Lunes, 08 de Diciembre 2025

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El regreso de Batman

Por: EL INFORMADOR

Pergeño

Los primeros reportes periodísticos el propio domingo 5 de julio eran muy claros al describir el panorama electoral. El partido en el poder había sufrido una derrota aplastante y la oposición había arrasado en los comicios legislativos alcanzando la mayoría de las curules en el órgano parlamentario

En la campaña estuvieron en juego diversas promesas electorales, como la creación de puestos de trabajo, pero, decía una nota aparecida en un prestigiado diario de España el lunes 6 de julio, no “pudieron cambiar el rumbo de la suerte” del partido en el poder. “La falta de éxitos en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción, que a menudo salpica a los mismos políticos, ha decepcionado a muchos ciudadanos”, señalaba contundente.

No pasó inadvertido para el reporte periodístico un tema que permeó durante la campaña proselitista de los candidatos a los diversos puestos de elección: “Hay analistas políticos que (los) vinculan (...) con el mundo del crimen organizado por sus negocios con presuntos narcotraficantes”.

Ahí estaban dos temas centrales de la discusión pública en los que el partido gobernante no pudo salir airoso. Ni la corrupción ha disminuido, ni el combate al crimen organizado ha sido tan exitoso como se presume. Y eso fue lo que tuvieron que pagar en las urnas. Por fracasos tan rotundos, el electorado decidió darle la vuelta a la correlación de fuerzas en el Congreso y otorgar su confianza a los opositores que ahora tendrán la prueba de rendir frutos, ofrecer resultados tangibles en ésas y otras materias, mediante eficaces políticas públicas.

Exactamente eso fue lo que pasó en la jornada electoral del domingo 5 de julio... en Bulgaria, un país de Europa oriental, con régimen republicano y una población de siete millones 260 mil habitantes. Ahí, el alcalde de Sofía, Boiko Borisov, y su partido, el derechista Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria, arrasaron en los comicios legislativos. El partido triunfador, “tildado de populista”, según la prensa europea, logró entre 115 y 117 de los 240 escaños del Parlamento, de acuerdo con los primeros cálculos.

El diario El País consigna: “La lucha contra la corrupción ha sido el principal lema de la campaña” de Borisov. “El ex maestro de karate Borisov, apodado Batman por su gusto por la acción, ha sabido desempeñar el papel de brazo duro de la ley en un país sacudido por la corrupción. En 2008, fue el primer país miembro de la Unión Europea privado de fondos de ayuda de la Comisión, unos 500 millones de euros, por la falta de transparencia en el manejo de los créditos. Bulgaria es el país más pobre de los Veintisiete” que conforman la Unión.

Los lemas de Borisov durante la campaña electoral incluyeron llevar a juicio a los ministros socialistas supuestamente implicados en casos de fraude y soborno. Al propio alcalde de Sofía se le vincula con el mundo del crimen organizado.
En los comicios búlgaros también participaron capos mafiosos. El reporte periodístico indica que “los huecos en la legislación” permitieron que personajes vinculados con el crimen organizado “salieran de prisión para presentarse como candidatos”.
¡Menos mal que eso ocurrió muy lejos de México!

VÍCTOR E. WARIO / Periodista.
Correo electrónico: vwario@informador.com.mx

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