Jueves, 23 de Enero 2020
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Eufemismos

Por: EL INFORMADOR

ENTRE VERAS Y BROMAS              

Los velos con que el Papa Julio II obligó a Miguel Ángel a “cubrir las vergüenzas” de personas y personajes inmortalizados en los frescos de la Capilla Sixtina, podrían ser una expresión gráfica del eufemismo. La Real Academia define así el vocablo: “Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura y malsonante”. (Ejemplo a la medida, en el habla cotidiana..., “hacer ‘del uno’”).

La jerigonza oficial suele abundar en eufemismos. Pero como el que anda entre políticos —permítase la metáfora— “a aullar se enseña”, luego aparecen por ahí algunos discípulos aventajados en el arte de envolver mensajes en velos verbales inconsútiles, tersos y sedeños.

—II—

Un amplio muestrario de esa singular destreza sería el documento del despacho ganador de la licitación para desarrollar el proyecto de la Villa Panamericana, a inmediaciones del Parque Morelos, para los Juegos de 2011 en Guadalajara...

Proponer “modificar sus propuestas hacia un nuevo escenario de austeridad”, como hace el corporativo Bosco Arquitectos SC (“Público”, V-20-09, p. 08), es una forma eufemística de decir “abaratar”. Declarar “la imposibilidad de respetar sus proyectos” y sugerir la conveniencia de “adaptarlos (para) salir a la venta en un mercado profundamente afectado por la crisis financiera internacional”, por lo consiguiente. Recomendar, “para hacer viable el proyecto (...), replantearlo bajo este nuevo escenario” (la depresión del mercado inmobiliario), ídem. Archivar el ambicioso proyecto original, que contemplaba 11 torres de departamentos diferentes entre sí, y pronunciarse por “un solo proyecto, con unidad en su conjunto (es decir, edificios prácticamente idénticos), que aproveche las economías de escala (es decir, compras masivas de materiales, para abatir costos), es una variación más —la enésima, para ser exactos— del mismo tema.

—III—

Más allá del uso inmediato, de albergar a los atletas que participarán en los Panamericanos de 2011, el alcalde tapatío, Alfonso Petersen, ha ponderado reiterativamente la utilidad, a largo plazo, del proyecto original: detonar la reactivación del Centro de Guadalajara...

Concebido como un proyecto del Primer Mundo, y en vías de realizarse —para decirlo sin eufemismos— al más puro estilo tercermundista, tal vez el episodio, a la postre, ejemplifique la veracidad —y la advertencia implícita en él...— del axioma: “Siempre será posible hacer lo mismo a un precio más bajo; el consumidor (la ciudad, en el caso...) sufrirá las consecuencias”.