectores preferentemente de PVC cuando estos productos se descargan, se mueven envases, si se observan indicios de contaminación de la superficie de los mismos; es decir, que se hayan goteado o escurrido por la superficie. Debe evitarse la inhalación de los productos en polvo. Así mismo debe evitarse el contacto del producto con la piel y los ojos. Si se contamina la epidermis, lávese con agua y jabón lo más pronto posible. Si se trata de la vista, lávese bien echando abundante agua limpia a los ojos durante unos 15 minutos. Si se han contaminado las ropas, hay que quítárselas sin demora y lavar bien la piel que estaba cubierta por ellas en la parte contaminada. También deben ser lavadas las ropas, antes de volvérselas a poner. Cuando se manejan envases con fugas o cuando se limpia una fuga o derrame, deben utilizarse monos, guantes de PVC, botas de caucho, mandil de neopreno, gafas y máscara. También se debe usar máscara anti polvo si se trata de formulaciones para espolvoreo. Por último, antes de fumar, comer, beber o usar los baños y al terminar el trabajo, se debe lavar las manos y la piel que estuvo expuesta. Productos líquidos Se deben mantener a los espectadores mirones alejados del producto que emana e impedir que se fume o se produzcan flamas cerca del mismo. Estamos exponiendo instrucciones para en los casos de accidente; tomadas éstas del instructivo general para la protección de la salud. Recurrir al uso del extinguidor (o extintor como se dice ahora), para apagar incendios con polvo o agua. Erigir una barrera del material más adecuado de que se disponga, por ejemplo tierra o arena, para evitar que el líquido se desparrame y contamine otras zonas o partes de la carga o almacén, la vegetación o corrientes de agua de los alrededores. Absorber con aserrín, arena o tierra el líquido derramado; barrer y recoger todo en un recipiente que pueda cerrarse para ser llevado a eliminar en un lugar seguro. Productos en polvo Nuevamente insistimos en que se tengan alejados a los espectadores curiosos. Barrer y absorber los restos de un producto derramado con arena, tierra o aserrín húmedos y llevar todo en un recipiente adecuado a un lugar seguro, para su eliminación. Todos los productos Tan pronto como sea posible luego que se suscite un accidente y antes de volver a usar los espacios de almacenamiento afectados, lavar paredes y pisos de los mismos con agua y detergente y enjuagarlo completamente. También es importante verificar que no se hayan contaminado otras mercancías o partes de envases de cartón. Para limpiar la superficie de envases impermeables, es práctico utilizar una solución concentrada de detergente. En caso de envenenamiento A continuación se da más información de la que contienen los rótulos del producto, para el caso de que las autoridades sanitarias o los médicos soliciten más detalles. Clasificación: Muy tóxico por vía oral y por contacto con la epidermis. Tóxico por inhalación del polvo de los concentrados pulverulentos. Síntomas de envenenamiento: Pueden incluir dolor de cabeza, mareos, malestar abdominal, náuseas, vómitos, confusión mental, contracciones musculares, convulsiones epileptiformes. A menudo estas convulsiones se producen de repente, sin otros síntomas precedentes. ¡Las experiencias que hemos vivido en el ejercicio de la profesión! Primeros auxilios: si se observa cualquiera de estos síntomas se debe hacer que la persona afectada interrumpa el trabajo, especialmente si se sabe que ha sido contaminada, debe llamarse al médico. Si se ha contaminado la epidermis, hacemos hincapié, en que se quite la ropa y ésta quede bien lavada, con agua y jabón, lo mismo que la piel y el pelo contaminados. En general, mantener a la persona en reposo, acostada boca abajo. Si deja de respirar, aplicar insuflación (respiración ) “boca a boca”, a menos que el material hubiera sido ingerido –en cuyo caso debe usarse otro método-. No se administre leche o sustancias grasosas. Los cargos o costos de inversión del cultivo pueden ser alterados y con ello abandonar la divisa suprema de tiempos y movimientos -costo beneficio-. Creemos prudente sugerir con respaldo en la experiencia, que el proyecto de inversión agrícola o pecuario contemple pues, la salud vegetal, animal, humana y ambiental. ROBERTO SIERRA B. / Ingeniero agrónomo, asesor y consultor. Correo electrónico: ing.sierra@yahoo.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones