Viernes, 17 de Octubre 2025

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Juego de intereses con intereses

Por: EL INFORMADOR


Lo que los bancos hacen en México tiene un nombre más allá de la usura. Lo que los administradores sexenales les permiten hacer a los bancos, tiene un nombre más allá de la inmoralidad. La población, usuaria obligada de los servicios bancarios, indefensa; ni sus autoridades elegidas en la democracia, ni los legisladores, ni los órganos para su protección, demasiados involucrados en ese juego de intereses que deja intereses… en cambio la población ha sido dejada en despoblado. Y la Condusef, en la tibieza que oculta, simula aconsejar: no hay que poner tope a las tasas de interés, que la libre competencia del mercado del dinero haga su trabajo y baje las tasas… El silencio sería menos insultante. Y una reforma que no se aplica porque toca la sensibilidad de quienes en uso y abuso de los medios de comunicación han abarcado desde la política hasta al mercado del dinero, recursos de las clases populares, confianza y dinero de los emigrados que dejan enormes ganancias y poder, tanto poder.

Y los bancos extranjeros, al abrigo de la permisividad sin medida, envían sus gigantescas ganancias, sacadas a una población mexicana empobrecida, a sus países, naciones de primer mundo que seguirán creciendo mientras este país, la mina de sus recursos, retrocede sitio… de país en vías de desarrollo al segundo mundo, al tercero, o quizá al inframundo para lo que siga… el saqueo continuado.

Y en la ilusión de la Navidad: “Compre, pague después, tarde, nunca, que otro Fobaproa nos puede amparar…”, parece ser la consigna. Y siguen las llamadas telefónicas ofreciendo créditos, tarjetas o la reingeniería de sus adeudos, todo para que nada escape a sus manos, a sus ambiciosas manos.

Shylock repetido sin la piedad de Porcia; el peso corporal de cada mexicano en sangre, en intereses moratorios, 20%, 40%, 67%… qué tanto es tantito cuando se trata de la globalización… qué tanto cuando se trata de que el expertise extranjero nos hable de tú… cuando podemos entrar a territorio internacional con sólo pisar el banco de la esquina; el paraíso de los otros, de los ricos cruzando la calle, sin viajar, sin aviones ni pasaporte, sólo la vida entregada en mensualidades.

Y México, este golpeado país y esta población empobrecida, resultaron ser el sostén de los bancos extranjeros en la crisis mundial. De aquí se recuperan, del dinero de los mexicanos sostienen las colosales pérdidas en sus países… Absurdo si no fuera real. Kafkiano si el castillo no se volviera cementerio…

Y los anuncios de despidos llegan sólo después de que los mexicanos han perdido toda esperanza de empleo… transnacionales que cierran aún antes de que la inflación los alcance, previniendo el cuidado de sus ganancias por encima de todo, recortando empleos para ahorrar en los prescindibles: las personas.

Y sin embargo, los bancos siguen cobrando sus altas tasas, cada vez más altas, cada vez más agraviantes; filos que cortan la vida de los mexicanos en una pedacera difícil de recuperar. Y, sin embargo, la Condusef sigue apelando al libre mercado para que se autorregule… Y, sin embargo, debe haber un final en este negro, muy negro túnel de los intereses de los intereses.

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx

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