| La U. de G. es de todos… Por: EL INFORMADOR 3 de agosto de 2008 - 23:00 hs Por más que se diga, se escriba y se reconozca la existencia de grupos y “liderazgos” en el seno de la Universidad de Guadalajara (U. de G.), la Máxima Casa de estudios en la entidad es de todos los jaliscienses; de la ciudadanía que con su pago de impuestos hace posible, no sólo los sueldos de todos quienes ahí cobran un salario, sino todas las acciones sociales que ahí se desarrollan —que no son pocas—. Luego entonces, los líderes morales —o cualesquiera que fuera su apellido— sólo tienen cabida en la medida de su congruencia entre su decir y su accionar en el cumplimiento de la Ley Orgánica de la propia casa de estudios, producto, esta sí del desvelo de muchos estudiosos, de muchos esfuerzos y hasta el sacrificio de no pocos que en el camino dieron y/o perdieron la vida en pos de dar a la sociedad la mejor oportunidad de alcanzar el desarrollo como ser humano, por más que hoy la tarea universitaria pareciera circunscribirse sólo a otorgar información académica y formación profesional. Los “jaloneos” que hoy se presentan al interior de la universidad son manifestación inequívoca de los reajustes que se vienen dando en la institución a partir del arribo de otras formas y personas a la titularidad de algunas posiciones importantes, lo que indudablemente exige el desplazamiento de otras, que, cobijadas en la relación de grupo presuponían que su posición sería, sino eterna, al menos transmutable. No obstante la comprensión de lo aquí asentado, es deseable que todo quede en jaloneos, porque volver a la guerra, sería retroceder enormemente y dar ventaja a los enemigos de siempre de la universidad, los que ni han muerto, ni se encuentran de parranda, más bien están al acecho y en su seno —como es su costumbre— para tratar de aprovechar en su beneficio el menor error que se presente. Es verdad que en otras etapas de la vida de la universidad se pudo haber “pecado” de sobre ideologización, y que ahora esta acción ha sido suplida por la búsqueda individual de beneficios y cuando más, por la protección de intereses de grupo —verbigracia—, pero de ahí a desatar otra guerra, existe —debiera de existir— mucho trecho, pues el resultado de la misma sería el clásico “todos pierden” del juego de la pirinola. Tal vez los actores principales de este capítulo debieran recordar que por apetitos como estos —y la falta de actuación de Ernesto Zedillo Ponce de León— la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sufrió un retraso académico que llevará décadas recuperar, si es que se llegara a lograr, lo que definitivamente debiera de ser un aliciente más que poderoso para tratar de evitar a como de lugar que algo siquiera similar llegara a presentarse, pues sería en detrimento de los jaliscienses, y porque no decirlo, de todos los mexicanos. Cuauhtémoc Cisneros Madrid/Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión. Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx Temas UdeG Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones