Jueves, 09 de Octubre 2025

LO ÚLTIMO DE

|

Inocentes unos, no tan santos los otros

Por: EL INFORMADOR

Los Santos Inocentes aparecen hoy como una broma sin chiste, como una pesada cargada en la que han vuelto la jocosidad tradicional, que en lugar de abrir la sonrisa, dejan al descubierto la indefensión de la población. Basta ver la realidad que rodea a los mexicanos para darse cuenta del truco, vida trastocada, matices de blanco a los que han ido oscureciendo hasta dejar un negro fondo donde las bromas dejan de serlo porque se vive en un mundo de absurdos que laceran.

Vacaciones en carreteras de cuota, Puentes y Caminos, con funcionarios que esperan estas fechas para reparar, grava, mucha grava en el camino para que se diga que algo hacen y largas colas de autos donde la información no fluye, pero el sonido de fondo, la radio de auto, asevera: “Este Gobierno sí trabaja…”. Y, a un lado del camino, la patrulla —que pudiera ayudar a que el tráfico fluya— baja a los ocupantes de un carro con placas del otro lado, migrantes cargados de regalos que regresan motivados por la nostalgia, son despojados, Programa Paisano mutilado que deja claro que la corrupción sigue y la agresión a los emigrados continúa.

Al llegar al hogar, el juego de palabras que antes enredaban a un inocente el día 28, hoy las han vuelto la cotidiana manipulación del lenguaje y las imágenes, que desde la cada vez más delgada, anoréxica y sin cerebro, pantalla chica, danza en pretendidos noticieros que sólo ofrecen la sumatoria de recortes aleatorios, notas sin fondo, fondo sacado de su contexto que en collage baila al compás de los productos que venden: “Helada en el Norte, 15 personas murieron… Con nuestro medicamento: no tendrá gastritis… La policía apresó a varios narcotraficantes… Con la crema de los laboratorios “patito”: piernas bellas y sin várices… Gente de Jesús Ortega se acerca a López Obrador… Sin preocupaciones por la mugre: porque el detergente azul elimina el cochambre… La Presidencia del país sigue trabajando… Con el shampoo quita caspa, bueno para la seborrea, logra un cabello brillante…”.

Y la población atrapada en esa pesada broma en que han vuelto su vida diaria, dibuja una extraña mueca… no, no es la sonrisa que en otros tiempos rebozaba el rostro de los mexicanos; no, no es la expresión de la jocosidad mestiza que en el sincretismo logró maravillosos mundos, ilusión y realidad en la mezcla que enriquece… No. Hoy las bromas se las han hecho a la población, se las han hecho a la ciudadanía que creyó, que confió… Somos distintos, les dijeron, y entonaron un coro seductor a la población: nosotros no somos así, te quieren la escoba y el recogedor, te quiere el plumero y el sacudidor, te quiere la araña y el viejo veliz…
también yo te quiero y te quiero… rapaz. Pero esta última frase no la escuchó la ciudadanía, cansada de tanto abuso, no pudo oír la trampa y hoy paga un precio más alto que el de antes… más caro… más devastador, porque le robaron la esperanza, porque le cambiaron la vida, porque le quitaron hasta la posibilidad de reír en las ingenuas bromas de un 28 de diciembre que hoy se vive todos los días: Inocente palomita, pobre ciudadano, que te dejaste engañar… sabiendo que de políticos nunca se debe de fiar.

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones