Domingo, 12 de Octubre 2025

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La debacle

Por: EL INFORMADOR

No es tanto que la gente se haya hartado del Partido Acción Nacional (PAN): es que  el PAN como gobierno no estuvo a la altura de los nobles ideales de sus padres fundadores, de sus generosos principios de doctrina y de su propia historia.
Es así, sin darle demasiadas vueltas, como tiene que entenderse el clamor de la “vox pópuli” externada el domingo pasado en las urnas: la decepción de quienes quizás esperaban demasiado del PAN por el respeto que le merecían sus banderas; el hartazgo de quienes, frustrados de antemano por la incapacidad de los gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para cumplir sus promesas, vieron en el PAN la esperanza del anhelado cambio.
—II—
Sobre los hechos consumados, hablaron los dirigentes panistas de la necesidad de hacer un análisis honesto del elocuente mensaje de la sociedad, al retirarle el voto de confianza que les otorgó hace tres lustros para gobernar —salvo ocasionales relevos del PRI— los municipios tradicionales de la Zona Metropolitana de Guadalajara...
No será necesario ningún complejo ejercicio de abstracción para entender el mensaje. Independientemente de las ponderaciones que pudieran hacerse sobre la idoneidad de sus candidatos o la pertinencia de sus propuestas de campaña, hay hechos que saltan a la vista: el rechazo de los electores a la guerra sucia como sistema, entre otros. Y los más obvios: el cobro de facturas de los ciudadanos a un Gobierno que a los pecados de incompetencia y corrupción agregó los de insensibilidad y torpeza, cuya consecuencia fue que el remedio del PAN resultara peor que la enfermedad del PRI. Para detectarlos, tampoco hará falta que los cerebros panistas se devanen las meninges enfrascándose en complejas machincuepas dialécticas: bastará con que sus representantes en las casillas (presumían —y no hay por qué dudarlo— de haberlos tenido en la totalidad de ellas) hayan leído los mensajes (los alusivos a la celebérrima “mentada”, por ejemplo) en que los ciudadanos explicitaban sus motivos para anular sus votos.
—III—
Ésa es una cara de la moneda: la derrota del PAN. Hace falta interpretar la otra: las implicaciones de la victoria —de carambola, obviamente— del PRI.
Ya habrá tiempo para ello. Por lo pronto, la moraleja obligada de la debacle panista sería el clásico “Tú lo quisiste, fraile mostén, / tú lo quisiste, tú te lo ten”.

ENTRE VERAS Y BROMAS
JAIME GARCÍA ELÍAS

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