| La floreciente economía negra e informal Por: EL INFORMADOR 10 de octubre de 2009 - 23:00 hs La prensa nacional a diario da cuenta a la opinión pública, que el desempleo crece a grandes pasos, retroalimentado con las medidas cada vez más radicales que se ponen en juego como parte de la política neoliberal del Gobierno mexicano, y que tiene la sabia virtud, a su vez, de retroalimentar constantemente la inseguridad pública, pues miriadas de “parados”, que constantemente están pasando a formar parte obligada del ejército industrial de reserva, se incorporarán a las variadas y atrayentes variables de la llamada economía informal, y también de su hermana gemela, la economía negra, en donde se aglutinan los impulsores del controvertido modelito del crimen organizado. No se tienen datos muy exactos, es decir, químicamente depurados, acerca de esa actividad que ha cobrado tanto ímpetu en los tiempos modernos, pero a grosso modo, los especialistas aseguran en México, más variables de la actividad económica superan con crecen a la economía formal, es decir a que está alienada de acuerdo con los cánones de la legalidad. Datos recientes señalan que el mercado informal, o sea aquél que no tiene registro ante el Sistema Tributario o el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ha crecido tanto que ya representa una cifra de 600 mil millones de dólares, que es muy superior respecto a la economía formal tradicional y sumida en una situación crítica. La mecánica de la economía informal y su adlátera, la negra, es simple, pues de acuerdo con la realidad, cuando no se genera empleo la fuerza de trabajo busca otras formas de subsistencia, y en este caso qué mejor opción que la informalidad, en donde incluso, la corrupción podría ser una de sus variables más sofisticadas, y además difícil de erradicar. Por tanto, se asegura que debido a la falta de generación de empleos en los diversos sectores de la economía formal, el número de integrantes que se desempeñan en los segmentos informales aumentará durante este año, de los cuales el comercio ambulante en las vías públicas apenas es un leve destello de lo que significa la informalidad en su gran esplendor. Desde que se puso en marcha el proyecto neoliberal, por compromisos contraídos para participar en el Consenso de Washington, que dio el banderazo para a echar a andar el llamado proyecto de la economía globalizadora, de acuerdo con los contenidos de la Carta de Intenciones y del Tratado de Libre Comercio, la reacción ha sido muy violenta y los estados de crisis económica, permanentes. A partir de entonces, se empezó a sentir el desempleo, y con este fenómeno el crecimiento imparable de los altos índices de inseguridad pública, motivados por la actuación de una fuerte presencia del crimen organizado. Los gobiernos que adoptan el modelo neoliberal manejan la consigna de seguir adelante, porque las fuerzas del mercado son las que mueven la economía, y que si hay fallas, no importa, hay que proseguir con la tarea, hasta que “el cuerpo aguante”. El mercado informal, y desde luego el negro, aunque no son del todo modelos de reciente creación, en los tiempos actuales se han incrementado, convirtiéndose en símbolos señeros de una época injusta dominada por las leyes del libre mercado, y como se ve, causa pobreza en su extrema manifestación, y lo que es más grave, genera el crimen organizado, muy difícil de desmantelar. La única solución es corregir el camino; queda algo de tiempo. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones