| El progreso ¿sin respetar la sustentabilidad? Por: EL INFORMADOR 19 de enero de 2010 - 23:00 hs Se ha venido abriendo paso el concepto equivocadísimo de que el progreso es desbaratar lo ya hecho para hacer algo nuevo, una innovación si es tecnológica mejor; así tenemos que las computadoras cada seis meses quedan obsoletas, porque ya existe un modelo más reciente. Un ejemplo son los Ipod, cada mes hay que cambiar para estar al día. A quienes no siguen este ritmo de vida se les informa de manera categórica que están en contra del progreso, y parece que eso es una especie de nuevo pecado que nos puede llevar a la condenación social, que es peor que la eterna, porque a ésa no sabemos si vamos a llegar, pero a la condenación social ¡ya vivimos en ella¡ Ya lo ha dicho un insigne personaje: los “opositodo” existen, y son muy molestos, especialmente para los desarrolladores urbanos que quieren hacer negocios con dinero público para obtener ganancias privadas, ellos no entienden que los defensores del ambiente pelean por una calidad de vida ya establecida que desean conservar, y que los ha hecho llegar tranquilamente hasta nuestros días, desconocen que alterar el medio ambiente daña la salud y la vida, están seguros que son estupideces eso de los mantos freáticos y la densidad de la población, que son ocurrencia de la gente que se opone porque no tiene más quehacer; no trabaja, no va a la escuela, ni hace de comer, ni nada, solamente está viendo a ver qué proponen las autoridades para oponerse. Las autoridades —no todas— son ignorantes; ignoran que el país tiene un formidable trabajo por delante para lograr construir los mecanismos que den gobernanza al sistema educativo y científico para que el objetivo de tener una vida más digna sea una realidad, esta opinión fue expresada en el II Foro de innovación para la competitividad en México, convocado por el CONACYT y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en la Ciudad de México, organismo que publicó en línea Los Principios de Política para la Estratégica de Innovación, que hace referencia al empoderamiento de los individuos para innovar. Lo cierto es que la innovación se da esencialmente en aquellas empresas e industrias que dan la mayor importancia a la vinculación, la cual se inicia con la educación de calidad que se traduce en innovación. Consecuentemente, la OCDE requiere de los países latinoamericanos, primero: que transformen sus sistemas educativos tradicionales, basados en la memorización, por otros que privilegien la reflexión, la comprensión y la crítica. Y, segundo: orientar las nuevas capacidades hacia el entendimiento y aprovechamiento del mercado internacional. A este documento de la OCDE, le falta un marco conceptual que privilegie la sustentabilidad ecológica, económica y social. Se habla en él de la innovación como si el objetivo de la Humanidad fuera simplemente producir más, consumir más, generar más, y olvida que el planeta ya está dando señales de agotamiento provocadas por este anticuado concepto de progreso y su puesta en marcha a lo largo de la historia. MARTHA GONZÁLEZ ESCOBAR / Divulgadora científica. UdeG. Correo electrónico: marthaggonzalez@yahoo.com.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones