Viernes, 17 de Enero 2020
|

El 5 de julio salvemos a la gente

Por: EL INFORMADOR


La Secretaría de Hacienda, al parecer, prefiere aumentar impuestos en vez de pensar cómo rescatar la economía de la gente, sin incrementar el costo de la vida. El Gobierno que padecemos continúa con grandes deficiencias en el gasto público y en la recaudación de impuestos.

Un ejemplo: de acuerdo con cifras del Informe de Finanzas Públicas al primer trimestre del presente año —revisado por Mario Di Constanzo—, el gasto corriente representó 77% del gasto realizado por el Gobierno, es decir, que de cada peso que el Gobierno gastó, 77 centavos fueron para el gasto corriente.

En este punto cabe señalar que mientras que la recaudación por el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) mostraron una disminución de casi 10 mil millones de pesos, el pago de sueldos en el Gobierno se incrementó en 20 mil 750 millones de pesos, lo cual equivale al doble de lo que se perdió en recaudación. La explicación, dicen los especialistas, está en el destino del pago de prestaciones que reciben los funcionarios públicos; únicamente en el primer trimestre del año el “sector hacienda” se gastó mil 403 millones de pesos por este concepto (dentro de este rubro se encuentran los seguros de separación individualizado y de gastos médicos mayores, para funcionarios de muy alto nivel).

Otro ejemplo: de un total de 32 mil millones de pesos, aprobado como gasto para construcción, conservación y mantenimiento de carreteras en el Presupuesto de Egresos, al primer trimestre de este año se habían gastado únicamente cinco mil 315 millones de pesos, es decir 16 por ciento.

Además, de los 180 mil millones de pesos, aprobados en “programas para la superación de la pobreza” (como abasto de Diconsa, Oportunidades, Alianza para el Campo, etcétera), se han gastado 32 mil 125 millones de pesos, cifra que representa sólo 17% del total asignado. Esta cantidad es inferior a los cuatro mil millones de dólares (54 millones de pesos) destinados al rescate de Cementos Mexicanos (Cemex), empresa que probablemente, durante el presente año no pagará impuestos.

En el primer trimestre de este año el SAT (Servicios de Administración Tributaria) reportó como impuestos de “una baja probabilidad de cobro” la cantidad de 122 mil 661 millones de pesos, debido a juicios contra grandes contribuyentes que seguramente perderá, a lo cual hay que añadir las devoluciones que ha realizado por concepto del ISR, también a grandes empresas y que ascendieron a tres mil 875 millones de pesos.

A esa cantidad habrá que sumar lo que se dejará de recaudar durante el presente año debido a los “regímenes especiales” que son utilizados por los “grandes holdings” para “eludir impuestos” (como “la depreciación acelerada de activos o el régimen de consolidación fiscal”) que este año se estima permitirán la pérdida recaudatoria de unos 60 mil millones de pesos.

La solución de Hacienda es proponer a la siguiente Legislatura (por la que votaremos el 5 de julio) el establecimiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los alimentos y medicinas, junto con incrementos en la tasa del Impuesto para Depósitos en Efectivo (IDE) y del IETU. No se vale.

MARTHA GONZÁLEZ ESCOBAR / Divulgadora científica. UdeG.
Correo electrónico: marthaggonzalez@yahoo.com.mx

Lee También